martes, 16 de agosto de 2011

El entretenimiento Vs. La verdad


16 de julio de 2011

por Ernie Knoll

www.formypeople.org



En mi sueño, estoy caminando por un sendero. En ambos lados, varios árboles, arbustos y flores exhalan un aroma encantador. Los árboles están llenos de aves que cantan la gloria de su Creador. Escucho el crujir de las hojas debajo de mis pies. Ya han comenzado a caer y yacen esparcidas por el sendero, suavizando mis pisadas. Aunque estoy plenamente consciente de lo que me rodea, mi mente está conversando continuamente con mi Padre celestial. Me preocupa el hecho de que el remanente será tan pequeño. Un mensaje de preparación fue dado—confesad y pedid perdón de vuestros pecados. Sin embargo, tantos han hecho caso omiso de los mensajes que se me ha dicho que debo compartir. Esos individuos, en vez de arrepentirse mientras hay tiempo, dicen que yo soy un profeta falso, y rehúsan recibir los mensajes de Dios. Algunos dicen que aun los profetas falsos dan mensajes de arrepentimiento. Algunos son tan convincentes, que hacen que otros crean sus dudas y críticas. Los que escuchan a esos individuos no se molestan por confirmar por sí mismos si lo que se les ha dicho es verdad.

Mientras sigo caminando, le digo a mi Padre celestial que todavía me siento muy solo en mi camino. Le digo que he comunicado sus mensajes. Sin embargo, me preocupan esos individuos que recibieron la reprensión pero no se han arrepentido humildemente. Le digo que me acusan de ser un fraude, de no haber compartido nada nuevo. Le digo al Padre que hace dos inviernos Él me dijo de los cambios en el clima que iban a acontecer, y han llegado. Pienso del frío, la nieve y el hielo que vimos el invierno pasado. Recuerdo que se me mandó a decir en cuanto a los tornados, la muerte y la destrucción que vendrían en la primavera. Se me dijo de la lluvia, y de la nieve y el hielo que se derretirían, nuevamente trayendo muerte y destrucción. Se me advirtió de los incendios y del calor sin precedentes que este verano traería, y que causaría más muertes. Pienso que todo esto ha acontecido.

Entonces me paro y miro detrás de mí al sendero por donde he caminado. Recuerdo los errores que he cometido y sé que Dios me ha perdonado. Sin embargo, todavía me siento solo. En una oración sincera a mi Padre, le pido que pase mi responsabilidad de mensajero a otra persona. Le digo que debido a los errores que cometí, he causado dudas en los que antes habían creído. Ahora ellos, unidos a una voz, dicen que no se me debe escuchar. Le pregunto de qué valen los mensajes que estoy preparando si se me considera un fraude. Miro hacia el suelo, me arrodillo en la alfombra de hojas y cierro los ojos. Nuevamente, le pido a mi Padre celestial que busque a otra persona que le sirva como su último mensajero para despertar a los laodicenses dormidos, porque he embarrado con lodo el manto que Él me dio. Le digo que le he causado gran perjuicio y le ruego que le entregue el manto a alguien que lo merezca más que yo.

Entonces, siento una mano cálida sobre mi hombro derecho. Abro los ojos y veo que esa mano me ayuda a ponerme en pie. A través de mis lágrimas, miro a los ojos hermosos que sólo se pueden describir como el amor del amor de los amores. Es Jesús, mi Hermano y Salvador. Le digo que necesito hablar con Él acerca de tantas cosas, y que he compartido los mensajes que Él me pidió que compartiese. Le explico que no deseo estar aquí en la tierra, que no quiero estar aquí más tiempo. Le digo que yo sé que Él se llevó a Enoc y a Elías al cielo, y que Moisés descansó, pero fue resucitado y ahora camina por el cielo. Lloro y le ruego que me lleve al cielo ahora. Recuerdo las cosas que he visto allá y los otros planetas y las cosas a lo largo del universo. Pero, yo todavía camino por este mundo oscuro, enfermo y lleno de pecado. Le digo a Jesús que no puedo seguir caminando por esta tierra. Él extiende la mano y enjuga las lágrimas de mi rostro. Cuando Él comienza a hablar, escucho una calma en su voz que tranquiliza mi alma. Y entonces me doy cuenta de que muchos ángeles han venido para acompañar a Jesús. El Heraldo está de pie a su derecha. Veo a muchos ángeles distintos, en ambas direcciones, a lo largo del sendero. Las aves dejan de cantar y todo queda en silencio. Jesús mira hacia el Heraldo y sonríe. El Heraldo comienza a cantar suavemente, y todos los ángeles se unen a él. Jesús se vuelve hacia mí y dice, “Caminemos juntos hasta ese día cuando, si sigues siendo fiel, caminaremos juntos siempre”. Mientras seguimos caminando por el sendero, me doy cuenta de que las hojas que se estaban pudriendo, vuelven a vivir y nuevamente lucen un verde vivo. Las hojas que habían terminado de cumplir con su propósito, ya no sufrían de la maldición del pecado. Jesús tiene las llaves de la muerte y de la vida. Inmediatamente, recuerdo Juan 11:25, donde Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá”. Yo comprendo y recuerdo que, aunque este texto se refiere a los seres humanos, Jesús es vida para toda su creación, aun con el simple toque de su pie. Yo sé que esas hojas sólo han sido restauradas durante los momentos que caminemos, pero todos los que acudan a Jesús tendrán la vida eterna con Él. Comienzo a preguntarme a mí mismo, si el motivo por el cual Jesús no va a tocar la tierra cuando regrese, es porque su poder es tan grande que el simple toque de su pie restauraría todo a la vida.

Ahora miro al rosto sereno de Jesús y le digo que tengo varias preguntas y mucho que decirle. Me mira con una sonrisa y dice: ¡“Qué bueno que este sendero es largo”! Me río y al caminar juntos, Él coloca su brazo izquierdo alrededor de mi hombro y me abraza. A lo lejos, los ángeles siguen cantando suavemente.

Jesús me explica que Él ha escuchado mis plegarias al Padre, y que yo fui seleccionado para servir como un mensajero antes de nacer. El sendero que caminé anteriormente fue permitido para que yo llegase a este punto de comprensión. Nuevamente, abraza mi hombro, me llama por mi nombre celestial y me dice que hay algo que yo debo saber. Me explica lo siguiente. El nombre que me dieron mis padres fue determinado de antemano por Dios, porque Él sabía que yo iba a ser llamado para servir. Aunque yo uso el nombre “Ernie”, ése no fue el nombre que me dieron mis padres. El nombre que aparece en mis documentos legales es el nombre verdadero que mis padres me dieron. El nombre que me llaman en mis sueños es el nombre por el cual me llamarán en el cielo, si sigo siendo fiel. Eso no quiere decir que yo he sido predestinado para ser salvo, porque la predestinación no es de Dios. Para poder recibir mi nombre celestial, yo tengo que tomar la decisión de seguir a Dios y permanecer fiel. Ése es un nombre que no recuerdo una vez concluido el sueño. En el cielo, cada uno de los salvados recibirá un nombre nuevo. Ese nombre será la descripción del carácter de ese individuo.

Mi verdadero nombre completo, el que recibí al nacer y documentaron mis padres, es Earnest Ray Knoll. Jesús también me explicó que, tal como mi nombre celestial tiene un significado especial, el nombre que mis padres me dieron también tiene un significado especial. Mi nombre de pila “Earnest” significa “verdad”. (Se puede buscar en www.name-meanings.com) Yo también he deletreado mi nombre “Ernest”, sin la letra “a”. Ese nombre también significa “verdad”. Mi apodo, “Ernie”, también significa “verdad”. De manera que, las tres variaciones de mi nombre de pila significan “verdad”, “verdad” y “verdad”.1 Esto se puede ver en el título del libro en mi sitio web, el cual se me instruyó en el sueño “La Sala de Juntas” que debía ser la VERDAD, toda la VERDAD y solamente la VERDAD. (El libro la VERDAD incluye el sueño, “La Sala de Juntas”.) Le digo a Jesús que algunos me han denunciado, diciendo que el libro la VERDAD fue escrito solamente para defenderme a mí mismo. Tal como fue mencionado en el sueño anterior, se me indicó que yo no debía participar en la escritura del libro. También me fueron indicados cuáles temas el libro debía incluir. Se me permitió escribir la dedicatoria del libro, pero otros individuos accedieron a ayudar a escribirlo, por medio de la dirección del Espíritu Santo. Ahora Jesús señala hacia la derecha, y veo aparecer las siguientes palabras:

En ciertas ocasiones puede ser necesario que el siervo de Dios vindique su propio carácter y defienda su proceder, para que el nombre del Señor sea glorificado y no caiga reproche sobre la verdad. Todos los que son desatendidos o tratados injustamente deben seguir el ejemplo de Samuel, ocupándose de no hacer resaltar al yo, sino de mantener el honor de Dios. En vez de dilatarse en los agravios que ha sufrido, muestre el ofendido cómo ellos han herido a Cristo en la persona de su siervo. De esa manera, muchos corazones serán llevados a la humillación y al arrepentimiento; de otra manera, si se despiertan los sentimientos personales, los corazones quedarán tan duros como la piedra. Signs of the Times (Señales de los Tiempos), 27 de julio de 1882 [Trad.]

Jesús me dice que, a veces. es importante que los que sirven a Dios se defiendan para glorificarle a Él.

Jesús sigue diciéndome que, aunque he fracasado muchas veces con el paso de los años, los ángeles celestiales me han protegido. Nos detenemos y nuevamente todo queda en silencio. Jesús se detiene delante de mí, y coloca las manos sobre mis hombros. Me explica que mi nombre, que significa “verdad”, no fue el único nombre que recibí. Él dijo que mucho antes de que yo fuera concebido, se me llamó Earnest Ray Knoll. El nombre Ray significa un protector sabio, o un faro de luz brillante y protectora. Mi apellido Knoll, significa un morador en la cima o cerca de la cima de un monte. Jesús dice que mi nombre fue seleccionado mucho antes de que yo existiera para servir como un protector sabio de una luz brillante sobre un monte, para hacer brillar la verdad—para servir de mensajero de la verdad, toda la verdad y solamente la verdad. Para contestar las preguntas que otros han hecho: Cuando se dijo en el sueño anterior que yo sirvo como el último mensajero de la iglesia de Dios, no fui yo quien lo dijo, sino el Heraldo, quien trajo un mensaje del trono de Dios. Otros también recibirán sueños.

Jesús y yo comenzamos a caminar de nuevo, y los ángeles comienzan a cantar suavemente. Al ver las hojas que vuelven a vivir mientras Jesús y yo caminamos, le pregunto si Él resucitará las mascotas para que podamos disfrutar de ellas en la Tierra Nueva, tal como las disfrutamos en esta tierra. Jesús explica que se han escrito libros sobre ese tema, en los cuales se presentan ideas sin fundamento en las verdades bíblicas. Él dice que debemos comprender que Él vino para salvar a los que fueron creados a su imagen—a sus hermanos y hermanas.2 Los animales no fueron creados a la imagen de Dios. Jesús no vino para salvar a los animales, sino que los creó para darnos placer. Jesús también explica que Él hará nuevas todas las cosas.3 Él no va a resucitar a los animales; por lo tanto, ni en el cielo ni en la Tierra Nueva habrá mascotas de la tierra. De manera que la respuesta a mi pregunta no es un “quizá” ni un “veremos”, sino un “no”. Aquéllos que creen que no serían felices en el cielo sin su mascota de la tierra, no estarán en el cielo.

Entonces, Jesús me recuerda que en el último sueño Él extendió invitaciones específicas a ciertos individuos que fueron nombrados. Él ha esperado que ellos se humillen y se arrepientan. Él me dio a conocer que Satanás les ha inducido a llamarme un mensajero falso, aunque yo fui creado para ser el mensajero de la verdad.

Jesús me relata que en el último sueño me fue dicho en cuanto a la ira de Dios, y que será derramada sobre la superficie de la tierra como un líquido espeso. Me revela que la última oportunidad de arrepentimiento para los individuos nombrados, se cerrará cuando eso se cumpla. Si rehúsan hacerlo, para ellos se cerrará la puerta de la gracia, y ellos resucitarán en la segunda resurrección para recibir su juicio final. Los que se arrepientan humildemente recibirán la misericordia de Dios.

Nos detenemos y Jesús señala hacia la derecha. Veo una representación de algo que sé ocurrirá en el futuro. Veo que un ángel alto toma en sus manos algo que parece una vasija grande de barro que tiene asas grandes en ambos lados. Él comienza a verter un líquido muy espeso, que cae sobre la faz de la tierra en cantidades iguales por todo el mundo.4 Cuando el ángel terminó de verter la última gota, regresó al Padre celestial para dar el informe de que había terminado su tarea. Cuando vuelvo a mirar hacia la superficie de la tierra, veo desolación por todas partes. No ocurre todo al mismo tiempo, sino sucesivamente. Los incendios consumen mucho de lo que hay en su alrededor. Habrá más huracanes y tornados; habrá sequías en ciertas partes e inundaciones en otras. Veo más calor y frío intensos. Muere mucha gente; muchos se desesperan de la vida, porque no es posible obtener las cosas que necesitan, y ya no le piden a Dios que se las proporcione. De repente, termina toda la escena. Jesús me recuerda que anteriormente se me había mostrado lo que acabo de ver, y que yo presenté fielmente los mensajes de advertencia para que su pueblo pudiese preparar sus corazones. Aquéllos que presten atención cuidadosa a las advertencias, harán los preparativos.

Entonces veo desenvolverse delante de mí una escena espantosa. Le pregunto a Jesús cuándo eso ocurrirá. Él me contesta que ése es el motivo por el cual he sido llamado para servir como el mensajero final. Éstos son los últimos momentos cortos de la historia de esta tierra. Es por esto que repetidas veces se me ha dicho que presente un mensaje de arrepentimiento. El evento que se me mostró se conocerá y se verá tan claramente como el evento que se iba a notar claramente cuando a Martha se le dio una oportunidad para arrepentirse (del sueño “Justicia y Misericordia”). Este evento venidero lo notarán los que pueden ver, oír y sentirlo. ¡La pérdida será grande!

Cuando Jesús y yo comenzamos de nuevo a caminar, me explica lo siguiente: A los detractores principales del Ministerio Para Mi Pueblo, los que tienen mucha influencia, y a los individuos nombrados que no se han arrepentido públicamente, se les dará plazo hasta ese evento para arrepentirse. Ésta es su última oportunidad. ¿Permitirán que su orgullo preceda su perdición? Jesús extendió sus brazos y piernas para ser crucificado. Lo único que se les pide a estos individuos es que admitan sus debilidades y sus mentiras. Es preferible que cada una de esas personas se humille ahora, y no que deseen arrepentirse cuanto Jesús mande el fuego purificador sobre ellos. Se han presentado pruebas de que las declaraciones que ellos han hecho no concuerdan con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Si no se arrepienten para cuando ocurra el evento, habrán agraviado al Espíritu Santo y quedarán sellados fuera del “arca”. Ellos tendrán sus propios “siete días” para preguntarse si han estado equivocados y necesitan arrepentirse. Si de ellos no proviene ningún arrepentimiento, no volverán a ser mencionados en mis sueños, y volverán a la vida en la última resurrección, para recibir el juicio de muerte eterna. Ellos comprenderán que, tal como murieron defendiendo sus creencias de origen satánico y llevaron a otros a creer sus ideas, todos juntos estarán en pie para reconocer las mentiras de su maestro, Satanás. Clamarán a Jesús, pero Él no los conocerá.

Esa escena se cierra y Jesús me dice que no debo dar los detalles de lo que he visto. Le digo que muchos dirán que yo debiera presentar los detalles como una advertencia. Sin embargo, Jesús desea que su pueblo se concentre en el arrepentimiento y no en los acontecimientos.

Ahora, Jesús comparte mensajes importantes del sueño, “La Iglesia Adventista”. Vi los cultos de adoración erróneos, donde los miembros piden la presencia del Espíritu Santo, pero otro espíritu está presente. Se me mostró la forma correcta de adorar. Si no hay iglesias donde esté presente el Espíritu Santo, es preferible adorar en casa, aunque sea sólo una persona. El Espíritu Santo y un coro de ángeles se harán presentes.

Jesús y yo nos detenemos y Él me explica que con el paso del tiempo, los cultos de adoración en las Iglesias Adventistas del Séptimo Día han deteriorado. Me manda a compartir las siguientes escenas que observo. Veo cultos de adoración que parecen más entretenimiento que culto. Los oradores relatan muchas historias a la congregación, la cual se asemeja más una concurrencia. Algunas historias provocan risa de los miembros. Algunos miembros aplauden para mostrar su aprobación. Los oradores no hablan del Padre celestial, de Jesús ni del Espíritu Santo.

En otra escena, el culto se centra en cantar muchos cantos modernos de alabanza. El orador relata una historia para que “se sientan bien”, sin nada de la Biblia ni del Espíritu de Profecía.5 Los miembros aplauden y mueven las manos en el aire. Algunos corren por los pasillos diciendo que “han recibido el espíritu”. Me asombra que los dirigentes no estén haciendo algo para que las iglesias no sigan cayendo más profundamente en la apostasía y en el espiritismo.

La escena cambia y ahora estoy observando un culto carismático en una iglesia de la raza negra. Dice Jesús que ellos lo justifican debido a sus antecedentes culturales.6 Observo a un hombre vestido de una toga negra que predica con voz muy fuerte y salta por la plataforma. Escucho a muchos de los miembros gritar con irreverencia: “Amén”, “Diga la verdad”, “Dígala con claridad”, “Háblenos cabalmente”, o “Señor, ten misericordia”. Escucho muchos de estos comentarios sacrílegos. Jesús me pregunta cómo es posible que ellos piensen que ese tipo de culto honra y glorifica a un Dios santo y justo, cuando aun los ángeles cubren sus rostros cuando están en la presencia del Padre. Cuando estos miembros se reúnen para adorar, el Espíritu Santo no está presente.

De nuevo cambia la escena y veo un culto donde los miembros cantan cantos de alabanza mientras alzan las manos y se menean al compás de la música. El orador los invita a pasar adelante para danzar con alabanza, tal como danzó David en la Biblia.7 Veo pasar adelante a muchos de varias edades; van hacia el sitio preparado para las danzas. La música de la banda en vivo produce un culto que no es ni santo ni reverente. Recuerdo el sueño, “Reverenciad mi Santuario” que explicó cómo los ángeles reverencian el trono de Dios.

Jesús me explica que todo el día sábado debe ser un período de reverencia, cuando Dios camina con cada uno de sus hijos. Sin embargo, Él no camina con los que participan en los cultos de entretenimiento. Jesús sigue explicándome que justo antes de que cierre la gracia, éstas son las cosas que se verán, y que están aconteciendo ya. Por eso, ahora es el momento para arrepentirse. El período de gracia para la iglesia de Dios está por terminar. Esa puerta se está cerrando y los que no estén preparados, caerán. Sin embargo, la verdadera iglesia de Dios no caerá. Jesús me dice que las escenas que acabo de presenciar no forman parte de la verdadera iglesia de Dios.

Entonces, Jesús me muestra muchas escenas de individuos solos el sábado por la mañana, leyendo en sus casas porque no hallan una buena iglesia a la cual asistir. Ángeles los rodean. Otras escenas muestran a grupitos pequeños que se han unido para adorar en distintos hogares. Otra escena muestra un grupo reunido debajo de un árbol en la ladera de una montaña. Entonces, veo algunos edificios con un letrero al frente que dice, “Iglesia Adventista del Séptimo Día”. Existen iglesias fieles que no ceden a la presión de la directiva de la asociación. Jesús me explica que los individuos que acabo de ver, y otros como ellos, componen su pueblo y su iglesia. Esa iglesia no caerá. Las iglesias grandes, hechas de granito, con sus elegantes candeleros y entretenimiento, caerán; pero su iglesia no caerá. Los fieles van a Dios pidiendo que Él los guíe; y cuando vean las señales y maravillas, tendrán discernimiento.8

Entonces Jesús me muestra una escena de individuos cuyos nombres no serán mencionados. Ellos ocupan puestos como dirigentes o ministros. Antes de aparecer ante la gente, los veo ponerse una máscara blanca, para aparentar ser buenos y esconder su verdadera identidad. Sonríen y dicen cosas suaves y pulidas. Hay otros individuos que sirven en sus propios ministerios y no forman parte de una asociación establecida. Sin embargo, ellos son controlados por los mismos dirigentes que llevan las máscaras. La mano de Satanás ha colocado a todos esos individuos enmascarados, para así controlar y dirigir las iglesias infieles. Ellos pretender servir, pero lo que hacen es delegar y dar órdenes, y la gente los sigue como ovejas yendo al matadero. En la resurrección final, esas ovejas estarán en pie junto con sus dirigentes. A ellas se les ha dicho que deben examinarlo todo.

Recuerdo el sueño “Dos Autos”, donde los que entraron al restaurante recibieron un plato de guisado con carne y una barra de pan. Recuerdo que el pan representa a Jesús, nuestro sacrificio, y la carne es su Palabra. El caldo representa al Espíritu Santo. Los miembros de las iglesias donde hay entretenimiento, no reciben comida que los alimente para crecer. No reciben alimento espiritual, porque se los entretiene, mientras que se menosprecian la Biblia y el Espíritu de Profecía. Son ovejas muertas de hambre espiritualmente. Recuerdo que Jesús se refirió a Jeremías 3:15. “Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con conocimiento y con inteligencia”.

Entonces, Jesús me muestra cómo los miembros de iglesia pasan el sábado por la tarde. En una escena, me muestra que para muchos es cosa común ir a un restaurante. Usan la excusa de que sería un pecado cocinar el sábado. En vez de preparar el viernes el alimento para el sábado, pecan al pagar por la comida el sábado y al hacer que otro peque al cocinar para ellos. Hay otros que creen que es bueno “hacer el bien el día sábado”, y participan en proyectos en la comunidad que requieren mucho trabajo, tal como pintar la casa de una persona necesitada o cosechar los productos de una hortaliza. Esos individuos están quebrantando el cuarto mandamiento de Dios. El sábado fue creado para que el hombre descansara. Éstas son actividades de la “iglesia emergente”. (Para ver otros ejemplos del movimiento de la iglesia emergente, lea el libro la VERDAD.)

Se cierra esa escena y Jesús me dice que va a darme otro mensaje de consejo y reprensión. No es para todos, sino para los que desean seguir a Jesús. Una vez más habla sobre el diezmo. El diezmo es una oportunidad para devolver a Dios una ofrenda de gratitud con fe. Debe colocarse de inmediato en el alfolí de Dios; nunca se debe almacenar. La obra del Padre debe ser continua, no sólo cuando los individuos decidan devolver el diezmo. Los que no devuelven el diezmo, sino que pagan sus cuentas o hacen provisión para sí mismos, muestran una falta de fe. Nuestro Padre no bendecirá a los que no muestren fe o muestren poca fe. Aquéllos que continuamente devuelven el diezmo recibirán bendiciones. Los que devuelven un segundo diezmo o más, recibirán ricas bendiciones. Nuestro Padre no necesita nuestro diezmo. Él ya es el Dueño de todo. Con la misma facilidad con la que Dios crea la lluvia que cae, Él podría crear dinero para los que lo necesitan. Él es el Dueño y Creador de todo. Él permite que cada uno juegue un pequeño papel. Pero, tristemente, muchos desperdician esta oportunidad. Hace falta mucha oración para pedir orientación en cuanto a dónde colocar el diezmo. Muchos diezmos se desperdician. Muchos oran para que se termine la predicación del evangelio, pero no desean participar en la terminación de la obra.

Se me muestra que esta tierra ha llegado al final de su sendero. Entonces, ¿por qué tantos están almacenando fondos para seguir viviendo en esta tierra? Algunos botan el dinero; porque lo invierten, lo gastan en el salón del juego, o compran billetes de la lotería con la esperanza de obtener ganancias. Otros piden dinero prestado, porque chanchulleros les dicen que van a recibir una gran herencia si envían ciertos fondos antes de recibirla.9 Mucho mejor sería hacer un préstamo para apoyar la obra de Dios. Sin embargo, hay que recordar que siempre es bueno evitar las deudas.10 Otros chanchulleros dicen que el individuo ha ganado una lotería, o que un familiar ha muerto y les ha dejado dinero. Tal como dice Mateo 10:16, debemos ser “prudentes como las serpientes”.

Otra vez, Jesús y yo comenzamos a caminar. Él me informa que pronto Becky y yo volveremos a viajar para compartir sus mensajes. Él proveerá los fondos necesarios, y me recuerda el sueño titulado, “El Buen Chofer”, en el cual un tobogán largo se extiende desde una ventana en el cielo hasta la tierra. La ventana se abre lentamente hacia arriba y de la abertura cae algo que parece monedas de oro, las cuales se amontonan en el suelo. Ellas siguen cayendo, y el montículo sigue creciendo. Jesús me dice que, pronto aquéllos que tienen muchos recursos para proveer para esta obra, harán donativos y los mensajes alcanzarán a los que desean escucharlos. Los que oigan la voz del Espíritu Santo darán todo para difundir estos mensajes. A los individuos que den todo con fe, se les devolverá todo, multiplicado muchas veces. Job perdió todo, pero se le devolvió todo con creces. En sueños y visiones, Dios también enviará instrucciones a individuos para que ellos donen, de manera que sus mensajes puedan llevarse a su pueblo. Hay muchos más que están listos para sostener la difusión de los mensajes. Al cumplirse los últimos momentos, ellos darán todo.

Jesús revela que ahora es el momento de apoyar la difusión de los mensajes. En un esfuerzo de parte de los gobiernos mundiales por corregir los problemas financieros, el dinero que muchos tienen ahora les será quitado.11 Ahora es el momento de colocar los fondos disponibles en la obra de Padre.12 Como resultado de leyes nuevas, pronto será difícil hacerlo. Está por promulgarse una nueva ley que cambiará las vidas de muchos. La fe de muchos será sacudida; sin embargo, la verdadera iglesia de Dios seguirá adelante. Se estremecerá fuertemente, pero permanecerá en pie. Jesús enfatiza que su iglesia y su pueblo serán pocos. En la misericordia de Dios, muchos irán al descanso y no tendrán que pasar por los tiempos horribles que acontecerán al final del sendero de esta tierra. En comparación con ese tiempo, la vida ahora es fácil. Jesús señala al ángel que está listo para derramar el líquido espeso. Ahora es el momento para arrepentirse y para que cada uno haga su parte financiera.

Después de que Jesús y yo caminamos en silencio algunos momentos, lo miro y le digo que aunque sirvo como su mensajero, no creo que sea un buen orador público. Él me mira y contesta que yo soy el audaz, y que fui creado así, y que mientras comparta los mensajes, diré la verdad y lo que sea necesario decir. Sin embargo, no estaré solo. Jesús enviará a individuos que enseñarán conforme a lo que Él les ha enseñado. Ellos harán lo que Él les pida, y la iglesia verdadera seguirá adelante. No caerá, sino que crecerá cuando el pueblo de Dios escuche la verdad.

Le digo a Jesús que hay otro tema que quiero tratar con Él. Le menciono el sueño, “El Sendero de Gravilla” que me fue mostrado el 20 de octubre de 2010. Pronto hará un año desde que recibí ese mensaje. Le digo que en ese entonces no se me dijo que publicara ese sueño. Sin embargo, yo sé que Él sabe que, para animar a una pareja, yo compartí ese sueño, y varios otros, con ellos. Jesús contesta que en un momento débil, la pareja compartió esos sueños con John Scotram. Jesús me explica que Él sabe que esa pareja no forma parte de mi ministerio, aunque John ha dicho lo contrario, sino que ellos eran miembros de la iglesia donde yo tenía mi membrecía.

Jesús también dice que Él conoce las acusaciones de John, que yo cambié los sueños para distorsionar los datos presentados, y que Él sabe que John no ha sido veraz, ya que ha dado informes sin conocer todos los datos. Jesús explica que si yo registro algo incorrectamente antes de que los sueños se publiquen, recibiré otro sueño para corregirlo. Esto ha ocurrido unas pocas veces, porque es necesario que el mensaje se dé correctamente. Los sueños siempre han sido redactados, pero nunca distorsionados. Jesús me recuerda el siguiente ejemplo, donde dice que su profetisa, Elena de White, frecuentemente hacía cambios a los mensajes que ella había recibido. Él levanta su mano y aparece lo siguiente:

Puede preguntarse, entonces, ¿por qué fueron omitidos tres renglones de la visión en lo que se imprimió en 1851, en el primer libro de la Sra. White? En la introducción a la visión que aparece en el libro, ella presenta una razón muy general para explicar cualquier omisión—motivos de espacio y la repetición del tema. Esto se aplicaría más a los párrafos que describen la tierra nueva, que a los tres renglones en duda. En cuanto al contenido de ellos, la autora tenía el derecho, es más, la responsabilidad, de seleccionar el contenido y fraseo para su libro de manera que manifestase correctamente lo que le había sido revelado. Si había frases que pudiesen ser distorsionadas o interpretadas para darles un significado que ella no tenía la intención de enseñar, ella tenía el privilegio y también la responsabilidad de manejar el asunto, de manera que la narración impresa reflejara correctamente su intención.
Ellen G. White: The Early Years (Elena G. de White: Los Primeros Años), tomo 1, p. 270
Why Were the Lines Omitted in 1851? (¿Por qué fueron omitidos los renglones en 1851?)

Dijo Jesús que yo tengo la autoridad de editar los sueños tal como sea necesario.

Ahora me viene a la mente, ¿por qué le estoy relatando a Jesús los detalles en cuanto a John Scotram, si Jesús ya conoce la situación? Él me mira, sonríe y me contesta, “Porque me gusta caminar y conversar contigo. Anhelo el día cuando pueda caminar y conversar con todo mi pueblo por todo el universo. Extraño no poder estar con cada uno de ustedes”. Él dice que el Padre celestial sabía lo que ocurriría. Él lo permitió porque Él sabía que haría falta ahora; Él sabía lo que esa pareja iba a hacer; y porque Él conoce las enseñanzas falsas de John. Jesús dice que debo incluir el sueño, “El Sendero de Gravilla” en este sueño para que todos lo lean y comprendan.

[BORRADOR]
(ORIGINAL; NO HA SIDO EDITADO NI PUBLICADO ANTERIORMENTE)

EL SENDERO DE GRAVILLA
20 de octubre de 2010
por Ernie Knoll

En mi sueño, estoy caminando por un sendero de gravilla. Sé que he estado caminando poco tiempo. Parece que me fijo que el sendero por el cual ando ha sido hermoseado. El lugar por donde camino tiene gravilla, y se la mantiene en su sitio con pequeños trozos de madera. Al otro lado de la madera hay yerba, la cual se mantiene cortada y regada. Al otro lado de la yerba hay otro trozo de madera. Al otro lado de la madera hay arbustos muy pequeños, nítidamente podados. Sé que la madera se usa para mantener separados la gravilla, la yerba y los arbustos. Me doy cuenta que los arbustos parecen proveer una gran variedad de flores. Al caminar, noto que el dulce aroma de las flores, combinado con el olor de la yerba recién cortada, es muy agradable. Al caminar, escucho el crujido de mis zapatos al pisar la gravilla. Todo el sendero es plano; no sube ni baja. Al caminar, siempre veo un panorama muy hermoso.

Un poco más adelante, noto algo que parece un palo que yace atravesado por el sendero. Al acercarme, me doy cuenta que el palo es rojo. Entonces, veo que el palo tiene unos bultos rojos por los lados. Al acercarme más, me doy cuenta que es una culebra. La culebra se da vuelta y comienza a avanzar hacia mí. En ese momento, me caigo y me doy cuenta de que no puedo ponerme en pie. Veo que la culebra comienza a silbar y sé que va a atacarme. Comienzo a tirarle gravilla. La culebra observa la gravilla y la esquiva. Ahora, la culebra está muy cerca de mí y yo clamo en voz alta, “Jesús, Jesucristo, ¡ayúdame”! Al instante, veo lo que podría describir como trabajadores campesinos con azadones que comienzan a golpear y cortar la serpiente, la cual es bastante grande. Me doy cuenta de que todos los trabajadores campesinos del jardín llevan puesta la misma ropa. Visten sandalias, pantalones de trabajo de hilo y una camisa de trabajo de hilo. En la cabeza llevan algo que parece un sombrero. También noto que la ropa de todos los trabajadores es muy blanca. Entonces veo a un trabajador de tamaño más grande que lleva un aparato con un pico en la punta. Se prende y sé que es un soplete de jardín. Él tiene la tea en la mano, y veo que las llamas consumen lo que queda de la culebra. Uno de los trabajadores del jardín viene hacia mí y me extiende la mano para ayudar a ponerme en pie. No me dice nada, sólo me sonríe. Mientras me ayuda a pararme, el trabajador con la tea dice que el Gran Jardinero escuchó mi pedido de ayuda. Dice que Él siempre está escuchando.

Aquí terminó el sueño.

Nuevamente, Jesús y yo nos detenemos y Él señala hacia la derecha. Veo que la escena vuelve a aparecer frente a mí. Él me dice que ahora es el momento para que yo y otros comprendamos el significado del sueño, “El Sendero de Gravilla”.

Se me muestra a un caballero canoso y con barba que trabaja en su jardín. Habla del amor de Jesús y tararea un himno. Al instante, comienza a gritar y a maldecir con palabras muy sucias, a individuos quienes sé son empleados. Se me muestran muchas cosas deshonestas que hace como patrón, y también el maltrato constante de sus empleados. Habla como un hombre de Dios, pero cuando está enojado, habla como un hombre poseído de demonios.

Jesús se dirige hacia mí y me explica que éste es el hombre que, por medio de mis sueños, ha recibido dos mensajes anteriores de que debe abandonar sus estudios del Reloj del Orión. Se le ha mostrado en cuanto a las fechas que ha fijado y sus cálculos de eventos futuros. El mensaje del reloj destrozado era un mensaje claro que él debía suspenderlos. Él ha rehusado hacerlo. En el último sueño, “El Reloj de Arena”, se le dio un mensaje más específico a John Scotram, que debía suspender sus estudios del Orión, porque los datos son falsos y él está descarriando a la gente. Los estudios que ha colocado en su sitio web constituyen un testamento de todo su trabajo en cuanto a la fijación de fechas y cómo ha cambiado citas de la Biblia y del Espíritu de Profecía para acomodar su propia manera de pensar. Dos veces se le ha pedido que abandone ese trabajo. Ésta será la última vez. Aunque Dios tiene paciencia, Él no puede esperar eternamente. El último granito de arena del reloj de arena de esta tierra está por caer. Jesús explica que yo recibí el sueño, “El Sendero de Gravilla” con un motivo. No se me había dicho que lo publicase, porque nuestro Padre conoce el fin desde el principio. Todo es condicional, y una vez más se le está pidiendo a John que suspenda lo que está haciendo.

Ahora, Jesús me dice que va a mostrarme algo para que yo y otros comprendamos cabalmente el sueño, “El Sendero de Gravilla”. Nuevamente, señala hacia la derecha. Al volver a ver el sueño, me doy cuenta que la primera vez lo había visto a través de los ojos del individuo en el sueño. Ahora, lo estoy mirando como un espectador que mira al individuo caminando por el sendero de gravilla. Al contemplar el sueño, “El Sendero de Gravilla”, me doy cuenta de que en el sueño, no era yo quien caminaba por el sendero de gravilla, sino que era John Scotram. Veo a John caminando, disfrutando de la belleza que rodea el sendero. Al caminar, ve un palo rojo. Entonces veo que él se da cuenta de que en realidad es una culebra roja. Lo veo caer, y la culebra se le acerca. No puede levantarse, y la culebra comienza a silbarle. Él recoge gravilla y se la tira a la culebra. La culebra esquiva toda la gravilla. John se da cuenta de que nada de lo que ha hecho ha servido. Se da cuenta de que para poder ser salvo, sólo hay un nombre al cual puede clamar. Ahora veo que John clama, “Jesús, Jesucristo, ¡sálvame”! Al instante veo a los jardineros campesinos vestidos de pantalones y camisas de lino blanco. Son los mismos empleados a quienes John gritaba. Ellos se acercan y golpean la culebra con sus herramientas de trabajo. De repente, un jardinero que tiene un aspecto distinto de los demás, llega con un soplete de jardín, y quema los restos de la culebra. Le ayudan a John a ponerse de pie. Oigo que se le dice que Jesús siempre está escuchando y que el Gran Jardinero escuchó su pedido de ayuda.

Jesús se dirige hacia mí y dice que, aunque nuestro Padre siempre está escuchando, el último granito de arena está por caer, tal como fue dicho en el sueño, “El Reloj de Arena”. En la finca en Paraguay, donde vive John Scotram, él se ha caído. Dios está esperando que él clame el nombre de Jesús. A John se le pide esta última vez que deje a un lado sus enseñanzas falsas en todos los idiomas que él ha usado, y que abiertamente se arrepienta de las cosas que ha declarado en contra de mí.

Jesús señala hacia la derecha, y veo escrito: Hechos 1:6-7. Él me explica que Él estaba con sus discípulos cuando ellos le preguntaron cuándo Él restauraría su reino. Queda registrado como sigue:

Entonces los que se habían reunido le preguntaban, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros conocer los tiempos o las sazones que el Padre puso en su sola potestad.

Para ayudar a los que han escuchado las ideas y fechas de John Scotram, Jesús comparte las siguientes palabras que Él pidió que registrara su profetisa, Elena de White:

Los discípulos tenían deseos de conocer el tiempo exacto de la revelación del reino de Dios; pero Jesús les dijo que no les era permitido conocer los tiempos y las sazones, pues el Padre no los había revelado. Entender cuándo debía ser restaurado el reino de Dios no era lo más importante que debían conocer. Debían ser hallados siguiendo al Maestro, orando, esperando, velando y trabajando. Debían ser los representantes del carácter de Cristo ante el mundo.

Lo que era esencial para una vida cristiana llena de éxito en los días de los discípulos, es también esencial en nuestros días. “Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo”. ¿Y qué debían hacer después de que descendiera sobre ellos el Espíritu Santo? “Y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

Ésta es la obra en que nosotros también debemos ocuparnos. En vez de vivir a la expectativa de alguna sazón o tiempo especial de conmoción, debemos aprovechar sabiamente las oportunidades presentes, haciendo lo que debe ser hecho para que las almas puedan ser salvas. En lugar de consumir las facultades de nuestra mente en especulaciones acerca de los tiempos y las sazones que el Señor ha puesto en su sola potestad, y que no ha revelado a los hombres, debemos rendirnos ante el dominio del Espíritu Santo para cumplir con nuestros deberes actuales, para dar el pan de vida, no adulterado con las opiniones humanas, a las almas que están pereciendo por falta de la verdad.

Satanás siempre está preparado para llenar la mente con teorías y cálculos que desvíen a los hombres de la verdad presente y los incapacite para dar al mundo el mensaje del tercer ángel. El Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 6, pp. 1051-1052

Se le pide a John Scotram que también suspenda sus estudios que tratan la numerología. Hay otros que se dedican a la numerología y calculan ejemplos que dan el número 2520. Ellos presentan razones erróneas de esto, cuando deberían estar estudiando lo que es importante para su salvación. Esos individuos debieran tomar en cuenta lo siguiente:

Satanás está siempre dispuesto a llenar la mente con teorías y cálculos que desvíen a los hombres de la verdad presente y los inhabiliten para dar el mensaje del tercer ángel al mundo. Siempre ha sido así, pues nuestro Salvador con frecuencia tenía que hablar reprochando a los que se entregaban a especulaciones y estaban siempre haciendo preguntas en cuanto a cosas que el Señor no había revelado. Jesús había venido a la tierra para impartir importantes verdades a los hombres y deseaba impresionar su mente con la necesidad de recibir y obedecer sus preceptos e instrucciones, y de efectuar sus deberes actuales, y sus pláticas eran de tal naturaleza que impartían conocimiento para su uso inmediato y diario. Mensajes Selectos, tomo 1, p. 218

Se le pide a John Scotram que trate a sus trabajadores como deben ser tratados. Jesús explica que lo único que debe hacer es pedir en su nombre, y se ordenará que los demonios que caminan con él se aparten, y los santos ángeles lo protegerían en su caminata. Tal como se mostró en el sueño, “El Sendero de Gravilla”, John se ha caído y Jesús espera que él llame su nombre. Entonces, Él le extenderá la mano y lo levantará. La puerta del arrepentimiento no quedará abierta para siempre. Ese privilegio pronto quedará completamente cerrado. Él puede acercarse ahora, o quedar en pie como un testigo falto con aquéllos que se oponen a la Palabra.

Otra vez comenzamos a caminar Jesús y yo. Miro al sendero por el cual hemos estado andando y sé que hemos caminado bastante juntos, y que el final del sendero está muy cerca. Nuevamente, Jesús me llama por mi nombre celestial y me dice que los mensajes que estoy dando están tocando más corazones de lo que yo me imagino. Hay muchos que buscan, y muchos que están hallando la verdad por primera vez. Los mensajes están llegando a muchos que están fuera de la iglesia de Dios, y también sirven de recordatorio a los que han estudiado, pero se han olvidado.

Jesús me asegura que no tengo que preocuparme por los que todavía hacen reclamos sin fundamento en contra de mí, porque hablan mentiras. Él dice que yo soy Earnest y que soy veraz. Yo fui llamado para servir como el último mensajero para su iglesia escogida. Él me dice que debo seguir siendo fiel para que Él pueda venir y sacarme de este mundo, tal como se lo he pedido—tal como Moisés fue llevado al cielo, y tal como Enoc y Elías fueron trasladados. Jesús revela que ellos, junto con los que fueron resucitados con Él, son un testimonio, y que ellos ahora andan por las calles de oro en el cielo. Si yo sigo siendo fiel, si cada uno sigue siendo fiel a los mensajes que han sido enviados, Él vendrá y los sacará de este mundo. Ellos lo verán venir en las nubes para llamar a sus redimidos desde las profundidades de la tierra. Él los resucitará a gloria inmortal, tal como yo vi que las hojas marchitas volvieron a vivir cuando Jesús y yo caminamos por el sendero hoy. Si cada uno se acerca al trono de la misericordia antes de que se cierre la puerta, antes de que pase el ángel marcador, Jesús lo llevará al hogar, donde caminarán juntos. Jesús me sonríe y dice que ha sido un buen sábado, que Él ha disfrutado de haber estado conmigo y que anhela el momento cuando podremos estar juntos siempre.

Jesús mira detrás de mí al Heraldo y a todos los ángeles que han estado cantando suavemente durante nuestra caminata. Entonces el Heraldo se para junto a nosotros y Jesús le dice que nos gustaría escuchar un canto. Me doy vuelta y veo que todos los ángeles se elevan un poco en el aire. Entonces, me doy cuenta de que todo el sendero por donde hemos caminado, hasta donde alcanzo a ver, se ha tornado un verde vivo, con miles de hermosas flores coloridas y árboles llenos de vida—todo eso sólo por las pisadas de Jesús. Ahora el Heraldo canta una nota, y todos los ángeles de unen, formando un coro hermosísimo.

Mientras ellos cantan, le pregunto a Becky si ella alguna vez ha escuchado música tan bella. En un instante me doy cuenta de que todavía estoy aquí, en esta tierra oscura y pecadora. Es temprano en la mañana, y eso fue un sueño. Acostado, pienso cómo Jesús y yo caminamos juntos por el sendero. Fue un sábado maravilloso, caminando, conversando y riéndome con Jesús. Medito en las veces que Él puso su brazo alrededor de mí mientras caminábamos, las muchas veces que nos detuvimos y miré esos ojos donde se manifiesta el amor del amor de los amores. Pienso en esa voz tierna y consoladora. Recuerdo cómo Él enjugó las lágrimas de mi rostro.

Respiro profundamente y pienso que todo se cumplirá cuando llegue el momento, y por su voluntad. Cuando digan cosas en contra de mí, usaré mi toalla blanca, siempre limpia—ahora más grande que antes. Le prometí a Jesús y a mi Padre celestial que, aunque tengo muchos deseos de que otra persona lleve la antorcha, seguiré sirviendo como el ser humano imperfecto que soy.

Dios conoce todo, desde el principio hasta el fin. Debido a que mi nombre es Earnest, seré veraz. Pero todavía me agrada que me llamen Ernie.


  1. Mateo 1:23
    He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.
  2. Juan 3:16
    Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquél que cree en Él, no perezca, sino que tenga vida eterna.

    Manuscript Releases (Manuscritos), tomo 19, p. 134
    De tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito para salvar a la humanidad que perece. [Trad.]
  3. Apocalipsis 21:5
    Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
  4. El Conflicto de los Siglos, p. 600
    El mismo poder destructor ejercido por santos ángeles cuando Dios se lo ordena, lo ejercerán los ángeles malvados cuando él lo permita. Hay fuerzas actualmente listas que no esperan más que el permiso divino para sembrar la desolación por todas partes.
  5. 2 Timoteo 4:3-4
    Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, acumularán para sí maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
  6. The Southern Work (La Obra en el Sur), pp. 33-34
    Entre la mayoría de la gente de color, hallamos prácticas indecorosas en su culto a Dios. Ellos se entusiasman mucho, y hacen esfuerzos físicos que están fuera de lugar en el culto solemne de Dios. No se pueden disipar inmediatamente sus ideas supersticiosas y sus feas prácticas. No debemos combatir sus ideas y tratarlos con desprecio. Pero, el obrero debe darles un ejemplo de qué es lo que constituye un servicio religioso verdadero, del corazón. No se debe excluir a la gente de color de las asambleas religiosas de la gente blanca. Si se les impide asociarse con gente blanca inteligente que les dé un ejemplo de cómo ellos deberían ser y hacer, ellos no tendrán una oportunidad de cambiar sus actividades supersticiosas por un culto que sea más sagrado y noble. La gente blanca debe practicar la abnegación necesaria, y debe recordar que no debe considerar sin importancia lo que afecte la vida religiosa de un número tan grande de personas, como el que integra la raza de color. Ellos celebran sus cultos conforme a la instrucción que han recibido, y piensan que una religión que carece de excitación, de ruido y de ejercicios físicos, no merece el nombre de religión. Esos adoradores ignorantes necesitan instrucción y dirección. La bondad puede ganarlos, y pueden ser consagrados en hacer el bien. Tanto los ancianos como los jóvenes necesitan ser instruidos, tal como uno enseñaría a una familia de niños.

    Pero si se deja a la gente de color en su condición actual, y no se les presenta una norma más alta del cristianismo de la que ahora poseen, sus ideas se confundirán más y más, y sus cultos religiosos se desmoralizarán más y más. [Trad.]
  7. Patriarcas y Profetas, p. 697
    Nuevamente el largo séquito se puso en movimiento, y flotó hacia el cielo la música de arpas y cornetas, de trompetas y címbalos, fusionada con la melodía de una multitud de voces. En su regocijo, David “danzaba con todas sus fuerzas delante de Jehová”, al compás de la música.

    El hecho de que, en su alegría reverente, David danzó delante de Dios ha sido citado por los amantes de los placeres mundanos para justificar los bailes modernos; pero este argumento no tiene fundamento. En nuestros días, el baile va asociado con insensateces y festines de medianoche. La salud y la moral se sacrifican en aras del placer. Los que frecuentan los salones de baile no hacen de Dios el objeto de su contemplación y reverencia. La oración o los cantos de alabanza serían considerados intempestivos en esas asambleas y reuniones. Esta prueba debiera ser decisiva. Los cristianos verdaderos no han de procurar las diversiones que tienden a debilitar el amor a las cosas sagradas y a aminorar nuestro gozo en el servicio de Dios. La música y la danza de alegre alabanza a Dios mientras se transportaba el arca no se asemejaban para nada a la disipación de los bailes modernos. Las primeras tenían por objeto recordar a Dios y ensalzar su santo nombre. Los segundos son un medio que Satanás usa para hacer que los hombres se olviden de Dios y lo deshonren.

    Mensajes para los Jóvenes, p. 283
    La diversión del baile, como se practica actualmente, es una escuela de depravación, una terrible maldición para la sociedad.
  8. Mateo 24:24
    Porque se levantarán falsos cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, hasta el punto de engañar, si fuera posible, aun a los escogidos.

    Hebreos 2:4
    Testificando Dios juntamente con ellos, tanto con señales como con prodigios y diversos milagros y dones distribuidos por el Espíritu Santo. . .
  9. El Evangelismo, p. 50
    Los mismos medios que en forma tan cautelosa se invierten ahora en la causa de Dios y que son egoístamente retenidos, serán tirados dentro de poco con los ídolos a los topos y murciélagos. El valor del dinero pronto será subestimado cuando la realidad de las escenas eternas se abra al entendimiento del hombre.
  10. Consejos sobre Mayordomía Cristiana, p. 272
    Algunos no se han adelantado para unirse en el plan de la liberalidad sistemática, y en cambio se han excusado porque estaban endeudados. Alegan que primero deben cumplir con este mandato: “No debáis a nadie nada”. Romanos 13:8. Pero el hecho de que estén endeudados no los excusa. Vi que debían dar a César las cosas que son de César, y a Dios las cosas que son de Dios. Algunos consideran con mucho escrúpulo la orden de “no debáis a nadie nada” y piensan que Dios no requerirá nada de ellos hasta que hayan pagado sus deudas. Pero con esto se engañan a sí mismos. Fallan en dar a Dios las cosas que son suyas. Cada uno debe llevar al Señor una ofrenda aceptable.
  11. Testimonios para la Iglesia, tomo 9, p. 13
    Aquéllos que tienen en sus manos las riendas del poder son incapaces de resolver el problema de la corrupción moral, del pauperismo y el crimen, que aumentan constantemente. En vano se esfuerzan por dar a los asuntos comerciales una base más segura.
  12. Manuscript Releases (Manuscritos), tomo 13, p. 236
    No permitáis que el enemigo de Dios y del hombre controle vuestros pensamientos, vuestras palabras y vuestras acciones. El mensaje de los labios de Cristo es: “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote” [Lucas 12:33]. Habrá muchas quiebras en los bancos de la tierra y en las especulaciones, incluyendo la minería y los bienes raíces.

    ¡Cuán complacido estaría Satanás si, justo cuando los seres humanos deberían estar vendiendo sus posesiones para sostener la causa de Dios, él lograse engañarlos de tal manera que todos sus medios disponibles estuviesen invertidos en especulaciones en bienes raíces y en otras empresas mundanas, y de esa manera lograse restar a la causa de Dios los medios que deberían ir a la tesorería para adelantar su obra en la tierra!

    Cuando Jesús nos dice “vended”, no significa que nuestra preocupación principal debe ser comprar posesiones. Si Satanás puede lograr enredarnos en posesiones mundanas, de manera que no tengamos medios para colocar en la tesorería del Señor, entonces él está llevándonos a hacer precisamente lo que Jesús nos ha dicho que no hagamos. Muchos han prestado su dinero a nuestras instituciones concienzudamente, para que se use para hacer una buena obra para el Maestro. Pero, Satanás pone en marcha ardides que producirán en las mentes de nuestros hermanos un gran anhelo por probar su suerte, como en una lotería. Uno y otro se ilusiona con representaciones de ganancias financieras si tan solo invierten su dinero en tierras; y sacan su dinero de nuestras instituciones y lo esconden en la tierra, donde la causa del Señor no se beneficia. [Trad.]

    Maranata: El Señor Viene, p. 187
    Vi que si algunos se aferraban a sus propiedades y no preguntaban al Señor en qué consistía su deber, él no se lo haría conocer y les permitiría conservar sus propiedades, pero en el tiempo de angustia éstas se levantarían delante de ellos como una montaña para aplastarlos, y ellos tratarían de deshacerse de ellas, pero no podrían... Pero si ellos desean que se les enseñe, él les hará saber, en tiempo de necesidad, cuándo y cuánto deben vender.

martes, 12 de julio de 2011

Ernie Knoll - El reloj de arena





EL RELOJ DE ARENA

25 de junio de 2011

por Ernie Knoll

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En mi sueño, estoy mirando una cajita de tesoros que contiene algo precioso que todos debieran atesorar—el regalo de cada momento del tiempo. Cuando levanto la tapa, veo muchos relojitos de arena. Entre todos hay un reloj de arena que es tres veces más grande que los demás. Lo tomo en mis manos y veo que tanto la parte superior como la inferior es de cristal y tiene tres columnas de cristal. Dentro del reloj de arena, están cayendo los últimos granitos de arena. Sigo mirando hasta que el último grano de arena está por caer por la abertura, pero en vez de caer, comienza a dar vueltas y después, a saltar hacia aquí y allá contra el cristal. Puedo escuchar un tintineo muy leve cuando golpea los lados, como si estuviera tratando de prolongar su caída. Salta más y más rápidamente, hasta que por fin cae al fondo.

Durante todo este tiempo, el Heraldo ha estado parado junto a mí. Me llama por mi nombre celestial, toma el reloj de arena en su mano y lo coloca de lado. Ahora puedo ver que cada columna tiene las palabras, “Iglesia Adventista del Séptimo Día”. Me explica el Heraldo que para los Adventistas del Séptimo Día, la gracia se va a cerrar antes de que se cierre para los de otras religiones, debido a la gran luz que ellos han tenido. La caída del último grano en el reloj de arena representa el fin de la gracia para ellos. Entonces, un objeto grande y llano, parecido a una puerta, cae encima del reloj de arena, y lo destroza, dejándolo en muchos pedazos. Se ha cerrado la puerta de su “arca”.

Dice el Heraldo que precisamente antes de que cierre la gracia para los Adventistas del Séptimo Día, se verán muchas clases de servicios irrespetuosos en sus cultos. Aquéllos que han sido hallado dignos de recibir la marca de Dios, seguirán adelante y enseñarán sus mensajes. Los que queden fuera de la puerta cerrada, recibirán los juicios de Dios, a causa de su infidelidad. Son muy pocos los que oyen la voz de Dios en los mensajes que sus mensajeros presentan.

Entonces el Heraldo me lleva a un sitio que entiendo es una aula de clases con capacidad para unos 20.000 estudiantes, desde adolescentes hasta ancianos. Al frente hay una plataforma y varias pizarras blancas para uso del Maestro. Los estudiantes llevan coronas de cartón con letras doradas, una banda azul en el brazo con letras doradas, o una chaqueta azul con letras doradas en la espalda. Las letras de todos dicen: “Miembro Adventista del Séptimo Día”. Cada individuo ha venido para tomar un examen final. Con el examen hay hojas de papel con el número de cada pregunta y el libro y página donde se pueden encontrar las respuestas. En otra hoja de papel aparecen las respuestas, escritas en negrilla y con letras más grandes. El Maestro repasa cada pregunta y les dice a los estudiantes qué es lo que deben escribir como respuesta.

Entonces, el Heraldo me dice que me fije en quiénes están presentes para ayudar a los alumnos. Ahora me doy cuenta que hay ángeles que tienen varios libros en las manos. Han sido enviados para ayudar a los estudiantes a contestar cualquier pregunta. Mientras observo a los estudiantes, veo que no tienen interés en tomar el examen final. Algunos llevan puestos auriculares y están escuchando música. Otros se han juntado para cantar cantos modernos de alabanza y ejecutar bailes de alabanza. Algunos se han dormido en sus pupitres. Otros se jactan porque descienden de muchas generaciones de Adventistas del Séptimo Día, y por eso no tienen que tomar el examen.

Entonces noto un estudiante sentado al fondo de la sala. Lo rodean varios ángeles con libros en las manos. Él ha doblado las hojas de respuesta y, junto con los libros, las ha colocado debajo de su asiento. Ahora, diligentemente, comienza a tomar el examen. Varios estudiantes se burlan de él. Algunos enrollan sus exámenes y se los tiran. Sin embargo, él sigue contestando las preguntas.

Ahora, el Heraldo me lleva al pasillo donde he estado muchas veces. Me dice que anteriormente me fue dicho que: “TAL COMO JUNIO ES UN MES CORTO, ASÍ TAMBIÉN LO ES EL TIEMPO. PREPÁRENSE PARA LA IRA DE DIOS". Este sueño te fue dado el 22 de junio de 2007. Te lo fue dado cerca del fin del mes. Eso demostró que, tal como junio estaba por terminar y lo que quedaba era poco, también es corto el tiempo que queda de la historia de este mundo. A muchos se les dijo que debían prepararse, pero pocos están listos. Muchos duermen, mientras que a su alrededor se ven demostraciones de la ira de Dios. El Heraldo señala hacia el lado del pasillo, y veo estas palabras:

Los hombres y las mujeres están viviendo en las últimas horas del tiempo de prueba, no obstante lo cual son descuidados e insensatos, y los ministros no tienen poder para despertarlos; porque ellos también están durmiendo. ¡Predicadores dormidos que le predican a congregaciones dormidas! Testimonios para la Iglesia, tomo 2, p. 302

Me explica el Heraldo que en el sueño, “Justicia y Misericordia”, que me fue dado para ayudar a su pueblo a estar preparado espiritualmente, nuestro Padre en su gran amor mostró algunas cosas que debemos anticipar. El verano pasado el mundo vio inundaciones, incendios, huracanes y tornados. En ciertas partes, se registraron temperaturas sumamente altas, mientras que en otras, hubo temperaturas muy bajas. Muchos vieron el poder destructor del clima que Dios permitió.

Este invierno pasado de 2010, en muchas partes del mundo hubo tormentas de nieve más severas que lo común, hielo y temperaturas muy frías. En la primavera de 2011, como prueba de las profecías de Dios, hubo tornados como nunca se habían visto. La gran cantidad de nieve se ha derretido, y hemos visto y seguimos viendo inundaciones y la gran destrucción causada. Este verano, muchos serán abrasados por el calor del sol. Los vientos del clima—tornados, huracanes, inundaciones e incendios—serán sueltos en gran manera. Esos datos fueron dados para que cada uno se diera cuenta que debía arrepentirse ahora, porque muchos morirán debido a las condiciones climáticas extremas. Todo esto fue mostrado en el sueño, “Justicia y Misericordia”, pero muchos pasaron por alto la advertencia importante de prepararse.

El Heraldo sigue explicando que en el sueño, “La Iglesia Adventista”, se me dio el mensaje que la iglesia verdadera de Dios no caerá.1 Su iglesia verdadera no es un edificio, sino que está compuesta de individuos fieles. Se me mostró cuántos infieles están adorando en una forma muy distinta a lo que Dios ha mandado. En el sueño, “Reverenciad mi Santuario”, me fueron dadas instrucciones muy específicas en cuanto a la forma correcta de adorar al Creador del universo. El sueño, “La Librería Adventista”, mostró cuáles tipos de libros, CD y DVD son buenos para comprar. Las instrucciones decían que debíamos “Estudiar como su fuera el examen final”. ¿“Buscas respuestas”? “Él es el Verbo, el Autor, la Verdad, el Camino”. Fueron dadas instrucciones sobre cómo prepararse para el examen final. Otros sueños, tales como, “La Gran Prueba”, enseñaron cuáles son los libros que se deben leer y otras cosas que no es bueno poseer.

El Heraldo enfatiza que es importante que todos sepan que hoy en día Dios está enviando mensajes, aunque muchos han hecho caso omiso de eso, porque creen que los mensajeros son inaceptables. Dios ha dicho que debemos prepararnos. Él ha dicho, “Arrepentíos, ¡porque ya voy”! En los sueños, “La Iglesia Adventista” y “Reverenciad Mi Santuario” Él ha enviado instrucciones sobre cómo adorarle.

Dios está dando estos mensajes para preparar a su pueblo. El sueño, “Arrepentíos, ¡Porque Ya Voy!, incluía esta cita de la profetiza de Dios, Elena de White:

“Jesús ha dicho que en esta época precisamente antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del cielo, Dios necesita hombres que preparen un pueblo para que esté en pie en el gran día del Señor. En estos últimos días se debe efectuar una obra igual a la que hizo Juan. Mediante los agentes que el Señor ha elegido, él está dando mensajes a su pueblo, y quiere que todos presten atención a las admoniciones y amonestaciones que envía. El mensaje que precedió al ministerio público de Cristo fue: Arrepentíos, publicanos y pecadores; arrepentíos, fariseos y saduceos, ‘porque el reino de los cielos se ha acercado’. Nuestro mensaje no es de paz y seguridad. En nuestra condición de pueblo que cree en la pronta aparición de Cristo, tenemos un mensaje definido para dar: ‘Prepárate para encontrarte con tu Dios’ ”. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 4, pp. 1205-1206.

Miro hacia el lado del pasillo y ahora veo estas palabras escritas por Elena de White:

Esas mismas cosas que habéis explicado que ocurrían en Indiana, el Señor me ha mostrado que volverían a ocurrir justamente antes de la terminación del tiempo de gracia. Se manifestará toda clase de cosas extrañas. Habrá vocerío acompañado de tambores, música y danza. El juicio de algunos seres racionales quedará confundido de tal manera que no podrán confiar en él para realizar decisiones correctas. Y a esto consideran como la actuación del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo nunca se manifiesta en esa forma, mediante ese ruido desconcertante. Esto constituye una invención de Satanás para ocultar sus ingeniosos métodos destinados a tornar ineficaz la pura, sincera, elevadora, ennoblecedora y santificadora verdad para este tiempo. Es mejor no mezclar nunca el culto a Dios con música, que utilizar instrumentos musicales para realizar la obra que en enero pasado se me mostró que tendría lugar en nuestras reuniones de reavivamiento. Mensajes Selectos, tomo 2, p. 41

El Heraldo dice que debo notar que Dios ha enviado este mensaje, pero muchos no le están haciendo caso. Nótese que fue predicho que estas cosas ocurrirían en sus cultos de adoración justamente antes del cierre de la gracia. La música y el baile de alabanza son sólo un ejemplo de las cosas extrañas que se están haciendo alrededor del mundo durante la hora que debiera ser la más sagrada de los cultos de adoración. El mensaje fue dado que debían prepararse.

Hace cuatro años que se dio un mensaje de preparación para la ira de Dios. Los mensajes fueron dados a un mensajero a quien Él escogió. Muchos se apresuraron a desacreditar y debilitar la fibra débil y humana del mensajero. Mirándome, el Heraldo me dice que aunque tropecé y pequé, también me levanté y arrepentí, y se me permitió seguir sirviendo como mensajero de Dios. Yo no soy el mensajero que desea la mayoría, pero debo comprender que soy el mensajero que Dios desea.2

El Heraldo explica que sólo un remanente pequeño de los Adventistas del Séptimo Día estará preparado para el cierre de la gracia. Señala a la pared del pasillo y dice que Dios le instruyó a Elena de White a registrar estas palabras:

Les he dicho que, de acuerdo a lo que se me mostró, sólo un pequeño número de los que ahora profesan creer en la verdad serían al fin salvos -no porque no podían ser salvos, sino porque no quisieron ser salvos del modo indicado por Dios. El camino señalado por nuestro divino Señor es demasiado angosto y la puerta demasiado estrecha para admitirlos mientras que estén sujetos al mundo o mientras abriguen egoísmo o pecado de cualquier tipo. No hay lugar para estas cosas; y sin embargo hay sólo pocos que aceptan separarse de ellas, para poder andar por la senda angosta y entrar por la puerta estrecha. Testimonios para la Iglesia, tomo 2, p. 396.

Dice el Heraldo que en el sueño, “La Sala de Juntas” se me instruyó en calidad de mensajero, que había de prepararse un documento. Esto se logró por medio del libro, La VERDAD, toda la VERDAD y solamente la VERDAD. Ese libro debía tratar ciertos individuos que me habían desacreditado y acusado. También debía mostrar la apostasía y espiritismo que prevalecen en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Sin embargo, se me instruyó que yo no debía participar en la escritura del libro. Muchos se ofrecieron para ayudar y fueron guiados por el Espíritu Santo. Se documentaron datos para mostrar que, las declaraciones que varios individuos hicieron en contra mía y en contra de los mensajes que me han sido dados, no concuerdan con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Cada uno de esos individuos fue mencionado por nombre. Cada uno debía arrepentirse de las declaraciones erróneas que había hecho. Hasta la fecha de este sueño, ninguno lo ha hecho. En el sueño, “Arrepentíos, Porque Ya Voy”, cada uno recibió instrucción. Antes de acercarse al Padre celestial, cada uno debe ir al individuo en contra del cual ha pecado. Cada uno debe pedir perdón por creer que el Heraldo es un agente de Satanás. Cada uno debe pedirme perdón públicamente antes de acercarse al trono misericordioso de Dios.

El Heraldo se dirige hacia mí y sonríe con paciencia. Dice que debe llevarme a un sitio para que yo y otros podamos comprender más claramente lo que él está mostrando. Me lleva a una montaña muy alta, cubierta de hierba. La superficie es llana y desde arriba pueda ver muy lejos hacia todos los lados. El Heraldo me llama la atención a cierto lugar. Ahí veo a un hombre parado. El Heraldo me revela que es Ed Reid, anteriormente el Director de Mayordomía para la División Norteamericana de los Adventistas del Séptimo Día. Él dijo que yo era un profeta falso, y que el único sitio donde se debe entregar el diezmo es a la iglesia Adventista del Séptimo Día local. El Heraldo dice que lo que fue escrito y los datos presentados en el libro La VERDAD, preparado por el Ministerio Para Mi Pueblo, muestran que Ed Reid es una serpiente mentirosa. Ahora todos pueden ver que él dio un testimonio falso. Todos pueden ver que él habló gravemente en contra de la Biblia y el Espíritu de Profecía.

Entonces, el Heraldo señala a otro hombre, Ángel Rodríguez. Me recuerda que Ángel Rodríguez afirmó cosas en contra de mí que la Biblia no verifica. Es irónico que a pesar de ser un investigador del Instituto Adventista del Séptimo Día para Investigaciones Bíblicas, él no investigó nada de la Biblia, sino que hizo afirmaciones falsas e inválidas.

Nuevamente, el Heraldo señala a otro hombre, Steve Wohlberg, quien en un principio creyó en los sueños. Sin embargo, cuando su amigo, Ed Reid, hizo afirmaciones falsas en cuanto al diezmo, Steve Wohlberg siguió la opinión del ser humano. Él pecó grandemente al llamar a lo bueno, malo. El libro La VERDAD ha documentado claramente su engaño. Él torció la verdad, y eso hizo que otros creyesen lo contrario de lo que está escrito en la Biblia y en el Espíritu de Profecía.

Entonces, el Heraldo me llama la atención a otro hombre, Eugene Prewitt. Él escribió muchas acusaciones para aparentar que yo soy un profeta falso. Aquéllos que han creído su consejo deben prestar atención a las profecías que se me han mostrado y cómo se han cumplido, tal como el derramamiento de la ira de Dios en los cambios climáticos. La Palabra de Dios no respalda los argumentos de Eugene Prewitt.

Otra vez el Heraldo me llama la atención a otro individuo, Vance Ferrell. Él hizo afirmaciones contra mí basadas en lo que escribió Linda Kirk. Él no se molestó en comunicarse conmigo para constatar si esos informes eran correctos. El Heraldo me dice que comparta lo siguiente de lo que dice el libro La VERDAD en cuanto a Vance Ferrell:

De todos los que se han levantado en contra de Ernie, el pastor Ferrell es el más temerario. El número de mentiras que el pastor presenta como pruebas nos hace dudar si no estará siendo guiado directamente por Satanás. En vez de leer los sueños y probarlos contra la Biblia y el Espíritu de Profecía, el pastor Ferrell ha decidido leer y formar sus opiniones en base a una carta que ataca el carácter de Ernie. La Biblia nos dice que el único que ataca el carácter es el diablo. Él es el acusador de nuestros hermanos (Apocalipsis 12:10), y esto es lo que ha hecho el pastor Ferrell. Se supone que alguien como él, que se considera un defensor de la verdad, por lo menos hubiese cumplido con el consejo bíblico registrado en Mateo 18:15, y se hubiese comunicado con Ernie para enterarse si lo que Linda había escrito era o no la verdad.

Es interesante notar que de todos los que han criticado los sueños de Ernie, el pastor Ferrell jamás menciona el asunto del diezmo, aunque Linda lo menciona en su carta. ¿Por qué no habrá mencionado ese punto el pastor Ferrell, debido a que ése es el único punto donde los que critican a Ernie dicen que los sueños de Ernie contradicen la Biblia y el Espíritu de Profecía? ¿Será porque él concuerda con lo que se le mostró a Ernie? Al fin y al cabo, ¿no fue él quien escribió el libro The Truth about Tithe (La Verdad en Cuanto al Diezmo)? Esto muestra que están completamente equivocados los que arguyen que Satanás está predicando a los convertidos. He aquí un individuo a quien uno supondría que apoyaría los sueños, pero en cambio los rechaza por la palabra de otra persona. Cuando lea la carta del pastor Ferrell, notará que no dice en ninguna parte que los sueños de Ernie enseñan errores.

Ahora el Heraldo señala a otro hombre, David Gates. Anteriormente, él creyó en los sueños y escuchó la voz de Dios que le habló por medio de los mensajes enviados del trono del cielo. Entonces, él recibió una carta de Laura Lee Jones, quien hizo afirmaciones falsas en contra mía. Esta mujer promueve y cree que hay que guardar las fiestas judías y los sábados lunares. Ambas creencias van en contra de la Palabra de Dios. Se le pidió a David Gates que se arrepintiera e hiciera reparaciones por su pecado.

A continuación, el Heraldo señaló a dos mujeres—Laura Lee Jones y Linda Kirk. Él dijo que Dios está disgustado con ellas porque han pecado contra mí, como mensajero de Dios. Las mentiras que Laura Lee Jones presentó se deben al hecho de que se me mostró que el pueblo de Dios no debe observar las fiestas judías ni los sábados lunares. Linda Kirk sigue fomentando dudas de mis sueños entre los que buscan la verdad. Ella desprestigia a quien el Padre ha llamado a ser un mensajero.

En el libro La VERDAD se escribió en cuanto a todos estos individuos.

Ahora el Heraldo me dice que mire a lo lejos, donde veo a un hombre de pie con un cuadro del Orión, un instrumento sextante*, y muchos otros objetos. El Heraldo explica que éste es un hombre que le agrada que lo llamen John Scotram. Yo debo aclarar que a él se le dijo que nadie conoce ni el día ni la hora de la venida de Jesús. Dios le ha pedido a él que abandone sus estudios y declaraciones de que Jesús viene en el año 2015, y lo ilustró cuando aplastó el reloj. El Padre celestial ha declarado claramente que John Scotram debe descontinuar estos estudios y dejar de guiar a otros por una senda equivocada. El Padre ha dicho claramente que nadie sabe cuándo acontecerá el momento cuando Él envíe a su Hijo para llevar a los redimidos al hogar. Él sólo ha dicho que debemos prepararnos cada día como si ése fuese el día de nuestro examen final.

Se me muestra que sólo 1 de los 20.000 estudiantes tomará la prueba final y recibirá la nota de aprobado. El remanente será muy pequeño. Muchos que han tenido la oportunidad de prepararse ahora están desprevenidos. Tal como junio es un mes corto, porque no le quedan muchos días, así es la ira de Dios. Prepárense para su ira. Aquéllos que han hablado en contra de los mensajes del Padre verán y sentirán su ira.

El Heraldo me dice que me dé vuelta y mire nuevamente a esos hombres. Ahora aparecen en una línea recta, pero más separados. Ahora cada uno parece un faro. Algunos son más altos que otros, pero todos emiten una luz muy brillante. Algunos tienen cuatro luces que brillan. Uno también tiene una corneta que suena muy fuertemente. Todos han obrado como lumbreras brillantes alumbrando a las almas perdidas. El Heraldo señala hacia el cielo, y veo estas palabras de Elena de White:

Si sabemos que el Señor no será glorificado a menos que le rindamos todo a Él, ¿por qué es que no dejamos caer sobre Él nuestras almas desvalidas? ¿Por qué no moramos en Él, para que Él pueda morar en nosotros? Cuando lo hagamos, seremos un poder viviente en el mundo. El cambio en nuestra experiencia espiritual testificará al poder de la verdad. Seremos luces brillantes, brillando en la oscuridad moral del mundo. ¿Por qué no aceptamos la promesa dada tan libremente, ya que el Señor ha dicho que está más dispuesto a dar el Espíritu Santo a los que se lo pidan, que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos? ¿Por qué no nos consagramos a Dios? Una entrega completa al Señor es algo que se revela en la vida diaria, y ejerce una influencia sobre otras vidas. Bible Training School (Escuela de Instrucción Bíblica), 1º de mayo de 1904. [Trad.]

El Heraldo repite que a cada uno de estos hombres y mujeres se les pidió que se arrepintiera. Sin embargo, hay que comprender que antes de poder pedir el perdón del Padre, cada uno debe, en lo posible, primero buscar al que han agraviado y pedirle perdón. En mi caso, por ser mensajero de Dios y un hermano, cada uno ha pecado grandemente no sólo en contra mía, sino en contra de Dios. Cada uno debe pedirme perdón y entonces el perdón de Dios.

Se nos ha dicho que debemos prepararnos. Tal como no quedaban muchos días en el mes de junio cuando este sueño fue dado, así es que queda poco tiempo. Debemos prepararnos para la ira de Dios. Nuevamente el Heraldo me llama la atención a estas palabras inspiradas de Elena de White:

Muchas de las lumbreras que hemos admirado por su resplandor se disiparán en la oscuridad. Cual nube, el tamo será llevado por el viento, aun en los lugares donde sólo vemos sembrados de hermoso trigo. Todos los que lucen los ornamentos del santuario, pero que no están vestidos de la justicia de Cristo, serán vistos en la vergüenza de su desnudez. Testimonios para la Iglesia, tomo 5, p. 76

Nuevamente se me indica que mire hacia los faros que aparecen cual lumbreras y estrellas brillantes. Los faros se apagan lentamente, se caen y se rompen en pedazos. Ahora veo a cada uno de los hombres y mujeres de pie con el semblante pálido de la muerte.

De la misma manera como vi en los sueños, “El Fin” y “Justicia y Misericordia”, estoy mirando a Jesús, quien está a punto de pedir que descienda el fuego que consumirá a los que estén en pie en la segunda resurrección. Veo a hombres que una vez brillaron como faros luminosos, como estrellas que iluminaron la verdad a muchos.

Se me muestra lo que les ocurrirá a los siguientes individuos si ellos no se arrepienten. Aunque muchos pudieron ir al trono de la misericordia de Dios debido a que Ed Reid brilló como un faro luminoso, ahora él está de pie, a punto de ser consumido por el fuego de la justicia de Dios, porque no estuvo dispuesto a reconocer su pecado y admitir toda la verdad en cuanto al alfolí de Dios. No estuvo dispuesto a humillarse a sí mismo y admitir que mintió en cuanto al profeta de Dios. De pie junto a él están Ángel Rodríguez, Steve Wohlberg, Eugene Prewitt, Vance Ferrell y David Gates. Estos hombres obraron como faros brillantes, sin embargo, ahora los veo de pie juntos, tal como estuvieron unidos en la causa de desprestigiar los mensajes de Dios y hacer que muchos dudasen del mensajero. Entonces veo a Laura Lee Jones, porque sus creencias y enseñanzas desviaron a otros de la verdad. Veo a Linda Kirk, debido a todo lo que hizo para desacreditar al mensajero. Ella también respaldó las acusaciones de su antiguo supervisor, Steve Wohlberg. Todos estos ahora están en pie para recibir la recompensa justa por haber desprestigiado los mensajes y el mensajero, y por aquéllos a quienes influenciaron a distanciarse de los mensajes enviados por Dios.3

Oigo a cada uno hablar de la gran obra que hicieron para llevar a muchas almas a Jesús. Oigo a Linda Kirk gritando que yo soy un profeta falso, que yo he pecado y debo ser destruido, y que todos ellos son inocentes.4

Entonces cae fuego para consumir a cada uno de esos individuos, y algunos de ellos arden por mucho tiempo. Cada uno tuvo amplias oportunidades de humillarse y arrepentirse. Ahora gritan y se retuercen de dolor. El Espíritu Santo obró y la paciencia del Padre esperó mucho tiempo. Veo arder a cada uno de éstos, y también a otros, porque éste es su juicio final.5

El Heraldo me señala a otro individuo, llamado Curtis Farnham, de Redlands, California. Él preparó un sitio web llamado notaprophet.org, donde colocó datos sin fundamento en contra de los mensajes de Dios y del mensajero de Dios. Debido a esto y a su participación de la apostasía y el espiritismo en la Iglesia Adventista del Séptimo Día, él se encuentra frente a su juicio final. También arde por los que llevó a Satanás. Él tuvo muchas oportunidades para arrepentirse.

Nuevamente, el Heraldo y yo nos encontramos en el pasillo. Nos sentamos en un sofá y yo le digo que tengo varias preguntas. Le digo que al principio de este sueño me fue mostrado el cierre de la gracia para los Adventistas del Séptimo Día. Le pregunto si esto ya ha acontecido o si está por acontecer. El Heraldo contesta que a él se le dijo que me dijera, que los que todavía tienen tiempo para acercarse al trono del Padre y arrepentirse, deben hacerlo ahora. A cada uno se le ha pedido muchas veces que se prepare. La ira de Dios, como un líquido espeso, va a ser derramada sobre la superficie de la tierra, sobre los que no se arrepientan. Ese momento será el último para ellos, y se cerrará la puerta de su tiempo de gracia. Ellos resucitarán durante la segunda resurrección para recibir su juicio final. Los que se arrepientan con humildad recibirán la misericordia de Dios.

Le pregunto al Heraldo si ahora sólo 1 de cada 20.000 será salvo. Él me recuerda que Jesús ha preguntado, ¿“Hallaré fe”? Debemos comprender que la iglesia del Padre consistirá de un remanente pequeño. El Heraldo revela que el último grano de arena está por caer en el reloj de arena. Está por ser sellado el último Adventista del Séptimo Día. El Padre le mostró a su mensajera, Elena de White, la condición de su iglesia justamente antes del fin de la gracia para los Adventistas del Séptimo Día.6 Después de que se cierre la gracia para ellos, la iglesia de Dios comenzará un proceso de purificación. El Padre ha enseñado cómo debe ser su iglesia verdadera. Quedarán muy pocos en este remanente, sin embargo se unirán y perfeccionarán sus caracteres para ser semejantes a Cristo. Entonces éstos saldrán a buscar a otros que no son de la iglesia escogida de Dios, y ellos abandonarán sus creencias anteriores. Tal como hubo 12 tribus de Abraham y hay 12 puertas en la muralla de la ciudad celestial que representan esas tribus, así llamará Dios a salir de muchas religiones a aquéllos que aceptarán las enseñanzas verdaderas de su iglesia. Guiados por el Espíritu Santo, esos individuos desarrollarán el carácter de Cristo y se unirán para formar parte de los que son—los 144.000. Juntos harán la obra de Elías y la obra de Jesús. Permanecerán como un testimonio que es posible guardar las leyes de Dios. Serán tan diversos como las 12 tribus de Abraham, sin embargo estarán unidos como uno en las mismas creencias.7

Le menciono al Heraldo los hombres que obraron como faros brillantes de luz y las dos mujeres, y como todos condenaron al mensajero, mintieron, tergiversaron sus afirmaciones e hicieron que otros dudaran la validez de los mensajes del Padre. Le pregunto si ellos han agraviado al Espíritu Santo y si las luces brillantes ya se han apagado. El Heraldo contesta que la puerta de la gracia todavía está abierta para ellos, pero que se está cerrando, pronto se cerrará y jamás se volverá a abrir. Él explica que cada uno decidirá si va a humillarse a sí mismo y arrepentirse, o si va a aceptar el juicio final de Dios, tal como me fue mostrado. Se les pide a todos ellos que primero me pidan perdón en privado, y entonces que hagan una declaración pública de arrepentimiento. Después de eso, deben pedir perdón al Padre celestial. Esto incluye a Curtis Farnham, el que mantiene el sitio web notaprophet.org. ¿Se humillarán estos individuos, o estarán en pie para recibir el último juicio ardiente? ¿Tiene tan poco valor su alma que están dispuestos a desperdiciarla? Ninguno de estos individuos ha hecho lo que se ha repetido en los sueños que Dios ha enviado para su pueblo: estudiar y comparar los mensajes con la Biblia y el Espíritu de Profecía, y arrepentirse. Se les pide a los que lean este sueño que se comuniquen con cada uno de estos individuos para instarlos a buscar el arrepentimiento antes de que sea demasiado tarde.

Entonces el Heraldo me dice que debo transmitir un mensaje a los individuos que no entienden cómo es que yo puedo recordar un sueño largo como éste. El Padre celestial ha escuchado las preguntas y Él desea que los que han hecho la pregunta comprendan cómo yo recibo los mensajes. Como ejemplo, yo recibí la primera parte de este sueño el 14 de mayo de 2011, dos días después de terminar el sueño anterior. Recibí otras partes de este sueño en el trasncurso de varias semanas. El 25 de junio de 2011, se me dijo que debía terminar este sueño. Cuando el Señor lo manda, los sueños son preparados y colocados en el sitio web del Ministerio Para Mi Pueblo. Frecuentemente, para ayudarme a recordar, los sueños se repiten. Si no entiendo algo que me ha sido mostrado, a veces se me corrige en un sueño. Cuando se me muestra lo que dice la Biblia o el Espíritu de Profecía, uso lo que ya está escrito. Con mucha frecuencia, recibo sueños los sábados. Es el día que el Señor dio para que sus criaturas recordasen de una manera especial su acto de creación. Es un día para caminar y conversar con Él. Él anhela el día cuando tendrá comunión personal con su pueblo cada sábado. Este sueño comenzó un día sábado y concluyó un sábado.8

El Heraldo y yo nos ponemos de pie y él coloca ambas manos sobre mis hombros. Me da los siguientes mensajes de Jesús que debo compartir con los siguientes individuos.

Mi querido hermano, Ed Reid. Te pido que te arrepientas de las aseveraciones que has hecho en contra de mi Heraldo y mi mensajero, Ernie. No has dicho la verdad en cuando a la colocación de los diezmos. Por medio de mis mensajeros, he mostrado que el diezmo debe sostener los ministerios que hacen mi obra. El diezmo es para sustentar la difusión de mi verdad. Aquéllos que dan sus diezmos a un ministerio o ministro pueden saber fácilmente si son dignos de recibir el diezmo. He dicho claramente que se podrá ver en los frutos del ministerio.9 He llamado a Ernie para obrar como un ministro para su ministerio, el cual ha recibido muchos testimonios de corazones cambiados. Ellos muestran que ése es un ministerio digno de recibir el diezmo. Tú has fracasado en las declaraciones que han hecho acerca de él y de su ministerio. Yo mandé que se escribiera en el libro La VERDAD que tú has sido deshonesto. Muchos han leído lo que fue escrito. Se mostró la verdad con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Te ruego que confieses públicamente tu deshonestidad. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Ángel Rodríguez. Te pido que te arrepientas de las mentiras que has dicho. Condenaste a mi mensajero, Ernie, pero no dedicaste tiempo para investigar en la Biblia. Tus datos se basaron en las mentiras de otro. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD. Lo que tú has hecho en este asunto no concuerda con la Biblia ni el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tu falsedad y admite que has pecado contra mí y contra mi mensajero. Por favor, humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Steve Wohlberg. Con frecuencia me has buscado en oración y eres un faro brillante contra muchas clases de oscuridad. Has dado la alarma. Una vez creíste estos mensajes, pero cambiaste porque creíste las mentiras que te dijeron en cuanto al diezmo. Dices que tu ministerio está fundamentado en la fe, pero tú muestras muy poca fe. Si en realidad se fundamentara en la fe, tu ministerio florecería y no tendrías que estar constantemente suplicando por fundos. Los que verían los resultados de tu ministerio lo mantendrían de la manera como yo lo diseñé, no como el hombre lo diseña. En el libro La VERDAD se presentó claramente cómo se debe usar el diezmo. Fue mostrado de la Biblia y el Espíritu de Profecía. Te han engañado los que te han dicho que el único sitio donde se debe poner el diezmo es en el platillo de ofrendas de la iglesia. Yo he dicho con mucha claridad quién debe recibir el diezmo. Tu ministerio es digno del diezmo, porque estás haciendo mi obra. Tú dices que no aceptas diezmos. Tú luchas con las finanzas. Públicamente has dicho que no aceptas diezmos. En vez de aceptar el diezmo para hacer mi obra, tú permites que se desperdicie en las salas de juego de la asociación.

Tú dices que el Heraldo viene de Satanás, sin embargo, él es el ángel que ocupó el lugar de Lucifer. Después de mí, él es el que tiene más honor, y ha sido escogido para manifestar a los seres humanos los propósitos de Dios. Él fue el mensajero a los profetas del Antiguo Testamento. Él fue enviado a Daniel para revelarle profecías importantes. Él anunció el nacimiento de Juan el Bautista. Él anunció mi nacimiento a María. Él es el que vino a mí en la piedra de Getsemaní. Él le dio el Apocalipsis a Juan, el amado. Él es el ángel que dice que su nombre no es importante, y que el nombre que debiera estar en los labios de todos es mi nombre, Jesús. En cada momento importante, cuando se había de entregar un mensaje muy especial, nuestro Padre ha enviado al Heraldo. Él ha ido a mis mensajeros. El que tú llamas el maligno es quien debería llamarse el bueno. Has llamado malo a Gabriel. Te ruego que admitas públicamente que has pecado contra mí y contra mis mensajeros. Por favor, públicamente confiesa tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Eugene Prewitt. Tú has hecho declaraciones falsas que han sido tratadas en el libro La VERDAD. Lo que has dicho no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, públicamente confiesa tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Vance Ferrell. Tú has circulado tus creencias falsas, basadas en suposiciones de Linda Kirk. Nunca te molestaste para comunicarte con tu hermano, Ernie, para saber si lo que habías leído era verdad. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD. Lo que has hecho en este asunto no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, David Gates. Tú me has sorprendido más que los otros. Una vez creíste en estos mensajes. Oíste la voz suave y apacible del Espíritu Santo. Pudiste discernir en estos mensajes el mismo Autor de la Biblia y el Espíritu de Profecía. Sin embargo, creíste a nuestra hermana engañada, Laura Lee Jones, quien cumple con las tradiciones judías, quien no guarda como santo el sábado verdadero. Echaste a un lado estos mensajes de Dios para creer los extravíos de una mujer descarriada. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD. Lo que has hecho en este asunto no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tu mentira. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querida hermana, Laura Lee Jones. Muchos han orado para que tú disciernas la senda oscura por la cual andas. Has hecho declaraciones falsas de mi mensajero, Ernie. Se ha probado que las creencias a las cuales te aferras son erróneas. Estás apartando a muchos de la verdad. Si en realidad me amas, te pido que abandones las tradiciones judías y el culto lunar que estás haciendo y promoviendo. Por favor, debes hacer culto solamente el séptimo día sábado, el cual fue instituido antes de que esta tierra fuese creada. Lo que estás haciendo ha sido documentado en el libro La VERDAD, y no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querida hermana, Linda Kirk. Recogiste datos para desprestigiar a mi mensajero. ¿Quieres que le envíe datos verdaderos a mi mensajero y le permita revelar los pecados tuyos? ¿Deseas que le pida a mi mensajero que divulgue tus problemas familiares privados? En el pasado lo hice con mi mensajera anterior, Elena de White. He llamado a Ernie para que me sirva como mensajero para preparar a mi pueblo durante los últimos momentos que quedan. Sin embargo, sigues esparciendo dudas en cuanto a mis mensajes. Muchas cosas que tú has dicho y hecho no concuerdan con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD.

Has promulgado creencias falsas en cuanto a una norma de vestimenta para estos días finales. Esas creencias no concuerdan con la Biblia ni con el Espíritu de Profecía. Yo no he pedido que las mujeres se vistan de una manera que sean un espectáculo.10 Yo le di instrucción a Elena de White que las mujeres deben vestirse conforme a los tiempos en los cuales viven.11 Tú no vives en el siglo 19. Elena de White no vivió durante el tiempo cuando Yo anduve por la tierra. Tú has perjudicado a los que están buscando la verdad.

Tú estás siendo guiada por Satanás. ¿Tendrás demasiado orgullo para humillarte a ti misma y confesar rápida y públicamente que has pecado? Debes hacer esto antes de acercarte al trono misericordioso del Padre. Te pido que te arrepientas antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.12

Ahora el Heraldo enfatiza que todos deben comprender que se está cerrando la puerta de la gracia para los Adventistas del Séptimo Día. Una vez que se cierre la puerta, la lluvia temprana habrá terminado su obra, y el sello de Dios habrá sido colocado sobre su pueblo escogido. Los mensajes para los Adventistas del Séptimo Día habrán cesado.

El Heraldo me recuerda que he sido llamado para servir como mensajero, y que debo seguir sirviendo fielmente. Me explica que, aunque ciertos miembros de la familia hayan rechazado los mensajes o esperan que nadie sepa que son familiares míos, debo recordar que Dios ya envió un mensaje que familiares se volverán en contra de familiares. Debo saber que nunca estoy solo, que el universo está observando al último mensajero que sirve a la iglesia de Dios.** Todavía falta por hacer una gran obra, y los mensajes continuarán con tal de que yo siga siendo fiel.

El Heraldo sonríe y dice que la mejor manera de terminar este sueño es con estas palabras, con las cuales termina el capítulo nueve del libro La VERDAD:

Rogamos a Dios que en esta generación Él guíe a sus fieles al hogar. Le pedimos que los culpables de los pecados mencionados, no sólo en este capítulo, sino en el resto del libro, se arrepientan antes de que pase la oportunidad. Sí, será duro hacerlo, pero el Creador del universo espera con los brazos abiertos para recibirlos. Él no desea que ninguno de sus hijos muera la muerte eterna. Él desea tenerlos en su hogar. ¿Aceptaréis su invitación? ¡Rogamos a Dios que hayáis recibido una bendición al leer la verdad, toda la verdad y solamente la verdad!


    1. Eventos de los Últimos Días, pp. 184-185
      Puede parecer que la iglesia está por caer, pero no caerá. Ella permanece en pie, mientras los pecadores que hay en Sión son tamizados, mientras la paja es separada del trigo precioso. Es una prueba terrible, y sin embargo tiene que ocurrir.

      Conforme vaya acercándose la tempestad, muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe, e irán a engrosar las filas de la oposición.
    2. Manuscript Releases (Manuscritos), tomo 21, p. 266
      Los caminos de Dios no deben ser contrariados por los caminos de los hombres.
    3. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 4, p. 1178
      Hay hombres que aparentan piedad y que, debido a sus propias transgresiones, encubren a los pecadores. Desprecian los mandamientos de Dios, eligiendo las tradiciones de los hombres, anulando la ley de Dios y fomentando la apostasía. Las excusas que presentan son endebles y débiles, y traerán destrucción para sus almas y las almas de otros. ...

      Los más rigurosos castigos caerán sobre los que han tomado a su cargo la obra de ser pastores de la grey, porque han presentado a la gente fábulas en vez de presentar la verdad. Se levantarán hijos que maldecirán a sus padres. Los miembros de iglesia que han visto la luz y han sido convencidos de su culpabilidad, pero que han confiado la salvación de sus almas a los ministros, aprenderán en el día de Dios que ninguna otra alma puede pagar el rescate por sus transgresiones. Surgirá un terrible clamor: “Estoy perdido, eternamente perdido”. Habrá quienes sentirán que serían capaces de despedazar a los ministros que han enseñado falsedades y han condenado la verdad. La verdad pura para este tiempo exige una reforma de la vida; pero ellos se han separado del amor de la verdad, y de ellos se puede decir: “Te perdiste, oh Israel”.
    4. Mateo 7:22-23
      Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
    5. Mateo 13:40-42
      De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
    6. The Review and Herald (La Revista Adventista), 19 de noviembre de 1908
      El mensaje del tercer ángel debe iluminar la tierra con su gloria; pero cuando se torne en el gran clamor, sólo se les permitirá participar en proclamarlo a los que hayan resistido la tentación con la fuerza del Todopoderoso.
    7. Jeremías 23:1-4
      ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.
    8. Manuscript Releases (Manuscritos), tomo 3, p. 209
      Me desperté, y me volví a dormir y el mismo sueño fue repetido. Y me desperté y me dormí y fue repetido la tercera vez.

      Recibiréis Poder, p. 229
      Después de que salgo de la visión, no recuerdo inmediatamente todo lo que he visto y el asunto no es tan claro delante de mí hasta que escribo. Entonces la escena surge delante de mí como fue presentada en visión y puedo escribir con libertad. A veces las cosas que he visto están ocultas de mí después que salgo de la visión y no puedo recordarlas hasta que soy llevada delante de una congregación donde se aplica la visión. Entonces vienen con fuerza a mi mente las cosas que he visto. Dependo del Espíritu del Señor tanto para relatar o escribir una visión como para tenerla. Es imposible que yo recuerde cosas que me han sido mostradas a menos que el Señor las haga surgir delante de mí en el momento que a él le place que yo las relate o escriba...

    9. The Signs of the Times (Las Señales de los Tiempos), 18 de julio de 1892
      Son muchos los que pueden presentar discursos excelentes, hablar cosas halagüeñas y profetizar engaños; pero no debemos recibirlos simplemente debido a sus palabras halagüeñas y hermosos discursos. Hablar es cosa fácil. Lo que debemos preguntar es, ¿Cuál fruto llevan de santidad? El fruto es lo que testifica en cuanto al carácter del árbol. Decir y no hacer es ser como un árbol lleno de hojas pretenciosas, sin embargo no tiene frutos; es estéril. El castigo que aguarda al hipócrita no se mezclará con misericordia. Los que profesan conocer a Cristo, pero en sus obras le niegan, han pretendido ser oro, pero a la vista de Dios han sido como metal que resuena, o címbalo que retiñe. En su profesión de fe en el evangelio, el hipócrita puede ganar la confianza de los hombres, pero sólo el hacer lo que Cristo ha dicho le dará entrada por la puerta estrecha, por el camino preparado para que caminen en él los redimidos del Señor—el único camino que va desde la tierra hacia el cielo.
    10. Conducción del Niño, p. 388
      Los cristianos no debieran empeñarse en convertirse en un hazmerreír vistiéndose en forma diferente del mundo.
    11. Healthful Living (La Vida Saludable), p. 119; Conducción del Niño, p. 388
      La vestimenta sencilla debiera ser la norma; hermanas mías, pongan a prueba su talento en esta reforma esencial. . . . Vístanse nuestras hermanas sencillamente, como muchas lo hacen, que el vestido sea de material bueno y durable, apropiado para este tiempo, y que la cuestión del vestido no llene la mente. [partes Trad.]
    12. El Deseado de Todas las Gentes, p. 279
      Si se conserva un pecado en el alma, o se retiene una mala práctica en la vida, todo el ser queda contaminado. El hombre viene a ser un instrumento de iniquidad.

*Un sextante es un instrumento para la navegación que mide la altura de los cuerpos celestes para determinar la longitud y latitud.

**Esto no significa que Dios no les dará a otros individuos sueños y visiones de una manera individual, tal como dice en Joel 2:28 y Hechos 2:17.

miércoles, 29 de junio de 2011

La apostasía y el Espiritismo dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día ...

No dejen de leer el capítulo noveno del libro de la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad.

"La directiva de la Iglesia ASD está tratando de proteger el nombre de la iglesia, y por eso lo ha protegido como una marca registrada. Sin embargo, poco a poco la apostasía está destruyendo ese nombre. Dios busca un pueblo que lo restablezca."


Fuente: http://www.formypeople.org/the_truth/Sp/chapter9.shtml

Dios les bendiga

domingo, 29 de mayo de 2011

Ernie Knoll - Justicia y Misericordia

JUSTICIA Y MISERICORDIA

5 de febrero de 2011

por Ernie Knoll

www.formypeople.org



En mi sueño, el Heraldo está de pie a mi lado y ambos estamos frente a una pared donde cuelga un calendario. El Heraldo extiende la mano y baja el calendario de la pared. Se da vuelta para mirarme, me llama por mi nombre celestial y dice, “Es hora de que se te permita compartir lo que te fue mostrado hace un año, pero se te dijo que no debías darle publicidad. Ahora se te mostrarán las cosas que viste anteriormente”.

El sueño del 5 de febrero de 2010:
El Heraldo coloca el mismo calendario sobre la mesa. Veo la fecha de hoy, el 5 de febrero de 2010. Veo que la fecha del 27 de febrero de 2010 está en negrilla y rodeada por un marco rojo. Me pregunto por qué está así. Entonces noto algo que parece un tubo de cristal redondeado y con ambas puntas cerradas. Adentro hay una substancia que parece ser mercurio. Entonces veo algo que pudiera ser una mano invisible que rompe el tubo y derrama el líquido sobre el 27 de febrero. Esa fecha enmarcada de rojo se sacude fuertemente, pero el calendario no se mueve. Después de un tiempo, deja de temblar.

El Heraldo vuelve a colocar el calendario sobre la pared. Ahora veo que el 10 de febrero de 2010 lleva un círculo azul y que los siete días que siguen esa fecha están marcados. Cada día se cae del calendario como si la tinta impresa fuese arena. Se marcan siete días más y ellos desaparecen. Se marcan tres días, terminando en el día 27, y entonces esos días desaparecen.

El Heraldo me dice que me dé vuelta y mire hacia la pared a mis espaldas. Cuando lo hago, veo una abertura que parece una puerta abierta, pero no hay puerta. Veo a Martha, la hermana de Becky, de pie al otro lado de la abertura. Ella no dice nada, sino que mira fijamente sin expresión alguna, como si no tuviese vida. Entonces veo un recuadro de 12 pulgadas de ancho, igual que la pared, que aparece repentinamente a un ángulo desde adentro de la pared. Ese recuadro obstruye una parte de la abertura frente a ella. Cuando queda en su lugar, veo en el panel como si fueran trozos de letras. Veo aparecer otro panel a un ángulo distinto. Ése tiene más trozos de las letras, los cuales se conectan con los primeros. Aparecen más paneles angulados. Cuando el último panel hubo ocupado su espacio, las letras forman la palabra MARTHA, y ya no la puedo ver. La abertura está cerrada herméticamente y las letras caen de los paneles como si fueran hechas de arena.

Entonces oigo una voz, pero no veo el individuo que habla. La voz describe cómo Noé predicó 120 años y entonces entró al arca con su familia. Durante siete días antes de que lloviera, ellos se prepararon para su estadía. Diversiones blasfemas de los que estaban fuera del arca llenaron esos siete días. [Aquí termina el sueño del 5 de febrero de 2010.]

El Heraldo se vuelve hacia mí y me explica que ahora es el momento de revelar el sueño del 10 de febrero de 2010.

El sueño del 10 de febrero de 2010:
Becky y yo acabamos de terminar nuestro culto matutino en la sala de nuestro hogar. Al levantarnos de la oración, nos damos vuelta y vemos a cuatro ángeles que han estado de pie detrás de nosotros. Los oímos cantar, “Santo es el Padre, santo es el Hijo, santo es el Espíritu Santo. Amén, amén y amén”. No reconozco a tres de los ángeles, pero el otro ángel es el Heraldo, quien está al frente. Está vestido de un manto plateado que llega hasta el piso. Encima del manto lleva otro manto azul, abierto por el frente, que también llega hasta el piso. Los otros tres ángeles están vestidos de mantos puros y blancos. En la mano, cada uno tiene una espada que parece emanar un calor tremendo, pero no siento ningún calor.

El Heraldo sonríe y dice, “No temas. Hemos sido enviados con un mensaje”. Mira hacia Becky y dice algo que yo no comprendo. Ella le sonríe, como confirmando que ha entendido, y me mira a mí y sonríe. El Heraldo me vuelve a mirar, me llama por mi nombre celestial y dice que tienen que darme un mensaje. El primer ángel va hacia el Heraldo y le entrega una lápida de cristal transparente con letras de oro grabadas. El segundo ángel va hacia el Heraldo y coloca su lápida encima de la primera. El tercer ángel se acerca y coloca la suya encima de la segunda. Las tres lápidas se tornan en una sola.

Explica el Heraldo que mientras los atrios celestiales observaban y aguardaban mi arrepentimiento, Martha ya estaba obrando con el gran ser maligno para destruir los muros del ministerio de Dios. Ella dijo muchas cosas que no eran verdaderas. Los individuos a quienes ella habló creyeron lo que ella les dijo sin confirmar los datos. Muchos no sabían que ella se había robado diezmos del ministerio de Dios. Martha no se arrepintió de estas cosas. Muchos no saben cómo Dios trata a los que roban y mienten. Él es paciente y ama a todos. Su amor no tiene límites, pero sí hay un límite a su paciencia.

Entonces el Heraldo dio los siguientes mensajes para Martha:
Tus oraciones pidiendo dirección, perdón, consuelo y sanidad han sido escuchados. Cristo Jesús llevó esos pedidos a su Padre y a tu Padre, el cual está sentado en el trono. Él pregunta por qué motivo Él debiera contestarlas.

A Becky le fue dicho que compartiera contigo una cita del libro, El Deseado de Todas las Gentes, donde muestra que tú no hiciste lo correcto. También tenía que decirte que tú debías reconocer tus errores. Becky cumplió con estas instrucciones. Tú debías reconocer que habías pecado grandemente contra Dios y su ministerio. Debías arrepentirte de tus mentiras y devolver lo que habías robado de su alfolí. Sin embargo, no lo hiciste.

Se te pidió que compartieras financieramente con un hermano cristiano que sufría necesidad. Lo hiciste, pero no fue con un corazón de amor. Entonces le pediste a ese hermano que te lo devolviera con interés. El Padre podría y te habría bendecido con creces, pero no mostraste amor, aunque pediste que Dios demostrase su amor hacia ti.

No ves tus propios pecados, pero rápidamente señalas los pecados de los demás. Has afectado negativamente a otros que caminaban cerca de Dios. Le has robado a Dios almas preciosas. Dice Apocalipsis 3:19: “Yo reprendo y corrijo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete”. Si deseas recibir respuestas a tus oraciones, tienes que pedir perdón y restituir lo robado. Tienes que decir públicamente que has pecado contra Dios. Si haces esto, será una señal de que en realidad estás arrepentida y deseas cambiar.

Debes hacer lo siguiente:
[1] Ve a tus padres y diles: “Tengo algo que decirles. Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Si te hacen alguna pregunta o no comprenden, debes repetir, “Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho, y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Repito, si ellos tienen preguntas y te piden que les expliques, debes repetir lo mismo. Ésa debe ser tu única respuesta.

[2] Debes presentarte delante de toda la iglesia y declarar abiertamente, “Tengo algo que decirles. Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Si te hacen preguntas o no comprenden, debes repetir lo mismo. Ésa debe ser tu única respuesta.

[3] Tienes que comunicarte con todos los que formaban parte de la junta directiva del ministerio que anteriormente era de Dios. A cada uno les debes decir, “Tengo algo que decirles. Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Si te hacen preguntas o no comprenden, debes repetir lo mismo. Ésa debe ser tu única respuesta.

[4] Debes comunicarte con tu hermano cristiano y pedirle perdón. Debes decirle que hiciste mal cuando lo trataste de esa manera. Debes admitirle que no le mostraste el amor que Cristo le hubiera mostrado. Debes decirle que él no necesita devolverte el dinero y pedirle que te perdone de la misma manera como Jesús está dispuesto a perdonar todos tus pecados si te arrepientes.

[5] Debes devolverle a Ernie los diezmos que te robaste del alfolí de Dios. Había sido dado al individuo a quien Dios ha llamado como ministro. También tienes que dar una ofrenda de restauración por haberle robado a Dios. No debes hacerlo con pensamientos de enojo como lo hiciste con tu hermano cristiano, sino con amor. Fíjate en lo que dice Lucas 19:8-10: “Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto también él es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

[6] Debes volver a Dios y pedir que borre tus transgresiones de los registros. Debes reconocer lo que has hecho. Debido a que no cumpliste con lo que Dios mandó, y no puedes usar la ignorancia como excusa, porque has estudiado y conoces la verdad, Él te tendrá por responsable. Si no te arrepientes, Él derramará sobre ti las transgresiones de las almas que habían comenzado a arrepentirse y a volver a Dios, pero ahora se han apartado de Él. Tendrás que hacer restauración por lo que has hecho.

[7] Debes mostrar amor hacia todos. Debes dar a otros lo que esperas de ellos. En todo lo que hagas, debes poner a otros primero. Tienes que comprender que si deseas ser como Cristo, entonces desearás servir a todos tal como lo hizo Cristo. El sitio más exaltado donde se puede servir es el sitio más humilde. Cuando colocaron a Jesús sobre la cruz, Él estiró ambos brazos y sus pies para que los clavasen a la cruz.

Pronto Dios va a romper y derramar otra copa de su ira sobre la faz de la tierra. Esto ocurrirá pronto y será algo notable. Si no has cumplido con lo que Dios te pide antes de que se rompa esa copa, ay de ti. Él dará instrucciones a su ángel registrador que se aparte de ti y vaya a otra parte. Él le dirá a su Espíritu Consolador que se aparte de ti y jamás regrese. Él apartará su cara de ti y quedarás en la sombra de su rostro. Él mandará a aplastar en la tierra tus huesos secos y frágiles. Él mandará que aumente tu dolor. Tu vida, cual flujo, manará de ti y tus días serán abreviados. Entonces, cada día sufrirás dolor hasta se haya vaciado la última gota de tu vida.1

El Heraldo ha terminado de dar las instrucciones para Martha. Le devuelve su lápida a cada uno de los tres ángeles. Entonces cada uno de ellos vuela hacia arriba como si fuera un relámpago.

El sueño del 5 de febrero de 2011:
En este sueño se me recuerda que en Febrero de 2010 recibimos las siguientes instrucciones, las cuales cumplimos: Yo debía preparar el sueño del 10 de febrero de 2010. Becky debía orar y entonces relatar el sueño a su hermana, Martha. Su madre de ellas recibió una copia del sueño y ella y yo estuvimos presentes como testigos. Después de presentarlo, Becky abrazó a Martha con lágrimas y le rogó que no decepcionara a Jesús. Entonces, mientras Becky y yo nos íbamos, Martha le dijo a su madre que el sueño era de Satanás. Ella rechazó los mensajes, a pesar de que le fueron relatados con paciencia y amor.2

Poco después, Martha fue a un miembro de su iglesia, quien ella sabía que apoyaba el ministerio de Dios. Aunque no debo mencionar su nombre, se lo puede describir como de ascendencia noruega. Ese individuo cayó desde una altura grande y pudiera haber muerto, pero la mano misericordiosa de Dios preservó su vida porque tenía una obra que hacer por Él. Martha fue a ese hermano, le contó mentiras y cuentos para perturbarlo grandemente. Él decidió dejar de apoyar el ministerio de Dios. Él no cumplió con lo que él mismo había dicho tantas veces en cuanto al deber de ir a la fuente para verificar datos.

Hace años, el nombre de ese mismo hermano fue presentado a la junta de la iglesia para ser borrado. En ese entonces, yo era un miembro nuevo de esa iglesia y ocupaba el puesto de anciano y miembro de la junta. Aunque todavía no conocía a ese hermano, lo defendí y recomendé que se orara y ejerciera paciencia y que dos ancianos y el pastor lo visitaran. Se hizo la visita y se decidió no borrarlo. Ese individuo nunca supo de la defensa que fue hecha a su favor. Él escuchó a Martha, quien siguió con su modo de tratar de destruir el ministerio que Dios me ha llamado a hacer.

El Heraldo me dice que es hora de compartir este sueño para que todos puedan ver el amor y poder de Dios y la paciencia que tiene mientras aguarda que cada uno se arrepienta. Estos datos también son importantes para los que dicen que Dios no mata ni destruye, que Él perdona todo. Sépase que Dios ama al pecador, pero odia el pecado.

El Heraldo me cuenta esta parábola. Había una vez un hombre cuya esposa era una ama de casa impecable. Todo en la casa era blanco. Un día, el esposo estaba en el garaje trabajando debajo de su auto. Cuando terminó, estaba cubierto de aceite y grasa. Fue a una puerta de la casa y le dijo a su esposa que necesitaba entrar para limpiarse. La esposa le dijo a su esposo que aunque lo amaba, primero él tenía que regresar al garaje para limpiarse de toda la suciedad antes de poder entrar en la casa.

Así es nuestro Padre celestial. Él dice que debemos preparar un recipiente limpio. El cielo es un sitio donde no hay pecado. Los que están en el pecado no pueden entrar por sus puertas. El Padre está a la puerta. Ama a todos, pero no permitirá que entre nadie que esté sucio con el pecado.

En el sueño del 5 de febrero de 2010, se me mostró el calendario con la fecha 10 de febrero circundada de azul. Ése fue el día cuando recibí el mensaje para Martha. Dos veces se me mostró un período de siete días, y entonces otros 3 días que Dios, en su misericordia y paciencia, le dio a Martha esperando que se arrepintiera. Esos días terminaron el 27 de febrero.3 Se me mostró una copa de ira que se rompería y derramaría ese día, cuyos resultados serían notables. En ese día, la copa fue derramada sobre Chile. En esa oportunidad me fue dicho que no publicase el sueño, porque tenía que ver con fechas. Todo el pueblo de Dios debe saber que después del 22 de octubre de 1844, no habrá ninguna profecía que use el tiempo.4

El 27 de febrero de 2010, el Padre derramó una copa de su ira sobre Chile. No queda duda que la destrucción que resultó fue notable. Ese terremoto causó un cambio en el reloj de la tierra. Ese terremoto hizo que una área grande de Chile se moviese una buena distancia. Debido a ese terremoto, han cambiado los patrones meteorológicos.

El mundo entero observó con asombro el poder destructor del clima. El verano pasado el mundo entero observó inundaciones, incendios, huracanes y tornados. El mundo entero fue testigo de los grandes cambios en el clima. En ciertas partes hubo temperaturas sumamente altas, mientras que en otras hubo temperaturas sumamente bajas. El invierno fue testigo de tormentas de nieve, hielo y temperaturas frígidas fuera de lo común en muchas partes del mundo. Todos esos cambios climáticos seguirán. Esta primavera, como testamento de las palabras de Dios, muchos experimentarán tornados de una manera nunca antes vista. La sobreabundancia de lluvia y nieve que se derrite provocará inundaciones destructoras. Sépase que este verano muchos serán quemados con el calor del sol. Se desatarán los vientos del clima grandemente. Los tornados, huracanes, inundaciones e incendios serán terribles. Este clima tremendo continuará, y debido a eso muchos morirán.5

Dios pide que su pueblo escuche su voz y obedezca las advertencias de sus mensajeros. Él ha mostrado que cuando quebrantamos aunque sea un solo mandamiento, quebrantamos todos. A pesar de que Martha quebrantó los diez, ella nunca acudió humildemente ante el trono de misericordia de Dios para arrepentirse. A partir de febrero de 2010, Él permitió que pasaran diez meses—un mes por cada uno de sus mandamientos—antes de quitarle su protección.

En la mañana del 18 de diciembre de 2010, Dios permitió que Martha se resbalase y cayese. Tal como Dios dijo que ocurriría si ella no se arrepentía, sus huesos fueron “aplastados en la tierra”.6 A pesar de que sólo se cayó una corta distancia, el hueso debajo de la rodilla se destrozó. La llevaron al hospital, pero fue necesario esperar que bajase la hinchazón antes de poder hacerle cirugía. Yacía en el dolor, pero Dios ya no escuchaba sus plegarias pidiendo alivio. Estaba cumpliendo lo que dijo que haría si Martha no se arrepentía. Repetimos, Él ama al pecador, pero odia el pecado. Dios no andará con los que rehúsan desprenderse del pecado.

Después de hacerle una cirugía muy extensa, el médico le explicó que puede ser que la cirugía no le ayude mucho, porque sus huesos están secos y frágiles. Es por eso que se lastimó tanto con una caída tan pequeña que normalmente sólo hubiese causado una torcedura. Le dijo que iba a estar confinada a la cama y que era posible que nunca volviera a caminar.

El Heraldo dijo que los padres de Martha, ancianos en sus años de jubilación, ahora se ven obligados a cuidar a su hija inválida en su casa. Él revela que ellos deberían haber aconsejado a su hija a arrepentirse, debido a que era claro que andaba por un mal camino.

Dice el Heraldo, “Ven, hay algo que debo mostrarte”. Me lleva al futuro cercano donde la vida de Martha se abrevia, tal como Dios dijo que haría si ella no se arrepentía. Debido a que Martha ya no tenía empleo, ella no quiso usar sus ahorros para pagar sus gastos médicos. Por lo tanto, debido a que sus padres decidieron pagar sus gastos médicos, no querían gastar dinero para su funeral también. Decidieron celebrar un servicio de conmemoración en su casa, y prepararon refrigerios para los que asistieran. Miraban por las ventanas, pero nadie fue, ni siquiera un miembro de la iglesia fue. Después de un rato, la madre de Martha dijo que tenía quehaceres en el jardín. Su padre de ella se sentó frente a la televisión para ver un juego de pelota.

El Heraldo reveló que de esa manera serán recordados los que no se arrepientan. Los miembros de iglesia ni siquiera muestran amor los unos por los otros. Hace más de un año, el padre de Becky y Martha tuvo una intervención quirúrgica. A pesar de que es el primer anciano de la iglesia, ni un miembro de la iglesia fue a visitarlo en el hospital.

Entonces el Heraldo me mostró algo que todos deben comprender. Me lleva de nuevo al sueño “El Fin”, donde veo a miembros de mi familia durante la segunda resurrección. Ellos recibieron la verdad, pero debido al orgullo, mintieron o condenaron los mensajes que Dios me ha dado. Es necesario preguntar: ¿Cuándo se ha visto que Satanás lleve a la gente al arrepentimiento genuino y a entregar sus vidas y corazones a Jesús? Ahora, en vez de recibir una corona de vida, a esos familiares se los condena a muerte eterna. Me duele el corazón, porque se los responsabilizará por descarriar a otros. Ellos pensaban que estaban viviendo vidas de cristianos genuinos, pero van a escuchar a Cristo decirles, “No os conozco”. Permanecen de pie, inmóviles, esperando recibir su castigo.

Explica el Heraldo que todos los que reconozcan sus pecados y los confiesen y se arrepientan por la sangre de Jesús, estarán en pie sobre las murallas de la Nueva Jerusalén. Al mirar hacia los que no fueron salvados, y quizá vean amistades o familiares, sus corazones se partirán de dolor. Sin embargo, comprenderán que Dios muestra su justicia a través de su misericordia. Todo el universo sabrá que, al dar fin al espanto que es el pecado, Dios muestra su justicia y su misericordia.7 Dios destruirá; el pecado y los pecadores dejarán de existir.8

El Heraldo me dice que debo tomar nota especial de lo que estoy viendo. Veo que Jesús, como el Rey del universo, acaba de recibir su corona y está de pie, victorioso, encima de la Ciudad Santa. El Heraldo explica que debemos comprender que vamos a aprender mucho acerca de cuánto Jesús renunció cuando vino a esta tierra. Él vivió y sirvió solamente con el poder que su Padre le dio.9 Todo lo que hace ahora como nuestro Intercesor es por medio del Padre. Es por eso que nos envió el Espíritu Santo cuando regresó al cielo.10 Es por eso que Él no conoce ni el día ni la hora de su regreso.11Antes de venir a esta tierra, Él era omnipotente (poder sin límites), omnisciente (sabía/conocía todo), y omnipresente (la capacidad de estar en todas partes a la vez).

Ahora veo que Jesús levanta su mano en alto y veo lo que sólo puedo describir como rayos de luz que dimanan de su cicatriz. Yo pienso que es la misma mano que levantó voluntariamente para que fuese clavada en la cruz por nuestros pecados. Cada ser en el universo lo observa. Él mira hacia el Padre, y repentinamente cae fuego de los cielos. El fuego no tiene llamas, pero es un calor blanco de una intensidad que es difícil describir.

El Heraldo me llama la atención para que mire a Martha. En mi corazón quiero clamar, pero sé que la justicia tiene que llevarse a cabo, porque Dios no puede permitir que el pecado entre en el cielo. También se debe al gran amor y misericordia de Dios. Él sabe que Martha no sería feliz en el cielo, donde no hay engaño, robo, orgullo ni fornicación.

Veo mientras Martha se consume durante lo que parecen ser muchos días o semanas, debido a sus pecados y aquéllos a quienes apartó del Padre. En mi corazón le estoy rogando a Dios que abrevie sus sufrimientos. Junto a ella, algunos se consumen rápidamente y no queda rastro de su existencia. La escena que veo delante de mí es espantosa.12

El Heraldo me dice que me aferre a mi fe y que confíe en Aquél que está en pie como Rey del universo. ¡Dios pide que todos acudan a Él y se arrepientan ahora! Martha tuvo su oportunidad, tal como la tienen todos los demás. Me explica el Heraldo que los que condenan los mensajes de Dios ocuparán un sitio junto a Martha.

Dice el Heraldo, “Sé que será difícil compartir este mensaje. Tú eres un mensajero llamado por Dios, y se te ha mandado a compartir lo que se te ha mostrado. No debes preocuparte por lo que otros digan. Todos los que hablen en contra de los mensajes tendrán que rendirle cuentas a Dios. Sigue fiel. Aconseja y consuela donde y cuando sea necesario, tal como se te mande. Prepara a su pueblo para los tiempos que se acercan. Sepas que serán pocos. Como Martha, muchos caminan por la senda donde no hay arrepentimiento.


  1. Hechos 5:1-11
    Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.

    Números 16:25-35
    Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él. Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados. Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos. Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió. Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová. Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación. Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra. También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.

    The Review and Herald (La Revista Adventista) 3 de julio de 1888
    Nuestro Dios ve nuestros corazones de una manera distinta a la cual nosotros miramos. Él conoce nuestros pensamientos secretos. Él mira las partes recónditas de nuestra naturaleza. Cuando nuestro corazón está intranquilo y agobiado, Él envía respuestas a nuestras oraciones. Él escucha nuestros gemidos profundos y nos muestra los puntos flacos de nuestros caracteres para que venzamos nuestros defectos, en vez de ser vencidos por ellos. Las pruebas vienen cuando Él abre a nuestra vista aspectos desconocidos de nuestro ser. Entonces se plantea el interrogante: ¿Aceptaremos o no la reprensión y consejo de Dios? ¿Nos aferraremos a nuestros propios planes e ideas y creeremos que tenemos más valor de lo que deberíamos? Dios conoce mejor que nosotros lo que les conviene a sus hijos; y si ellos pudiesen ver su propia necesidad como Él la ve, dirían que el Señor ha obrado con ellos muy sabiamente. Los caminos del Señor son tinieblas para los que desean ver las cosas a una luz que les complazca. Dios puede discernir su propósito desde el principio; sin embargo, debido a que los caminos del Señor no son los caminos del hombre, parecen oscuros, severos y dolorosos a nuestra naturaleza humana. Pero los caminos de Dios son caminos de misericordia, y su fin será salvación y bendición. [Trad.]
  2. Testimonios para la Iglesia, tomo 5, p. 635
    En la actualidad hay muchas personas que desprecian las fieles reprensiones que Dios ha enviado mediante testimonios. Se me ha mostrado que algunas personas en estos días han llegado al extremo de quemar las palabras escritas de reproche y advertencia, tal como lo hizo el malvado rey de Israel. Pero la oposición ofrecida contra las amenazas de Dios no detendrá su ejecución. Desafiar las palabras del Señor, habladas por medio de sus instrumentos escogidos, tan sólo provocará su ira y finalmente acarreará ruina segura sobre el ofensor. En el corazón del pecador suele encenderse la indignación contra el instrumento elegido por Dios para que presente sus reproches. Siempre ha sido así, y actualmente existe el mismo espíritu que persiguió y encarceló a Jeremías por obedecer la palabra de Jehová.
  3. Efesios 4:28-32
    El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

    The Review and Herald (La Revista Adventista), 20 de septiembre de 1881
    Muchos que dicen ser seguidores de Cristo son ramas secas que pronto serán separadas de la vid viviente. El amor al mundo ha paralizado su espiritualidad, y no están alertas al tema precioso de la redención. La impresión que hacen al mundo esos cristianos profesos es desfavorable para la religión de Cristo. Los tales, necios y descuidados, manifiestan celo y ambición en los asuntos del mundo, pero tienen escaso interés en los temas de importancia eterna. La voz de los mensajeros de Dios les llega como un canto agradable; pero no prestan atención a sus advertencias, reprensiones y ánimo sagrados. Colocan los intereses eternos a la par con las cosas comunes. Se entristece el Espíritu Santo y se retira su influencia. [Trad.]

    The Youth’s Instructor (El Instructor de la Juventud), 30 de noviembre de 1893
    Una vez que Dios envía luz y pruebas para convencer a cualquier mente inteligente y sin prejuicios, y no se recibe ni se pone en práctica, sino que se trata con desprecio, se resiste y rehúsa, se retira el Espíritu Santo y los hombres permanecen en la terquedad que han escogido. [Trad.]
  4. Eventos de los Últimos Días, p. 34
    Declaré definidamente a estas personas fanáticas, en las reuniones espirituales celebradas en Jackson, que estaban haciendo la obra del adversario de las almas; que se hallaban en tinieblas. Pretendían poseer una gran luz según la cual el tiempo de gracia terminaría en octubre de 1844. Entonces declaré en público que al Señor le había placido mostrarme que no habría una fecha definida para el mensaje dado por Dios desde 1844.

    Nuestra posición ha sido de esperar y velar, sin que se proclame un tiempo [o fecha] que tenga lugar entre el fin de los períodos proféticos en 1844 y el momento de la venida de nuestro Señor.

    La gente no tendrá otro mensaje acerca de un tiempo definido. Después de este lapso (Apocalipsis 10:4-6), que ahora abarca desde 1842 a 1844, no puede haber ningún cómputo definido de tiempo profético. El cálculo más prolongado llega hasta el otoño de 1844.

    El Evangelismo, p. 164
    Los tiempos y las sazones son del dominio exclusivo de Dios. ¿Y por qué no nos ha dado Dios este conocimiento? Porque no haríamos un uso correcto de él si nos lo diera. De este conocimiento resultaría un estado de cosas tal entre nuestros hermanos que retardaría grandemente la obra de Dios de preparar un pueblo que permanezca en pie en el gran día que ha de venir. No hemos de embarcarnos en especulaciones con respecto a los tiempos y las sazones que Dios no ha revelado. Jesús dijo a sus discípulos que velaran, pero no respecto a un tiempo definido. Sus seguidores han de estar en la posición de aquéllos que escuchan las órdenes de su Capitán; han de vigilar, esperar, orar y trabajar, mientras se acerca el tiempo para la venida del Señor; pero nadie podrá predecir justamente cuándo vendrá ese tiempo; pues “del día y hora nadie sabe”. No podéis decir que él vendrá de aquí a un año, o dos, o cinco años, ni tampoco debéis postergar su venida declarando que no ocurrirá antes de diez o de veinte años... No hemos de saber el tiempo definido, ni del derramamiento del Espíritu Santo ni de la venida de Cristo.
  5. Mateo 24:7
    Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.
  6. The Review and Herald (La Revista Adventista), 19 de noviembre de 1908
    Mientras el pueblo de Dios mantenga su fidelidad hacia Él, mientras se aferren a Jesús con fe viva, ellos están bajo la protección de los ángeles celestiales, y no se le permitirá a Satanás llevar a cabo sus artes diabólicas para destruirlos. Pero los que se apartan de Cristo por medio del pecado, están bajo un gran peligro. Si siguen haciendo caso omiso de los requerimientos de Dios, no saben cuán pronto Él los entregará a Satanás, permitiéndole hacer con ellos conforme a su voluntad. Por lo tanto, existe la gran necesidad de mantener el alma libre de contaminación y tener los ojos puestos en la gloria de Dios ; de pensar sobriamente y continuamente velar con oración. [Trad.]
  7. Salmo 89:14
    Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro.

    The Signs of the Times (Las Señales de los Tiempos), 24 de marzo de 1881
    La Biblia presenta a Dios no sólo como un Ser de misericordia y benevolencia, sino un Dios de justicia estricta e imparcial. [Trad.]

    The Review and Herald (La Revista Adventista) 10 de marzo de 1904
    Es la gloria de Dios ser misericordioso, lleno de paciencia, bondad, virtud y verdad. Pero la justicia que muestra cuando castiga al pecador es tan ciertamente la gloria de Dios como lo es la manifestación de su misericordia. [Trad.]
  8. El Conflicto de los Siglos, p. 737
    El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está purificado. La misma pulsación de armonía y de gozo late en toda la creación. De Aquel que todo lo creó manan vida, luz y contentamiento por toda la extensión del espacio infinito. Desde el átomo más imperceptible hasta el mundo más vasto, todas las cosas animadas e inanimadas, declaran en su belleza sin mácula y en júbilo perfecto, que Dios es amor.
  9. The Signs of the Times (Señales de los Tiempos), 18 de marzo de 1897
    En el momento cuando más se lo necesitaba, Jesús, el Hijo de Dios, el Redentor del mundo, vino a la tierra vestido de las ropas de la humanidad. [Trad.]
  10. Juan 16:7
    Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

    El Deseado de Todas las Gentes, p. 622
    El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en la tierra. Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos. En este sentido, estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo alto.
  11. Mateo 24:36
    Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.
  12. Primeros Escritos, p. 53
    Mientras Satanás está reuniendo su ejército, los santos están en la ciudad contemplando la hermosura y la gloria del Paraíso de Dios. Jesús los encabeza y los guía. De repente el amable Salvador se ausentó de nuestra compañía; pero pronto oímos su hermosa voz que decía: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” Nos reunimos en derredor de Jesús, y precisamente cuando cerraba las puertas de la ciudad, la maldición fue pronunciada sobre los impíos. Las puertas se cerraron. Entonces los santos usaron sus alas y subieron a la parte superior de la muralla de la ciudad. Jesús estaba también con ellos; su corona era gloriosa y resplandeciente. Estaba formada por una corona dentro de otra corona, hasta un total de siete. Las coronas de los ángeles eran del oro más puro, y estaban cuajadas de estrellas. Sus rostros resplandecían de gloria, pues eran la imagen expresa de Jesús; y cuando se levantaron y subieron todos juntos a la cumbre de la ciudad, quedé arrobada por el espectáculo.

    Entonces los impíos vieron lo que habían perdido; bajó sobre ellos fuego de Dios y los consumió. Tal fue la ejecución del juicio. Los impíos recibieron entonces lo que los santos, en unión con Jesús, les habían asignado durante los mil años. El mismo fuego proveniente de Dios que consumió a los impíos purificó toda la tierra. Las desgarradas montañas se derritieron con el ardiente calor; también la atmósfera y todo el rastrojo fueron consumidos. Entonces nuestra heredad apareció delante de nosotros, gloriosa y bella, y heredamos toda la tierra renovada. Clamamos en alta voz: “¡Gloria! ¡Aleluya!”

    El Conflicto de los Siglos, p. 731
    Los impíos reciben su recompensa en la tierra. Proverbios 11:31. “Serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos.” Malaquías 4:1. Algunos son destruidos como en un momento, mientras otros sufren muchos días. Todos son castigados “conforme a sus hechos.”