martes, 12 de julio de 2011

Ernie Knoll - El reloj de arena





EL RELOJ DE ARENA

25 de junio de 2011

por Ernie Knoll

www.formypeople.org



En mi sueño, estoy mirando una cajita de tesoros que contiene algo precioso que todos debieran atesorar—el regalo de cada momento del tiempo. Cuando levanto la tapa, veo muchos relojitos de arena. Entre todos hay un reloj de arena que es tres veces más grande que los demás. Lo tomo en mis manos y veo que tanto la parte superior como la inferior es de cristal y tiene tres columnas de cristal. Dentro del reloj de arena, están cayendo los últimos granitos de arena. Sigo mirando hasta que el último grano de arena está por caer por la abertura, pero en vez de caer, comienza a dar vueltas y después, a saltar hacia aquí y allá contra el cristal. Puedo escuchar un tintineo muy leve cuando golpea los lados, como si estuviera tratando de prolongar su caída. Salta más y más rápidamente, hasta que por fin cae al fondo.

Durante todo este tiempo, el Heraldo ha estado parado junto a mí. Me llama por mi nombre celestial, toma el reloj de arena en su mano y lo coloca de lado. Ahora puedo ver que cada columna tiene las palabras, “Iglesia Adventista del Séptimo Día”. Me explica el Heraldo que para los Adventistas del Séptimo Día, la gracia se va a cerrar antes de que se cierre para los de otras religiones, debido a la gran luz que ellos han tenido. La caída del último grano en el reloj de arena representa el fin de la gracia para ellos. Entonces, un objeto grande y llano, parecido a una puerta, cae encima del reloj de arena, y lo destroza, dejándolo en muchos pedazos. Se ha cerrado la puerta de su “arca”.

Dice el Heraldo que precisamente antes de que cierre la gracia para los Adventistas del Séptimo Día, se verán muchas clases de servicios irrespetuosos en sus cultos. Aquéllos que han sido hallado dignos de recibir la marca de Dios, seguirán adelante y enseñarán sus mensajes. Los que queden fuera de la puerta cerrada, recibirán los juicios de Dios, a causa de su infidelidad. Son muy pocos los que oyen la voz de Dios en los mensajes que sus mensajeros presentan.

Entonces el Heraldo me lleva a un sitio que entiendo es una aula de clases con capacidad para unos 20.000 estudiantes, desde adolescentes hasta ancianos. Al frente hay una plataforma y varias pizarras blancas para uso del Maestro. Los estudiantes llevan coronas de cartón con letras doradas, una banda azul en el brazo con letras doradas, o una chaqueta azul con letras doradas en la espalda. Las letras de todos dicen: “Miembro Adventista del Séptimo Día”. Cada individuo ha venido para tomar un examen final. Con el examen hay hojas de papel con el número de cada pregunta y el libro y página donde se pueden encontrar las respuestas. En otra hoja de papel aparecen las respuestas, escritas en negrilla y con letras más grandes. El Maestro repasa cada pregunta y les dice a los estudiantes qué es lo que deben escribir como respuesta.

Entonces, el Heraldo me dice que me fije en quiénes están presentes para ayudar a los alumnos. Ahora me doy cuenta que hay ángeles que tienen varios libros en las manos. Han sido enviados para ayudar a los estudiantes a contestar cualquier pregunta. Mientras observo a los estudiantes, veo que no tienen interés en tomar el examen final. Algunos llevan puestos auriculares y están escuchando música. Otros se han juntado para cantar cantos modernos de alabanza y ejecutar bailes de alabanza. Algunos se han dormido en sus pupitres. Otros se jactan porque descienden de muchas generaciones de Adventistas del Séptimo Día, y por eso no tienen que tomar el examen.

Entonces noto un estudiante sentado al fondo de la sala. Lo rodean varios ángeles con libros en las manos. Él ha doblado las hojas de respuesta y, junto con los libros, las ha colocado debajo de su asiento. Ahora, diligentemente, comienza a tomar el examen. Varios estudiantes se burlan de él. Algunos enrollan sus exámenes y se los tiran. Sin embargo, él sigue contestando las preguntas.

Ahora, el Heraldo me lleva al pasillo donde he estado muchas veces. Me dice que anteriormente me fue dicho que: “TAL COMO JUNIO ES UN MES CORTO, ASÍ TAMBIÉN LO ES EL TIEMPO. PREPÁRENSE PARA LA IRA DE DIOS". Este sueño te fue dado el 22 de junio de 2007. Te lo fue dado cerca del fin del mes. Eso demostró que, tal como junio estaba por terminar y lo que quedaba era poco, también es corto el tiempo que queda de la historia de este mundo. A muchos se les dijo que debían prepararse, pero pocos están listos. Muchos duermen, mientras que a su alrededor se ven demostraciones de la ira de Dios. El Heraldo señala hacia el lado del pasillo, y veo estas palabras:

Los hombres y las mujeres están viviendo en las últimas horas del tiempo de prueba, no obstante lo cual son descuidados e insensatos, y los ministros no tienen poder para despertarlos; porque ellos también están durmiendo. ¡Predicadores dormidos que le predican a congregaciones dormidas! Testimonios para la Iglesia, tomo 2, p. 302

Me explica el Heraldo que en el sueño, “Justicia y Misericordia”, que me fue dado para ayudar a su pueblo a estar preparado espiritualmente, nuestro Padre en su gran amor mostró algunas cosas que debemos anticipar. El verano pasado el mundo vio inundaciones, incendios, huracanes y tornados. En ciertas partes, se registraron temperaturas sumamente altas, mientras que en otras, hubo temperaturas muy bajas. Muchos vieron el poder destructor del clima que Dios permitió.

Este invierno pasado de 2010, en muchas partes del mundo hubo tormentas de nieve más severas que lo común, hielo y temperaturas muy frías. En la primavera de 2011, como prueba de las profecías de Dios, hubo tornados como nunca se habían visto. La gran cantidad de nieve se ha derretido, y hemos visto y seguimos viendo inundaciones y la gran destrucción causada. Este verano, muchos serán abrasados por el calor del sol. Los vientos del clima—tornados, huracanes, inundaciones e incendios—serán sueltos en gran manera. Esos datos fueron dados para que cada uno se diera cuenta que debía arrepentirse ahora, porque muchos morirán debido a las condiciones climáticas extremas. Todo esto fue mostrado en el sueño, “Justicia y Misericordia”, pero muchos pasaron por alto la advertencia importante de prepararse.

El Heraldo sigue explicando que en el sueño, “La Iglesia Adventista”, se me dio el mensaje que la iglesia verdadera de Dios no caerá.1 Su iglesia verdadera no es un edificio, sino que está compuesta de individuos fieles. Se me mostró cuántos infieles están adorando en una forma muy distinta a lo que Dios ha mandado. En el sueño, “Reverenciad mi Santuario”, me fueron dadas instrucciones muy específicas en cuanto a la forma correcta de adorar al Creador del universo. El sueño, “La Librería Adventista”, mostró cuáles tipos de libros, CD y DVD son buenos para comprar. Las instrucciones decían que debíamos “Estudiar como su fuera el examen final”. ¿“Buscas respuestas”? “Él es el Verbo, el Autor, la Verdad, el Camino”. Fueron dadas instrucciones sobre cómo prepararse para el examen final. Otros sueños, tales como, “La Gran Prueba”, enseñaron cuáles son los libros que se deben leer y otras cosas que no es bueno poseer.

El Heraldo enfatiza que es importante que todos sepan que hoy en día Dios está enviando mensajes, aunque muchos han hecho caso omiso de eso, porque creen que los mensajeros son inaceptables. Dios ha dicho que debemos prepararnos. Él ha dicho, “Arrepentíos, ¡porque ya voy”! En los sueños, “La Iglesia Adventista” y “Reverenciad Mi Santuario” Él ha enviado instrucciones sobre cómo adorarle.

Dios está dando estos mensajes para preparar a su pueblo. El sueño, “Arrepentíos, ¡Porque Ya Voy!, incluía esta cita de la profetiza de Dios, Elena de White:

“Jesús ha dicho que en esta época precisamente antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del cielo, Dios necesita hombres que preparen un pueblo para que esté en pie en el gran día del Señor. En estos últimos días se debe efectuar una obra igual a la que hizo Juan. Mediante los agentes que el Señor ha elegido, él está dando mensajes a su pueblo, y quiere que todos presten atención a las admoniciones y amonestaciones que envía. El mensaje que precedió al ministerio público de Cristo fue: Arrepentíos, publicanos y pecadores; arrepentíos, fariseos y saduceos, ‘porque el reino de los cielos se ha acercado’. Nuestro mensaje no es de paz y seguridad. En nuestra condición de pueblo que cree en la pronta aparición de Cristo, tenemos un mensaje definido para dar: ‘Prepárate para encontrarte con tu Dios’ ”. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 4, pp. 1205-1206.

Miro hacia el lado del pasillo y ahora veo estas palabras escritas por Elena de White:

Esas mismas cosas que habéis explicado que ocurrían en Indiana, el Señor me ha mostrado que volverían a ocurrir justamente antes de la terminación del tiempo de gracia. Se manifestará toda clase de cosas extrañas. Habrá vocerío acompañado de tambores, música y danza. El juicio de algunos seres racionales quedará confundido de tal manera que no podrán confiar en él para realizar decisiones correctas. Y a esto consideran como la actuación del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo nunca se manifiesta en esa forma, mediante ese ruido desconcertante. Esto constituye una invención de Satanás para ocultar sus ingeniosos métodos destinados a tornar ineficaz la pura, sincera, elevadora, ennoblecedora y santificadora verdad para este tiempo. Es mejor no mezclar nunca el culto a Dios con música, que utilizar instrumentos musicales para realizar la obra que en enero pasado se me mostró que tendría lugar en nuestras reuniones de reavivamiento. Mensajes Selectos, tomo 2, p. 41

El Heraldo dice que debo notar que Dios ha enviado este mensaje, pero muchos no le están haciendo caso. Nótese que fue predicho que estas cosas ocurrirían en sus cultos de adoración justamente antes del cierre de la gracia. La música y el baile de alabanza son sólo un ejemplo de las cosas extrañas que se están haciendo alrededor del mundo durante la hora que debiera ser la más sagrada de los cultos de adoración. El mensaje fue dado que debían prepararse.

Hace cuatro años que se dio un mensaje de preparación para la ira de Dios. Los mensajes fueron dados a un mensajero a quien Él escogió. Muchos se apresuraron a desacreditar y debilitar la fibra débil y humana del mensajero. Mirándome, el Heraldo me dice que aunque tropecé y pequé, también me levanté y arrepentí, y se me permitió seguir sirviendo como mensajero de Dios. Yo no soy el mensajero que desea la mayoría, pero debo comprender que soy el mensajero que Dios desea.2

El Heraldo explica que sólo un remanente pequeño de los Adventistas del Séptimo Día estará preparado para el cierre de la gracia. Señala a la pared del pasillo y dice que Dios le instruyó a Elena de White a registrar estas palabras:

Les he dicho que, de acuerdo a lo que se me mostró, sólo un pequeño número de los que ahora profesan creer en la verdad serían al fin salvos -no porque no podían ser salvos, sino porque no quisieron ser salvos del modo indicado por Dios. El camino señalado por nuestro divino Señor es demasiado angosto y la puerta demasiado estrecha para admitirlos mientras que estén sujetos al mundo o mientras abriguen egoísmo o pecado de cualquier tipo. No hay lugar para estas cosas; y sin embargo hay sólo pocos que aceptan separarse de ellas, para poder andar por la senda angosta y entrar por la puerta estrecha. Testimonios para la Iglesia, tomo 2, p. 396.

Dice el Heraldo que en el sueño, “La Sala de Juntas” se me instruyó en calidad de mensajero, que había de prepararse un documento. Esto se logró por medio del libro, La VERDAD, toda la VERDAD y solamente la VERDAD. Ese libro debía tratar ciertos individuos que me habían desacreditado y acusado. También debía mostrar la apostasía y espiritismo que prevalecen en la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Sin embargo, se me instruyó que yo no debía participar en la escritura del libro. Muchos se ofrecieron para ayudar y fueron guiados por el Espíritu Santo. Se documentaron datos para mostrar que, las declaraciones que varios individuos hicieron en contra mía y en contra de los mensajes que me han sido dados, no concuerdan con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Cada uno de esos individuos fue mencionado por nombre. Cada uno debía arrepentirse de las declaraciones erróneas que había hecho. Hasta la fecha de este sueño, ninguno lo ha hecho. En el sueño, “Arrepentíos, Porque Ya Voy”, cada uno recibió instrucción. Antes de acercarse al Padre celestial, cada uno debe ir al individuo en contra del cual ha pecado. Cada uno debe pedir perdón por creer que el Heraldo es un agente de Satanás. Cada uno debe pedirme perdón públicamente antes de acercarse al trono misericordioso de Dios.

El Heraldo se dirige hacia mí y sonríe con paciencia. Dice que debe llevarme a un sitio para que yo y otros podamos comprender más claramente lo que él está mostrando. Me lleva a una montaña muy alta, cubierta de hierba. La superficie es llana y desde arriba pueda ver muy lejos hacia todos los lados. El Heraldo me llama la atención a cierto lugar. Ahí veo a un hombre parado. El Heraldo me revela que es Ed Reid, anteriormente el Director de Mayordomía para la División Norteamericana de los Adventistas del Séptimo Día. Él dijo que yo era un profeta falso, y que el único sitio donde se debe entregar el diezmo es a la iglesia Adventista del Séptimo Día local. El Heraldo dice que lo que fue escrito y los datos presentados en el libro La VERDAD, preparado por el Ministerio Para Mi Pueblo, muestran que Ed Reid es una serpiente mentirosa. Ahora todos pueden ver que él dio un testimonio falso. Todos pueden ver que él habló gravemente en contra de la Biblia y el Espíritu de Profecía.

Entonces, el Heraldo señala a otro hombre, Ángel Rodríguez. Me recuerda que Ángel Rodríguez afirmó cosas en contra de mí que la Biblia no verifica. Es irónico que a pesar de ser un investigador del Instituto Adventista del Séptimo Día para Investigaciones Bíblicas, él no investigó nada de la Biblia, sino que hizo afirmaciones falsas e inválidas.

Nuevamente, el Heraldo señala a otro hombre, Steve Wohlberg, quien en un principio creyó en los sueños. Sin embargo, cuando su amigo, Ed Reid, hizo afirmaciones falsas en cuanto al diezmo, Steve Wohlberg siguió la opinión del ser humano. Él pecó grandemente al llamar a lo bueno, malo. El libro La VERDAD ha documentado claramente su engaño. Él torció la verdad, y eso hizo que otros creyesen lo contrario de lo que está escrito en la Biblia y en el Espíritu de Profecía.

Entonces, el Heraldo me llama la atención a otro hombre, Eugene Prewitt. Él escribió muchas acusaciones para aparentar que yo soy un profeta falso. Aquéllos que han creído su consejo deben prestar atención a las profecías que se me han mostrado y cómo se han cumplido, tal como el derramamiento de la ira de Dios en los cambios climáticos. La Palabra de Dios no respalda los argumentos de Eugene Prewitt.

Otra vez el Heraldo me llama la atención a otro individuo, Vance Ferrell. Él hizo afirmaciones contra mí basadas en lo que escribió Linda Kirk. Él no se molestó en comunicarse conmigo para constatar si esos informes eran correctos. El Heraldo me dice que comparta lo siguiente de lo que dice el libro La VERDAD en cuanto a Vance Ferrell:

De todos los que se han levantado en contra de Ernie, el pastor Ferrell es el más temerario. El número de mentiras que el pastor presenta como pruebas nos hace dudar si no estará siendo guiado directamente por Satanás. En vez de leer los sueños y probarlos contra la Biblia y el Espíritu de Profecía, el pastor Ferrell ha decidido leer y formar sus opiniones en base a una carta que ataca el carácter de Ernie. La Biblia nos dice que el único que ataca el carácter es el diablo. Él es el acusador de nuestros hermanos (Apocalipsis 12:10), y esto es lo que ha hecho el pastor Ferrell. Se supone que alguien como él, que se considera un defensor de la verdad, por lo menos hubiese cumplido con el consejo bíblico registrado en Mateo 18:15, y se hubiese comunicado con Ernie para enterarse si lo que Linda había escrito era o no la verdad.

Es interesante notar que de todos los que han criticado los sueños de Ernie, el pastor Ferrell jamás menciona el asunto del diezmo, aunque Linda lo menciona en su carta. ¿Por qué no habrá mencionado ese punto el pastor Ferrell, debido a que ése es el único punto donde los que critican a Ernie dicen que los sueños de Ernie contradicen la Biblia y el Espíritu de Profecía? ¿Será porque él concuerda con lo que se le mostró a Ernie? Al fin y al cabo, ¿no fue él quien escribió el libro The Truth about Tithe (La Verdad en Cuanto al Diezmo)? Esto muestra que están completamente equivocados los que arguyen que Satanás está predicando a los convertidos. He aquí un individuo a quien uno supondría que apoyaría los sueños, pero en cambio los rechaza por la palabra de otra persona. Cuando lea la carta del pastor Ferrell, notará que no dice en ninguna parte que los sueños de Ernie enseñan errores.

Ahora el Heraldo señala a otro hombre, David Gates. Anteriormente, él creyó en los sueños y escuchó la voz de Dios que le habló por medio de los mensajes enviados del trono del cielo. Entonces, él recibió una carta de Laura Lee Jones, quien hizo afirmaciones falsas en contra mía. Esta mujer promueve y cree que hay que guardar las fiestas judías y los sábados lunares. Ambas creencias van en contra de la Palabra de Dios. Se le pidió a David Gates que se arrepintiera e hiciera reparaciones por su pecado.

A continuación, el Heraldo señaló a dos mujeres—Laura Lee Jones y Linda Kirk. Él dijo que Dios está disgustado con ellas porque han pecado contra mí, como mensajero de Dios. Las mentiras que Laura Lee Jones presentó se deben al hecho de que se me mostró que el pueblo de Dios no debe observar las fiestas judías ni los sábados lunares. Linda Kirk sigue fomentando dudas de mis sueños entre los que buscan la verdad. Ella desprestigia a quien el Padre ha llamado a ser un mensajero.

En el libro La VERDAD se escribió en cuanto a todos estos individuos.

Ahora el Heraldo me dice que mire a lo lejos, donde veo a un hombre de pie con un cuadro del Orión, un instrumento sextante*, y muchos otros objetos. El Heraldo explica que éste es un hombre que le agrada que lo llamen John Scotram. Yo debo aclarar que a él se le dijo que nadie conoce ni el día ni la hora de la venida de Jesús. Dios le ha pedido a él que abandone sus estudios y declaraciones de que Jesús viene en el año 2015, y lo ilustró cuando aplastó el reloj. El Padre celestial ha declarado claramente que John Scotram debe descontinuar estos estudios y dejar de guiar a otros por una senda equivocada. El Padre ha dicho claramente que nadie sabe cuándo acontecerá el momento cuando Él envíe a su Hijo para llevar a los redimidos al hogar. Él sólo ha dicho que debemos prepararnos cada día como si ése fuese el día de nuestro examen final.

Se me muestra que sólo 1 de los 20.000 estudiantes tomará la prueba final y recibirá la nota de aprobado. El remanente será muy pequeño. Muchos que han tenido la oportunidad de prepararse ahora están desprevenidos. Tal como junio es un mes corto, porque no le quedan muchos días, así es la ira de Dios. Prepárense para su ira. Aquéllos que han hablado en contra de los mensajes del Padre verán y sentirán su ira.

El Heraldo me dice que me dé vuelta y mire nuevamente a esos hombres. Ahora aparecen en una línea recta, pero más separados. Ahora cada uno parece un faro. Algunos son más altos que otros, pero todos emiten una luz muy brillante. Algunos tienen cuatro luces que brillan. Uno también tiene una corneta que suena muy fuertemente. Todos han obrado como lumbreras brillantes alumbrando a las almas perdidas. El Heraldo señala hacia el cielo, y veo estas palabras de Elena de White:

Si sabemos que el Señor no será glorificado a menos que le rindamos todo a Él, ¿por qué es que no dejamos caer sobre Él nuestras almas desvalidas? ¿Por qué no moramos en Él, para que Él pueda morar en nosotros? Cuando lo hagamos, seremos un poder viviente en el mundo. El cambio en nuestra experiencia espiritual testificará al poder de la verdad. Seremos luces brillantes, brillando en la oscuridad moral del mundo. ¿Por qué no aceptamos la promesa dada tan libremente, ya que el Señor ha dicho que está más dispuesto a dar el Espíritu Santo a los que se lo pidan, que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos? ¿Por qué no nos consagramos a Dios? Una entrega completa al Señor es algo que se revela en la vida diaria, y ejerce una influencia sobre otras vidas. Bible Training School (Escuela de Instrucción Bíblica), 1º de mayo de 1904. [Trad.]

El Heraldo repite que a cada uno de estos hombres y mujeres se les pidió que se arrepintiera. Sin embargo, hay que comprender que antes de poder pedir el perdón del Padre, cada uno debe, en lo posible, primero buscar al que han agraviado y pedirle perdón. En mi caso, por ser mensajero de Dios y un hermano, cada uno ha pecado grandemente no sólo en contra mía, sino en contra de Dios. Cada uno debe pedirme perdón y entonces el perdón de Dios.

Se nos ha dicho que debemos prepararnos. Tal como no quedaban muchos días en el mes de junio cuando este sueño fue dado, así es que queda poco tiempo. Debemos prepararnos para la ira de Dios. Nuevamente el Heraldo me llama la atención a estas palabras inspiradas de Elena de White:

Muchas de las lumbreras que hemos admirado por su resplandor se disiparán en la oscuridad. Cual nube, el tamo será llevado por el viento, aun en los lugares donde sólo vemos sembrados de hermoso trigo. Todos los que lucen los ornamentos del santuario, pero que no están vestidos de la justicia de Cristo, serán vistos en la vergüenza de su desnudez. Testimonios para la Iglesia, tomo 5, p. 76

Nuevamente se me indica que mire hacia los faros que aparecen cual lumbreras y estrellas brillantes. Los faros se apagan lentamente, se caen y se rompen en pedazos. Ahora veo a cada uno de los hombres y mujeres de pie con el semblante pálido de la muerte.

De la misma manera como vi en los sueños, “El Fin” y “Justicia y Misericordia”, estoy mirando a Jesús, quien está a punto de pedir que descienda el fuego que consumirá a los que estén en pie en la segunda resurrección. Veo a hombres que una vez brillaron como faros luminosos, como estrellas que iluminaron la verdad a muchos.

Se me muestra lo que les ocurrirá a los siguientes individuos si ellos no se arrepienten. Aunque muchos pudieron ir al trono de la misericordia de Dios debido a que Ed Reid brilló como un faro luminoso, ahora él está de pie, a punto de ser consumido por el fuego de la justicia de Dios, porque no estuvo dispuesto a reconocer su pecado y admitir toda la verdad en cuanto al alfolí de Dios. No estuvo dispuesto a humillarse a sí mismo y admitir que mintió en cuanto al profeta de Dios. De pie junto a él están Ángel Rodríguez, Steve Wohlberg, Eugene Prewitt, Vance Ferrell y David Gates. Estos hombres obraron como faros brillantes, sin embargo, ahora los veo de pie juntos, tal como estuvieron unidos en la causa de desprestigiar los mensajes de Dios y hacer que muchos dudasen del mensajero. Entonces veo a Laura Lee Jones, porque sus creencias y enseñanzas desviaron a otros de la verdad. Veo a Linda Kirk, debido a todo lo que hizo para desacreditar al mensajero. Ella también respaldó las acusaciones de su antiguo supervisor, Steve Wohlberg. Todos estos ahora están en pie para recibir la recompensa justa por haber desprestigiado los mensajes y el mensajero, y por aquéllos a quienes influenciaron a distanciarse de los mensajes enviados por Dios.3

Oigo a cada uno hablar de la gran obra que hicieron para llevar a muchas almas a Jesús. Oigo a Linda Kirk gritando que yo soy un profeta falso, que yo he pecado y debo ser destruido, y que todos ellos son inocentes.4

Entonces cae fuego para consumir a cada uno de esos individuos, y algunos de ellos arden por mucho tiempo. Cada uno tuvo amplias oportunidades de humillarse y arrepentirse. Ahora gritan y se retuercen de dolor. El Espíritu Santo obró y la paciencia del Padre esperó mucho tiempo. Veo arder a cada uno de éstos, y también a otros, porque éste es su juicio final.5

El Heraldo me señala a otro individuo, llamado Curtis Farnham, de Redlands, California. Él preparó un sitio web llamado notaprophet.org, donde colocó datos sin fundamento en contra de los mensajes de Dios y del mensajero de Dios. Debido a esto y a su participación de la apostasía y el espiritismo en la Iglesia Adventista del Séptimo Día, él se encuentra frente a su juicio final. También arde por los que llevó a Satanás. Él tuvo muchas oportunidades para arrepentirse.

Nuevamente, el Heraldo y yo nos encontramos en el pasillo. Nos sentamos en un sofá y yo le digo que tengo varias preguntas. Le digo que al principio de este sueño me fue mostrado el cierre de la gracia para los Adventistas del Séptimo Día. Le pregunto si esto ya ha acontecido o si está por acontecer. El Heraldo contesta que a él se le dijo que me dijera, que los que todavía tienen tiempo para acercarse al trono del Padre y arrepentirse, deben hacerlo ahora. A cada uno se le ha pedido muchas veces que se prepare. La ira de Dios, como un líquido espeso, va a ser derramada sobre la superficie de la tierra, sobre los que no se arrepientan. Ese momento será el último para ellos, y se cerrará la puerta de su tiempo de gracia. Ellos resucitarán durante la segunda resurrección para recibir su juicio final. Los que se arrepientan con humildad recibirán la misericordia de Dios.

Le pregunto al Heraldo si ahora sólo 1 de cada 20.000 será salvo. Él me recuerda que Jesús ha preguntado, ¿“Hallaré fe”? Debemos comprender que la iglesia del Padre consistirá de un remanente pequeño. El Heraldo revela que el último grano de arena está por caer en el reloj de arena. Está por ser sellado el último Adventista del Séptimo Día. El Padre le mostró a su mensajera, Elena de White, la condición de su iglesia justamente antes del fin de la gracia para los Adventistas del Séptimo Día.6 Después de que se cierre la gracia para ellos, la iglesia de Dios comenzará un proceso de purificación. El Padre ha enseñado cómo debe ser su iglesia verdadera. Quedarán muy pocos en este remanente, sin embargo se unirán y perfeccionarán sus caracteres para ser semejantes a Cristo. Entonces éstos saldrán a buscar a otros que no son de la iglesia escogida de Dios, y ellos abandonarán sus creencias anteriores. Tal como hubo 12 tribus de Abraham y hay 12 puertas en la muralla de la ciudad celestial que representan esas tribus, así llamará Dios a salir de muchas religiones a aquéllos que aceptarán las enseñanzas verdaderas de su iglesia. Guiados por el Espíritu Santo, esos individuos desarrollarán el carácter de Cristo y se unirán para formar parte de los que son—los 144.000. Juntos harán la obra de Elías y la obra de Jesús. Permanecerán como un testimonio que es posible guardar las leyes de Dios. Serán tan diversos como las 12 tribus de Abraham, sin embargo estarán unidos como uno en las mismas creencias.7

Le menciono al Heraldo los hombres que obraron como faros brillantes de luz y las dos mujeres, y como todos condenaron al mensajero, mintieron, tergiversaron sus afirmaciones e hicieron que otros dudaran la validez de los mensajes del Padre. Le pregunto si ellos han agraviado al Espíritu Santo y si las luces brillantes ya se han apagado. El Heraldo contesta que la puerta de la gracia todavía está abierta para ellos, pero que se está cerrando, pronto se cerrará y jamás se volverá a abrir. Él explica que cada uno decidirá si va a humillarse a sí mismo y arrepentirse, o si va a aceptar el juicio final de Dios, tal como me fue mostrado. Se les pide a todos ellos que primero me pidan perdón en privado, y entonces que hagan una declaración pública de arrepentimiento. Después de eso, deben pedir perdón al Padre celestial. Esto incluye a Curtis Farnham, el que mantiene el sitio web notaprophet.org. ¿Se humillarán estos individuos, o estarán en pie para recibir el último juicio ardiente? ¿Tiene tan poco valor su alma que están dispuestos a desperdiciarla? Ninguno de estos individuos ha hecho lo que se ha repetido en los sueños que Dios ha enviado para su pueblo: estudiar y comparar los mensajes con la Biblia y el Espíritu de Profecía, y arrepentirse. Se les pide a los que lean este sueño que se comuniquen con cada uno de estos individuos para instarlos a buscar el arrepentimiento antes de que sea demasiado tarde.

Entonces el Heraldo me dice que debo transmitir un mensaje a los individuos que no entienden cómo es que yo puedo recordar un sueño largo como éste. El Padre celestial ha escuchado las preguntas y Él desea que los que han hecho la pregunta comprendan cómo yo recibo los mensajes. Como ejemplo, yo recibí la primera parte de este sueño el 14 de mayo de 2011, dos días después de terminar el sueño anterior. Recibí otras partes de este sueño en el trasncurso de varias semanas. El 25 de junio de 2011, se me dijo que debía terminar este sueño. Cuando el Señor lo manda, los sueños son preparados y colocados en el sitio web del Ministerio Para Mi Pueblo. Frecuentemente, para ayudarme a recordar, los sueños se repiten. Si no entiendo algo que me ha sido mostrado, a veces se me corrige en un sueño. Cuando se me muestra lo que dice la Biblia o el Espíritu de Profecía, uso lo que ya está escrito. Con mucha frecuencia, recibo sueños los sábados. Es el día que el Señor dio para que sus criaturas recordasen de una manera especial su acto de creación. Es un día para caminar y conversar con Él. Él anhela el día cuando tendrá comunión personal con su pueblo cada sábado. Este sueño comenzó un día sábado y concluyó un sábado.8

El Heraldo y yo nos ponemos de pie y él coloca ambas manos sobre mis hombros. Me da los siguientes mensajes de Jesús que debo compartir con los siguientes individuos.

Mi querido hermano, Ed Reid. Te pido que te arrepientas de las aseveraciones que has hecho en contra de mi Heraldo y mi mensajero, Ernie. No has dicho la verdad en cuando a la colocación de los diezmos. Por medio de mis mensajeros, he mostrado que el diezmo debe sostener los ministerios que hacen mi obra. El diezmo es para sustentar la difusión de mi verdad. Aquéllos que dan sus diezmos a un ministerio o ministro pueden saber fácilmente si son dignos de recibir el diezmo. He dicho claramente que se podrá ver en los frutos del ministerio.9 He llamado a Ernie para obrar como un ministro para su ministerio, el cual ha recibido muchos testimonios de corazones cambiados. Ellos muestran que ése es un ministerio digno de recibir el diezmo. Tú has fracasado en las declaraciones que han hecho acerca de él y de su ministerio. Yo mandé que se escribiera en el libro La VERDAD que tú has sido deshonesto. Muchos han leído lo que fue escrito. Se mostró la verdad con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Te ruego que confieses públicamente tu deshonestidad. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Ángel Rodríguez. Te pido que te arrepientas de las mentiras que has dicho. Condenaste a mi mensajero, Ernie, pero no dedicaste tiempo para investigar en la Biblia. Tus datos se basaron en las mentiras de otro. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD. Lo que tú has hecho en este asunto no concuerda con la Biblia ni el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tu falsedad y admite que has pecado contra mí y contra mi mensajero. Por favor, humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Steve Wohlberg. Con frecuencia me has buscado en oración y eres un faro brillante contra muchas clases de oscuridad. Has dado la alarma. Una vez creíste estos mensajes, pero cambiaste porque creíste las mentiras que te dijeron en cuanto al diezmo. Dices que tu ministerio está fundamentado en la fe, pero tú muestras muy poca fe. Si en realidad se fundamentara en la fe, tu ministerio florecería y no tendrías que estar constantemente suplicando por fundos. Los que verían los resultados de tu ministerio lo mantendrían de la manera como yo lo diseñé, no como el hombre lo diseña. En el libro La VERDAD se presentó claramente cómo se debe usar el diezmo. Fue mostrado de la Biblia y el Espíritu de Profecía. Te han engañado los que te han dicho que el único sitio donde se debe poner el diezmo es en el platillo de ofrendas de la iglesia. Yo he dicho con mucha claridad quién debe recibir el diezmo. Tu ministerio es digno del diezmo, porque estás haciendo mi obra. Tú dices que no aceptas diezmos. Tú luchas con las finanzas. Públicamente has dicho que no aceptas diezmos. En vez de aceptar el diezmo para hacer mi obra, tú permites que se desperdicie en las salas de juego de la asociación.

Tú dices que el Heraldo viene de Satanás, sin embargo, él es el ángel que ocupó el lugar de Lucifer. Después de mí, él es el que tiene más honor, y ha sido escogido para manifestar a los seres humanos los propósitos de Dios. Él fue el mensajero a los profetas del Antiguo Testamento. Él fue enviado a Daniel para revelarle profecías importantes. Él anunció el nacimiento de Juan el Bautista. Él anunció mi nacimiento a María. Él es el que vino a mí en la piedra de Getsemaní. Él le dio el Apocalipsis a Juan, el amado. Él es el ángel que dice que su nombre no es importante, y que el nombre que debiera estar en los labios de todos es mi nombre, Jesús. En cada momento importante, cuando se había de entregar un mensaje muy especial, nuestro Padre ha enviado al Heraldo. Él ha ido a mis mensajeros. El que tú llamas el maligno es quien debería llamarse el bueno. Has llamado malo a Gabriel. Te ruego que admitas públicamente que has pecado contra mí y contra mis mensajeros. Por favor, públicamente confiesa tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Eugene Prewitt. Tú has hecho declaraciones falsas que han sido tratadas en el libro La VERDAD. Lo que has dicho no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, públicamente confiesa tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, Vance Ferrell. Tú has circulado tus creencias falsas, basadas en suposiciones de Linda Kirk. Nunca te molestaste para comunicarte con tu hermano, Ernie, para saber si lo que habías leído era verdad. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD. Lo que has hecho en este asunto no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querido hermano, David Gates. Tú me has sorprendido más que los otros. Una vez creíste en estos mensajes. Oíste la voz suave y apacible del Espíritu Santo. Pudiste discernir en estos mensajes el mismo Autor de la Biblia y el Espíritu de Profecía. Sin embargo, creíste a nuestra hermana engañada, Laura Lee Jones, quien cumple con las tradiciones judías, quien no guarda como santo el sábado verdadero. Echaste a un lado estos mensajes de Dios para creer los extravíos de una mujer descarriada. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD. Lo que has hecho en este asunto no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tu mentira. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querida hermana, Laura Lee Jones. Muchos han orado para que tú disciernas la senda oscura por la cual andas. Has hecho declaraciones falsas de mi mensajero, Ernie. Se ha probado que las creencias a las cuales te aferras son erróneas. Estás apartando a muchos de la verdad. Si en realidad me amas, te pido que abandones las tradiciones judías y el culto lunar que estás haciendo y promoviendo. Por favor, debes hacer culto solamente el séptimo día sábado, el cual fue instituido antes de que esta tierra fuese creada. Lo que estás haciendo ha sido documentado en el libro La VERDAD, y no concuerda con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Por favor, confiesa públicamente tus mentiras. Humíllate antes de que sea demasiado tarde, y arrepiéntete antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.

Mi querida hermana, Linda Kirk. Recogiste datos para desprestigiar a mi mensajero. ¿Quieres que le envíe datos verdaderos a mi mensajero y le permita revelar los pecados tuyos? ¿Deseas que le pida a mi mensajero que divulgue tus problemas familiares privados? En el pasado lo hice con mi mensajera anterior, Elena de White. He llamado a Ernie para que me sirva como mensajero para preparar a mi pueblo durante los últimos momentos que quedan. Sin embargo, sigues esparciendo dudas en cuanto a mis mensajes. Muchas cosas que tú has dicho y hecho no concuerdan con la Biblia y el Espíritu de Profecía. Esto ha sido documentado en el libro La VERDAD.

Has promulgado creencias falsas en cuanto a una norma de vestimenta para estos días finales. Esas creencias no concuerdan con la Biblia ni con el Espíritu de Profecía. Yo no he pedido que las mujeres se vistan de una manera que sean un espectáculo.10 Yo le di instrucción a Elena de White que las mujeres deben vestirse conforme a los tiempos en los cuales viven.11 Tú no vives en el siglo 19. Elena de White no vivió durante el tiempo cuando Yo anduve por la tierra. Tú has perjudicado a los que están buscando la verdad.

Tú estás siendo guiada por Satanás. ¿Tendrás demasiado orgullo para humillarte a ti misma y confesar rápida y públicamente que has pecado? Debes hacer esto antes de acercarte al trono misericordioso del Padre. Te pido que te arrepientas antes de que se cierre la puerta. Por favor, no me decepciones y estés en pie como alguien que voy a destruir. Por favor, quiero que estés de pie conmigo cuando derrame el juicio final.12

Ahora el Heraldo enfatiza que todos deben comprender que se está cerrando la puerta de la gracia para los Adventistas del Séptimo Día. Una vez que se cierre la puerta, la lluvia temprana habrá terminado su obra, y el sello de Dios habrá sido colocado sobre su pueblo escogido. Los mensajes para los Adventistas del Séptimo Día habrán cesado.

El Heraldo me recuerda que he sido llamado para servir como mensajero, y que debo seguir sirviendo fielmente. Me explica que, aunque ciertos miembros de la familia hayan rechazado los mensajes o esperan que nadie sepa que son familiares míos, debo recordar que Dios ya envió un mensaje que familiares se volverán en contra de familiares. Debo saber que nunca estoy solo, que el universo está observando al último mensajero que sirve a la iglesia de Dios.** Todavía falta por hacer una gran obra, y los mensajes continuarán con tal de que yo siga siendo fiel.

El Heraldo sonríe y dice que la mejor manera de terminar este sueño es con estas palabras, con las cuales termina el capítulo nueve del libro La VERDAD:

Rogamos a Dios que en esta generación Él guíe a sus fieles al hogar. Le pedimos que los culpables de los pecados mencionados, no sólo en este capítulo, sino en el resto del libro, se arrepientan antes de que pase la oportunidad. Sí, será duro hacerlo, pero el Creador del universo espera con los brazos abiertos para recibirlos. Él no desea que ninguno de sus hijos muera la muerte eterna. Él desea tenerlos en su hogar. ¿Aceptaréis su invitación? ¡Rogamos a Dios que hayáis recibido una bendición al leer la verdad, toda la verdad y solamente la verdad!


    1. Eventos de los Últimos Días, pp. 184-185
      Puede parecer que la iglesia está por caer, pero no caerá. Ella permanece en pie, mientras los pecadores que hay en Sión son tamizados, mientras la paja es separada del trigo precioso. Es una prueba terrible, y sin embargo tiene que ocurrir.

      Conforme vaya acercándose la tempestad, muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe, e irán a engrosar las filas de la oposición.
    2. Manuscript Releases (Manuscritos), tomo 21, p. 266
      Los caminos de Dios no deben ser contrariados por los caminos de los hombres.
    3. Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, tomo 4, p. 1178
      Hay hombres que aparentan piedad y que, debido a sus propias transgresiones, encubren a los pecadores. Desprecian los mandamientos de Dios, eligiendo las tradiciones de los hombres, anulando la ley de Dios y fomentando la apostasía. Las excusas que presentan son endebles y débiles, y traerán destrucción para sus almas y las almas de otros. ...

      Los más rigurosos castigos caerán sobre los que han tomado a su cargo la obra de ser pastores de la grey, porque han presentado a la gente fábulas en vez de presentar la verdad. Se levantarán hijos que maldecirán a sus padres. Los miembros de iglesia que han visto la luz y han sido convencidos de su culpabilidad, pero que han confiado la salvación de sus almas a los ministros, aprenderán en el día de Dios que ninguna otra alma puede pagar el rescate por sus transgresiones. Surgirá un terrible clamor: “Estoy perdido, eternamente perdido”. Habrá quienes sentirán que serían capaces de despedazar a los ministros que han enseñado falsedades y han condenado la verdad. La verdad pura para este tiempo exige una reforma de la vida; pero ellos se han separado del amor de la verdad, y de ellos se puede decir: “Te perdiste, oh Israel”.
    4. Mateo 7:22-23
      Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
    5. Mateo 13:40-42
      De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
    6. The Review and Herald (La Revista Adventista), 19 de noviembre de 1908
      El mensaje del tercer ángel debe iluminar la tierra con su gloria; pero cuando se torne en el gran clamor, sólo se les permitirá participar en proclamarlo a los que hayan resistido la tentación con la fuerza del Todopoderoso.
    7. Jeremías 23:1-4
      ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.
    8. Manuscript Releases (Manuscritos), tomo 3, p. 209
      Me desperté, y me volví a dormir y el mismo sueño fue repetido. Y me desperté y me dormí y fue repetido la tercera vez.

      Recibiréis Poder, p. 229
      Después de que salgo de la visión, no recuerdo inmediatamente todo lo que he visto y el asunto no es tan claro delante de mí hasta que escribo. Entonces la escena surge delante de mí como fue presentada en visión y puedo escribir con libertad. A veces las cosas que he visto están ocultas de mí después que salgo de la visión y no puedo recordarlas hasta que soy llevada delante de una congregación donde se aplica la visión. Entonces vienen con fuerza a mi mente las cosas que he visto. Dependo del Espíritu del Señor tanto para relatar o escribir una visión como para tenerla. Es imposible que yo recuerde cosas que me han sido mostradas a menos que el Señor las haga surgir delante de mí en el momento que a él le place que yo las relate o escriba...

    9. The Signs of the Times (Las Señales de los Tiempos), 18 de julio de 1892
      Son muchos los que pueden presentar discursos excelentes, hablar cosas halagüeñas y profetizar engaños; pero no debemos recibirlos simplemente debido a sus palabras halagüeñas y hermosos discursos. Hablar es cosa fácil. Lo que debemos preguntar es, ¿Cuál fruto llevan de santidad? El fruto es lo que testifica en cuanto al carácter del árbol. Decir y no hacer es ser como un árbol lleno de hojas pretenciosas, sin embargo no tiene frutos; es estéril. El castigo que aguarda al hipócrita no se mezclará con misericordia. Los que profesan conocer a Cristo, pero en sus obras le niegan, han pretendido ser oro, pero a la vista de Dios han sido como metal que resuena, o címbalo que retiñe. En su profesión de fe en el evangelio, el hipócrita puede ganar la confianza de los hombres, pero sólo el hacer lo que Cristo ha dicho le dará entrada por la puerta estrecha, por el camino preparado para que caminen en él los redimidos del Señor—el único camino que va desde la tierra hacia el cielo.
    10. Conducción del Niño, p. 388
      Los cristianos no debieran empeñarse en convertirse en un hazmerreír vistiéndose en forma diferente del mundo.
    11. Healthful Living (La Vida Saludable), p. 119; Conducción del Niño, p. 388
      La vestimenta sencilla debiera ser la norma; hermanas mías, pongan a prueba su talento en esta reforma esencial. . . . Vístanse nuestras hermanas sencillamente, como muchas lo hacen, que el vestido sea de material bueno y durable, apropiado para este tiempo, y que la cuestión del vestido no llene la mente. [partes Trad.]
    12. El Deseado de Todas las Gentes, p. 279
      Si se conserva un pecado en el alma, o se retiene una mala práctica en la vida, todo el ser queda contaminado. El hombre viene a ser un instrumento de iniquidad.

*Un sextante es un instrumento para la navegación que mide la altura de los cuerpos celestes para determinar la longitud y latitud.

**Esto no significa que Dios no les dará a otros individuos sueños y visiones de una manera individual, tal como dice en Joel 2:28 y Hechos 2:17.

miércoles, 29 de junio de 2011

La apostasía y el Espiritismo dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día ...

No dejen de leer el capítulo noveno del libro de la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad.

"La directiva de la Iglesia ASD está tratando de proteger el nombre de la iglesia, y por eso lo ha protegido como una marca registrada. Sin embargo, poco a poco la apostasía está destruyendo ese nombre. Dios busca un pueblo que lo restablezca."


Fuente: http://www.formypeople.org/the_truth/Sp/chapter9.shtml

Dios les bendiga

domingo, 29 de mayo de 2011

Ernie Knoll - Justicia y Misericordia

JUSTICIA Y MISERICORDIA

5 de febrero de 2011

por Ernie Knoll

www.formypeople.org



En mi sueño, el Heraldo está de pie a mi lado y ambos estamos frente a una pared donde cuelga un calendario. El Heraldo extiende la mano y baja el calendario de la pared. Se da vuelta para mirarme, me llama por mi nombre celestial y dice, “Es hora de que se te permita compartir lo que te fue mostrado hace un año, pero se te dijo que no debías darle publicidad. Ahora se te mostrarán las cosas que viste anteriormente”.

El sueño del 5 de febrero de 2010:
El Heraldo coloca el mismo calendario sobre la mesa. Veo la fecha de hoy, el 5 de febrero de 2010. Veo que la fecha del 27 de febrero de 2010 está en negrilla y rodeada por un marco rojo. Me pregunto por qué está así. Entonces noto algo que parece un tubo de cristal redondeado y con ambas puntas cerradas. Adentro hay una substancia que parece ser mercurio. Entonces veo algo que pudiera ser una mano invisible que rompe el tubo y derrama el líquido sobre el 27 de febrero. Esa fecha enmarcada de rojo se sacude fuertemente, pero el calendario no se mueve. Después de un tiempo, deja de temblar.

El Heraldo vuelve a colocar el calendario sobre la pared. Ahora veo que el 10 de febrero de 2010 lleva un círculo azul y que los siete días que siguen esa fecha están marcados. Cada día se cae del calendario como si la tinta impresa fuese arena. Se marcan siete días más y ellos desaparecen. Se marcan tres días, terminando en el día 27, y entonces esos días desaparecen.

El Heraldo me dice que me dé vuelta y mire hacia la pared a mis espaldas. Cuando lo hago, veo una abertura que parece una puerta abierta, pero no hay puerta. Veo a Martha, la hermana de Becky, de pie al otro lado de la abertura. Ella no dice nada, sino que mira fijamente sin expresión alguna, como si no tuviese vida. Entonces veo un recuadro de 12 pulgadas de ancho, igual que la pared, que aparece repentinamente a un ángulo desde adentro de la pared. Ese recuadro obstruye una parte de la abertura frente a ella. Cuando queda en su lugar, veo en el panel como si fueran trozos de letras. Veo aparecer otro panel a un ángulo distinto. Ése tiene más trozos de las letras, los cuales se conectan con los primeros. Aparecen más paneles angulados. Cuando el último panel hubo ocupado su espacio, las letras forman la palabra MARTHA, y ya no la puedo ver. La abertura está cerrada herméticamente y las letras caen de los paneles como si fueran hechas de arena.

Entonces oigo una voz, pero no veo el individuo que habla. La voz describe cómo Noé predicó 120 años y entonces entró al arca con su familia. Durante siete días antes de que lloviera, ellos se prepararon para su estadía. Diversiones blasfemas de los que estaban fuera del arca llenaron esos siete días. [Aquí termina el sueño del 5 de febrero de 2010.]

El Heraldo se vuelve hacia mí y me explica que ahora es el momento de revelar el sueño del 10 de febrero de 2010.

El sueño del 10 de febrero de 2010:
Becky y yo acabamos de terminar nuestro culto matutino en la sala de nuestro hogar. Al levantarnos de la oración, nos damos vuelta y vemos a cuatro ángeles que han estado de pie detrás de nosotros. Los oímos cantar, “Santo es el Padre, santo es el Hijo, santo es el Espíritu Santo. Amén, amén y amén”. No reconozco a tres de los ángeles, pero el otro ángel es el Heraldo, quien está al frente. Está vestido de un manto plateado que llega hasta el piso. Encima del manto lleva otro manto azul, abierto por el frente, que también llega hasta el piso. Los otros tres ángeles están vestidos de mantos puros y blancos. En la mano, cada uno tiene una espada que parece emanar un calor tremendo, pero no siento ningún calor.

El Heraldo sonríe y dice, “No temas. Hemos sido enviados con un mensaje”. Mira hacia Becky y dice algo que yo no comprendo. Ella le sonríe, como confirmando que ha entendido, y me mira a mí y sonríe. El Heraldo me vuelve a mirar, me llama por mi nombre celestial y dice que tienen que darme un mensaje. El primer ángel va hacia el Heraldo y le entrega una lápida de cristal transparente con letras de oro grabadas. El segundo ángel va hacia el Heraldo y coloca su lápida encima de la primera. El tercer ángel se acerca y coloca la suya encima de la segunda. Las tres lápidas se tornan en una sola.

Explica el Heraldo que mientras los atrios celestiales observaban y aguardaban mi arrepentimiento, Martha ya estaba obrando con el gran ser maligno para destruir los muros del ministerio de Dios. Ella dijo muchas cosas que no eran verdaderas. Los individuos a quienes ella habló creyeron lo que ella les dijo sin confirmar los datos. Muchos no sabían que ella se había robado diezmos del ministerio de Dios. Martha no se arrepintió de estas cosas. Muchos no saben cómo Dios trata a los que roban y mienten. Él es paciente y ama a todos. Su amor no tiene límites, pero sí hay un límite a su paciencia.

Entonces el Heraldo dio los siguientes mensajes para Martha:
Tus oraciones pidiendo dirección, perdón, consuelo y sanidad han sido escuchados. Cristo Jesús llevó esos pedidos a su Padre y a tu Padre, el cual está sentado en el trono. Él pregunta por qué motivo Él debiera contestarlas.

A Becky le fue dicho que compartiera contigo una cita del libro, El Deseado de Todas las Gentes, donde muestra que tú no hiciste lo correcto. También tenía que decirte que tú debías reconocer tus errores. Becky cumplió con estas instrucciones. Tú debías reconocer que habías pecado grandemente contra Dios y su ministerio. Debías arrepentirte de tus mentiras y devolver lo que habías robado de su alfolí. Sin embargo, no lo hiciste.

Se te pidió que compartieras financieramente con un hermano cristiano que sufría necesidad. Lo hiciste, pero no fue con un corazón de amor. Entonces le pediste a ese hermano que te lo devolviera con interés. El Padre podría y te habría bendecido con creces, pero no mostraste amor, aunque pediste que Dios demostrase su amor hacia ti.

No ves tus propios pecados, pero rápidamente señalas los pecados de los demás. Has afectado negativamente a otros que caminaban cerca de Dios. Le has robado a Dios almas preciosas. Dice Apocalipsis 3:19: “Yo reprendo y corrijo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete”. Si deseas recibir respuestas a tus oraciones, tienes que pedir perdón y restituir lo robado. Tienes que decir públicamente que has pecado contra Dios. Si haces esto, será una señal de que en realidad estás arrepentida y deseas cambiar.

Debes hacer lo siguiente:
[1] Ve a tus padres y diles: “Tengo algo que decirles. Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Si te hacen alguna pregunta o no comprenden, debes repetir, “Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho, y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Repito, si ellos tienen preguntas y te piden que les expliques, debes repetir lo mismo. Ésa debe ser tu única respuesta.

[2] Debes presentarte delante de toda la iglesia y declarar abiertamente, “Tengo algo que decirles. Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Si te hacen preguntas o no comprenden, debes repetir lo mismo. Ésa debe ser tu única respuesta.

[3] Tienes que comunicarte con todos los que formaban parte de la junta directiva del ministerio que anteriormente era de Dios. A cada uno les debes decir, “Tengo algo que decirles. Lo que les hice a Becky y a Ernie estuvo mal hecho y ahora les pido perdón. Lo que hice no glorificó a mi Padre celestial”. Si te hacen preguntas o no comprenden, debes repetir lo mismo. Ésa debe ser tu única respuesta.

[4] Debes comunicarte con tu hermano cristiano y pedirle perdón. Debes decirle que hiciste mal cuando lo trataste de esa manera. Debes admitirle que no le mostraste el amor que Cristo le hubiera mostrado. Debes decirle que él no necesita devolverte el dinero y pedirle que te perdone de la misma manera como Jesús está dispuesto a perdonar todos tus pecados si te arrepientes.

[5] Debes devolverle a Ernie los diezmos que te robaste del alfolí de Dios. Había sido dado al individuo a quien Dios ha llamado como ministro. También tienes que dar una ofrenda de restauración por haberle robado a Dios. No debes hacerlo con pensamientos de enojo como lo hiciste con tu hermano cristiano, sino con amor. Fíjate en lo que dice Lucas 19:8-10: “Y Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto también él es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.

[6] Debes volver a Dios y pedir que borre tus transgresiones de los registros. Debes reconocer lo que has hecho. Debido a que no cumpliste con lo que Dios mandó, y no puedes usar la ignorancia como excusa, porque has estudiado y conoces la verdad, Él te tendrá por responsable. Si no te arrepientes, Él derramará sobre ti las transgresiones de las almas que habían comenzado a arrepentirse y a volver a Dios, pero ahora se han apartado de Él. Tendrás que hacer restauración por lo que has hecho.

[7] Debes mostrar amor hacia todos. Debes dar a otros lo que esperas de ellos. En todo lo que hagas, debes poner a otros primero. Tienes que comprender que si deseas ser como Cristo, entonces desearás servir a todos tal como lo hizo Cristo. El sitio más exaltado donde se puede servir es el sitio más humilde. Cuando colocaron a Jesús sobre la cruz, Él estiró ambos brazos y sus pies para que los clavasen a la cruz.

Pronto Dios va a romper y derramar otra copa de su ira sobre la faz de la tierra. Esto ocurrirá pronto y será algo notable. Si no has cumplido con lo que Dios te pide antes de que se rompa esa copa, ay de ti. Él dará instrucciones a su ángel registrador que se aparte de ti y vaya a otra parte. Él le dirá a su Espíritu Consolador que se aparte de ti y jamás regrese. Él apartará su cara de ti y quedarás en la sombra de su rostro. Él mandará a aplastar en la tierra tus huesos secos y frágiles. Él mandará que aumente tu dolor. Tu vida, cual flujo, manará de ti y tus días serán abreviados. Entonces, cada día sufrirás dolor hasta se haya vaciado la última gota de tu vida.1

El Heraldo ha terminado de dar las instrucciones para Martha. Le devuelve su lápida a cada uno de los tres ángeles. Entonces cada uno de ellos vuela hacia arriba como si fuera un relámpago.

El sueño del 5 de febrero de 2011:
En este sueño se me recuerda que en Febrero de 2010 recibimos las siguientes instrucciones, las cuales cumplimos: Yo debía preparar el sueño del 10 de febrero de 2010. Becky debía orar y entonces relatar el sueño a su hermana, Martha. Su madre de ellas recibió una copia del sueño y ella y yo estuvimos presentes como testigos. Después de presentarlo, Becky abrazó a Martha con lágrimas y le rogó que no decepcionara a Jesús. Entonces, mientras Becky y yo nos íbamos, Martha le dijo a su madre que el sueño era de Satanás. Ella rechazó los mensajes, a pesar de que le fueron relatados con paciencia y amor.2

Poco después, Martha fue a un miembro de su iglesia, quien ella sabía que apoyaba el ministerio de Dios. Aunque no debo mencionar su nombre, se lo puede describir como de ascendencia noruega. Ese individuo cayó desde una altura grande y pudiera haber muerto, pero la mano misericordiosa de Dios preservó su vida porque tenía una obra que hacer por Él. Martha fue a ese hermano, le contó mentiras y cuentos para perturbarlo grandemente. Él decidió dejar de apoyar el ministerio de Dios. Él no cumplió con lo que él mismo había dicho tantas veces en cuanto al deber de ir a la fuente para verificar datos.

Hace años, el nombre de ese mismo hermano fue presentado a la junta de la iglesia para ser borrado. En ese entonces, yo era un miembro nuevo de esa iglesia y ocupaba el puesto de anciano y miembro de la junta. Aunque todavía no conocía a ese hermano, lo defendí y recomendé que se orara y ejerciera paciencia y que dos ancianos y el pastor lo visitaran. Se hizo la visita y se decidió no borrarlo. Ese individuo nunca supo de la defensa que fue hecha a su favor. Él escuchó a Martha, quien siguió con su modo de tratar de destruir el ministerio que Dios me ha llamado a hacer.

El Heraldo me dice que es hora de compartir este sueño para que todos puedan ver el amor y poder de Dios y la paciencia que tiene mientras aguarda que cada uno se arrepienta. Estos datos también son importantes para los que dicen que Dios no mata ni destruye, que Él perdona todo. Sépase que Dios ama al pecador, pero odia el pecado.

El Heraldo me cuenta esta parábola. Había una vez un hombre cuya esposa era una ama de casa impecable. Todo en la casa era blanco. Un día, el esposo estaba en el garaje trabajando debajo de su auto. Cuando terminó, estaba cubierto de aceite y grasa. Fue a una puerta de la casa y le dijo a su esposa que necesitaba entrar para limpiarse. La esposa le dijo a su esposo que aunque lo amaba, primero él tenía que regresar al garaje para limpiarse de toda la suciedad antes de poder entrar en la casa.

Así es nuestro Padre celestial. Él dice que debemos preparar un recipiente limpio. El cielo es un sitio donde no hay pecado. Los que están en el pecado no pueden entrar por sus puertas. El Padre está a la puerta. Ama a todos, pero no permitirá que entre nadie que esté sucio con el pecado.

En el sueño del 5 de febrero de 2010, se me mostró el calendario con la fecha 10 de febrero circundada de azul. Ése fue el día cuando recibí el mensaje para Martha. Dos veces se me mostró un período de siete días, y entonces otros 3 días que Dios, en su misericordia y paciencia, le dio a Martha esperando que se arrepintiera. Esos días terminaron el 27 de febrero.3 Se me mostró una copa de ira que se rompería y derramaría ese día, cuyos resultados serían notables. En ese día, la copa fue derramada sobre Chile. En esa oportunidad me fue dicho que no publicase el sueño, porque tenía que ver con fechas. Todo el pueblo de Dios debe saber que después del 22 de octubre de 1844, no habrá ninguna profecía que use el tiempo.4

El 27 de febrero de 2010, el Padre derramó una copa de su ira sobre Chile. No queda duda que la destrucción que resultó fue notable. Ese terremoto causó un cambio en el reloj de la tierra. Ese terremoto hizo que una área grande de Chile se moviese una buena distancia. Debido a ese terremoto, han cambiado los patrones meteorológicos.

El mundo entero observó con asombro el poder destructor del clima. El verano pasado el mundo entero observó inundaciones, incendios, huracanes y tornados. El mundo entero fue testigo de los grandes cambios en el clima. En ciertas partes hubo temperaturas sumamente altas, mientras que en otras hubo temperaturas sumamente bajas. El invierno fue testigo de tormentas de nieve, hielo y temperaturas frígidas fuera de lo común en muchas partes del mundo. Todos esos cambios climáticos seguirán. Esta primavera, como testamento de las palabras de Dios, muchos experimentarán tornados de una manera nunca antes vista. La sobreabundancia de lluvia y nieve que se derrite provocará inundaciones destructoras. Sépase que este verano muchos serán quemados con el calor del sol. Se desatarán los vientos del clima grandemente. Los tornados, huracanes, inundaciones e incendios serán terribles. Este clima tremendo continuará, y debido a eso muchos morirán.5

Dios pide que su pueblo escuche su voz y obedezca las advertencias de sus mensajeros. Él ha mostrado que cuando quebrantamos aunque sea un solo mandamiento, quebrantamos todos. A pesar de que Martha quebrantó los diez, ella nunca acudió humildemente ante el trono de misericordia de Dios para arrepentirse. A partir de febrero de 2010, Él permitió que pasaran diez meses—un mes por cada uno de sus mandamientos—antes de quitarle su protección.

En la mañana del 18 de diciembre de 2010, Dios permitió que Martha se resbalase y cayese. Tal como Dios dijo que ocurriría si ella no se arrepentía, sus huesos fueron “aplastados en la tierra”.6 A pesar de que sólo se cayó una corta distancia, el hueso debajo de la rodilla se destrozó. La llevaron al hospital, pero fue necesario esperar que bajase la hinchazón antes de poder hacerle cirugía. Yacía en el dolor, pero Dios ya no escuchaba sus plegarias pidiendo alivio. Estaba cumpliendo lo que dijo que haría si Martha no se arrepentía. Repetimos, Él ama al pecador, pero odia el pecado. Dios no andará con los que rehúsan desprenderse del pecado.

Después de hacerle una cirugía muy extensa, el médico le explicó que puede ser que la cirugía no le ayude mucho, porque sus huesos están secos y frágiles. Es por eso que se lastimó tanto con una caída tan pequeña que normalmente sólo hubiese causado una torcedura. Le dijo que iba a estar confinada a la cama y que era posible que nunca volviera a caminar.

El Heraldo dijo que los padres de Martha, ancianos en sus años de jubilación, ahora se ven obligados a cuidar a su hija inválida en su casa. Él revela que ellos deberían haber aconsejado a su hija a arrepentirse, debido a que era claro que andaba por un mal camino.

Dice el Heraldo, “Ven, hay algo que debo mostrarte”. Me lleva al futuro cercano donde la vida de Martha se abrevia, tal como Dios dijo que haría si ella no se arrepentía. Debido a que Martha ya no tenía empleo, ella no quiso usar sus ahorros para pagar sus gastos médicos. Por lo tanto, debido a que sus padres decidieron pagar sus gastos médicos, no querían gastar dinero para su funeral también. Decidieron celebrar un servicio de conmemoración en su casa, y prepararon refrigerios para los que asistieran. Miraban por las ventanas, pero nadie fue, ni siquiera un miembro de la iglesia fue. Después de un rato, la madre de Martha dijo que tenía quehaceres en el jardín. Su padre de ella se sentó frente a la televisión para ver un juego de pelota.

El Heraldo reveló que de esa manera serán recordados los que no se arrepientan. Los miembros de iglesia ni siquiera muestran amor los unos por los otros. Hace más de un año, el padre de Becky y Martha tuvo una intervención quirúrgica. A pesar de que es el primer anciano de la iglesia, ni un miembro de la iglesia fue a visitarlo en el hospital.

Entonces el Heraldo me mostró algo que todos deben comprender. Me lleva de nuevo al sueño “El Fin”, donde veo a miembros de mi familia durante la segunda resurrección. Ellos recibieron la verdad, pero debido al orgullo, mintieron o condenaron los mensajes que Dios me ha dado. Es necesario preguntar: ¿Cuándo se ha visto que Satanás lleve a la gente al arrepentimiento genuino y a entregar sus vidas y corazones a Jesús? Ahora, en vez de recibir una corona de vida, a esos familiares se los condena a muerte eterna. Me duele el corazón, porque se los responsabilizará por descarriar a otros. Ellos pensaban que estaban viviendo vidas de cristianos genuinos, pero van a escuchar a Cristo decirles, “No os conozco”. Permanecen de pie, inmóviles, esperando recibir su castigo.

Explica el Heraldo que todos los que reconozcan sus pecados y los confiesen y se arrepientan por la sangre de Jesús, estarán en pie sobre las murallas de la Nueva Jerusalén. Al mirar hacia los que no fueron salvados, y quizá vean amistades o familiares, sus corazones se partirán de dolor. Sin embargo, comprenderán que Dios muestra su justicia a través de su misericordia. Todo el universo sabrá que, al dar fin al espanto que es el pecado, Dios muestra su justicia y su misericordia.7 Dios destruirá; el pecado y los pecadores dejarán de existir.8

El Heraldo me dice que debo tomar nota especial de lo que estoy viendo. Veo que Jesús, como el Rey del universo, acaba de recibir su corona y está de pie, victorioso, encima de la Ciudad Santa. El Heraldo explica que debemos comprender que vamos a aprender mucho acerca de cuánto Jesús renunció cuando vino a esta tierra. Él vivió y sirvió solamente con el poder que su Padre le dio.9 Todo lo que hace ahora como nuestro Intercesor es por medio del Padre. Es por eso que nos envió el Espíritu Santo cuando regresó al cielo.10 Es por eso que Él no conoce ni el día ni la hora de su regreso.11Antes de venir a esta tierra, Él era omnipotente (poder sin límites), omnisciente (sabía/conocía todo), y omnipresente (la capacidad de estar en todas partes a la vez).

Ahora veo que Jesús levanta su mano en alto y veo lo que sólo puedo describir como rayos de luz que dimanan de su cicatriz. Yo pienso que es la misma mano que levantó voluntariamente para que fuese clavada en la cruz por nuestros pecados. Cada ser en el universo lo observa. Él mira hacia el Padre, y repentinamente cae fuego de los cielos. El fuego no tiene llamas, pero es un calor blanco de una intensidad que es difícil describir.

El Heraldo me llama la atención para que mire a Martha. En mi corazón quiero clamar, pero sé que la justicia tiene que llevarse a cabo, porque Dios no puede permitir que el pecado entre en el cielo. También se debe al gran amor y misericordia de Dios. Él sabe que Martha no sería feliz en el cielo, donde no hay engaño, robo, orgullo ni fornicación.

Veo mientras Martha se consume durante lo que parecen ser muchos días o semanas, debido a sus pecados y aquéllos a quienes apartó del Padre. En mi corazón le estoy rogando a Dios que abrevie sus sufrimientos. Junto a ella, algunos se consumen rápidamente y no queda rastro de su existencia. La escena que veo delante de mí es espantosa.12

El Heraldo me dice que me aferre a mi fe y que confíe en Aquél que está en pie como Rey del universo. ¡Dios pide que todos acudan a Él y se arrepientan ahora! Martha tuvo su oportunidad, tal como la tienen todos los demás. Me explica el Heraldo que los que condenan los mensajes de Dios ocuparán un sitio junto a Martha.

Dice el Heraldo, “Sé que será difícil compartir este mensaje. Tú eres un mensajero llamado por Dios, y se te ha mandado a compartir lo que se te ha mostrado. No debes preocuparte por lo que otros digan. Todos los que hablen en contra de los mensajes tendrán que rendirle cuentas a Dios. Sigue fiel. Aconseja y consuela donde y cuando sea necesario, tal como se te mande. Prepara a su pueblo para los tiempos que se acercan. Sepas que serán pocos. Como Martha, muchos caminan por la senda donde no hay arrepentimiento.


  1. Hechos 5:1-11
    Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.

    Números 16:25-35
    Entonces Moisés se levantó y fue a Datán y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él. Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados. Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos. Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió. Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová. Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación. Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra. También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.

    The Review and Herald (La Revista Adventista) 3 de julio de 1888
    Nuestro Dios ve nuestros corazones de una manera distinta a la cual nosotros miramos. Él conoce nuestros pensamientos secretos. Él mira las partes recónditas de nuestra naturaleza. Cuando nuestro corazón está intranquilo y agobiado, Él envía respuestas a nuestras oraciones. Él escucha nuestros gemidos profundos y nos muestra los puntos flacos de nuestros caracteres para que venzamos nuestros defectos, en vez de ser vencidos por ellos. Las pruebas vienen cuando Él abre a nuestra vista aspectos desconocidos de nuestro ser. Entonces se plantea el interrogante: ¿Aceptaremos o no la reprensión y consejo de Dios? ¿Nos aferraremos a nuestros propios planes e ideas y creeremos que tenemos más valor de lo que deberíamos? Dios conoce mejor que nosotros lo que les conviene a sus hijos; y si ellos pudiesen ver su propia necesidad como Él la ve, dirían que el Señor ha obrado con ellos muy sabiamente. Los caminos del Señor son tinieblas para los que desean ver las cosas a una luz que les complazca. Dios puede discernir su propósito desde el principio; sin embargo, debido a que los caminos del Señor no son los caminos del hombre, parecen oscuros, severos y dolorosos a nuestra naturaleza humana. Pero los caminos de Dios son caminos de misericordia, y su fin será salvación y bendición. [Trad.]
  2. Testimonios para la Iglesia, tomo 5, p. 635
    En la actualidad hay muchas personas que desprecian las fieles reprensiones que Dios ha enviado mediante testimonios. Se me ha mostrado que algunas personas en estos días han llegado al extremo de quemar las palabras escritas de reproche y advertencia, tal como lo hizo el malvado rey de Israel. Pero la oposición ofrecida contra las amenazas de Dios no detendrá su ejecución. Desafiar las palabras del Señor, habladas por medio de sus instrumentos escogidos, tan sólo provocará su ira y finalmente acarreará ruina segura sobre el ofensor. En el corazón del pecador suele encenderse la indignación contra el instrumento elegido por Dios para que presente sus reproches. Siempre ha sido así, y actualmente existe el mismo espíritu que persiguió y encarceló a Jeremías por obedecer la palabra de Jehová.
  3. Efesios 4:28-32
    El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

    The Review and Herald (La Revista Adventista), 20 de septiembre de 1881
    Muchos que dicen ser seguidores de Cristo son ramas secas que pronto serán separadas de la vid viviente. El amor al mundo ha paralizado su espiritualidad, y no están alertas al tema precioso de la redención. La impresión que hacen al mundo esos cristianos profesos es desfavorable para la religión de Cristo. Los tales, necios y descuidados, manifiestan celo y ambición en los asuntos del mundo, pero tienen escaso interés en los temas de importancia eterna. La voz de los mensajeros de Dios les llega como un canto agradable; pero no prestan atención a sus advertencias, reprensiones y ánimo sagrados. Colocan los intereses eternos a la par con las cosas comunes. Se entristece el Espíritu Santo y se retira su influencia. [Trad.]

    The Youth’s Instructor (El Instructor de la Juventud), 30 de noviembre de 1893
    Una vez que Dios envía luz y pruebas para convencer a cualquier mente inteligente y sin prejuicios, y no se recibe ni se pone en práctica, sino que se trata con desprecio, se resiste y rehúsa, se retira el Espíritu Santo y los hombres permanecen en la terquedad que han escogido. [Trad.]
  4. Eventos de los Últimos Días, p. 34
    Declaré definidamente a estas personas fanáticas, en las reuniones espirituales celebradas en Jackson, que estaban haciendo la obra del adversario de las almas; que se hallaban en tinieblas. Pretendían poseer una gran luz según la cual el tiempo de gracia terminaría en octubre de 1844. Entonces declaré en público que al Señor le había placido mostrarme que no habría una fecha definida para el mensaje dado por Dios desde 1844.

    Nuestra posición ha sido de esperar y velar, sin que se proclame un tiempo [o fecha] que tenga lugar entre el fin de los períodos proféticos en 1844 y el momento de la venida de nuestro Señor.

    La gente no tendrá otro mensaje acerca de un tiempo definido. Después de este lapso (Apocalipsis 10:4-6), que ahora abarca desde 1842 a 1844, no puede haber ningún cómputo definido de tiempo profético. El cálculo más prolongado llega hasta el otoño de 1844.

    El Evangelismo, p. 164
    Los tiempos y las sazones son del dominio exclusivo de Dios. ¿Y por qué no nos ha dado Dios este conocimiento? Porque no haríamos un uso correcto de él si nos lo diera. De este conocimiento resultaría un estado de cosas tal entre nuestros hermanos que retardaría grandemente la obra de Dios de preparar un pueblo que permanezca en pie en el gran día que ha de venir. No hemos de embarcarnos en especulaciones con respecto a los tiempos y las sazones que Dios no ha revelado. Jesús dijo a sus discípulos que velaran, pero no respecto a un tiempo definido. Sus seguidores han de estar en la posición de aquéllos que escuchan las órdenes de su Capitán; han de vigilar, esperar, orar y trabajar, mientras se acerca el tiempo para la venida del Señor; pero nadie podrá predecir justamente cuándo vendrá ese tiempo; pues “del día y hora nadie sabe”. No podéis decir que él vendrá de aquí a un año, o dos, o cinco años, ni tampoco debéis postergar su venida declarando que no ocurrirá antes de diez o de veinte años... No hemos de saber el tiempo definido, ni del derramamiento del Espíritu Santo ni de la venida de Cristo.
  5. Mateo 24:7
    Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares.
  6. The Review and Herald (La Revista Adventista), 19 de noviembre de 1908
    Mientras el pueblo de Dios mantenga su fidelidad hacia Él, mientras se aferren a Jesús con fe viva, ellos están bajo la protección de los ángeles celestiales, y no se le permitirá a Satanás llevar a cabo sus artes diabólicas para destruirlos. Pero los que se apartan de Cristo por medio del pecado, están bajo un gran peligro. Si siguen haciendo caso omiso de los requerimientos de Dios, no saben cuán pronto Él los entregará a Satanás, permitiéndole hacer con ellos conforme a su voluntad. Por lo tanto, existe la gran necesidad de mantener el alma libre de contaminación y tener los ojos puestos en la gloria de Dios ; de pensar sobriamente y continuamente velar con oración. [Trad.]
  7. Salmo 89:14
    Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro.

    The Signs of the Times (Las Señales de los Tiempos), 24 de marzo de 1881
    La Biblia presenta a Dios no sólo como un Ser de misericordia y benevolencia, sino un Dios de justicia estricta e imparcial. [Trad.]

    The Review and Herald (La Revista Adventista) 10 de marzo de 1904
    Es la gloria de Dios ser misericordioso, lleno de paciencia, bondad, virtud y verdad. Pero la justicia que muestra cuando castiga al pecador es tan ciertamente la gloria de Dios como lo es la manifestación de su misericordia. [Trad.]
  8. El Conflicto de los Siglos, p. 737
    El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está purificado. La misma pulsación de armonía y de gozo late en toda la creación. De Aquel que todo lo creó manan vida, luz y contentamiento por toda la extensión del espacio infinito. Desde el átomo más imperceptible hasta el mundo más vasto, todas las cosas animadas e inanimadas, declaran en su belleza sin mácula y en júbilo perfecto, que Dios es amor.
  9. The Signs of the Times (Señales de los Tiempos), 18 de marzo de 1897
    En el momento cuando más se lo necesitaba, Jesús, el Hijo de Dios, el Redentor del mundo, vino a la tierra vestido de las ropas de la humanidad. [Trad.]
  10. Juan 16:7
    Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

    El Deseado de Todas las Gentes, p. 622
    El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en la tierra. Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos. En este sentido, estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo alto.
  11. Mateo 24:36
    Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.
  12. Primeros Escritos, p. 53
    Mientras Satanás está reuniendo su ejército, los santos están en la ciudad contemplando la hermosura y la gloria del Paraíso de Dios. Jesús los encabeza y los guía. De repente el amable Salvador se ausentó de nuestra compañía; pero pronto oímos su hermosa voz que decía: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” Nos reunimos en derredor de Jesús, y precisamente cuando cerraba las puertas de la ciudad, la maldición fue pronunciada sobre los impíos. Las puertas se cerraron. Entonces los santos usaron sus alas y subieron a la parte superior de la muralla de la ciudad. Jesús estaba también con ellos; su corona era gloriosa y resplandeciente. Estaba formada por una corona dentro de otra corona, hasta un total de siete. Las coronas de los ángeles eran del oro más puro, y estaban cuajadas de estrellas. Sus rostros resplandecían de gloria, pues eran la imagen expresa de Jesús; y cuando se levantaron y subieron todos juntos a la cumbre de la ciudad, quedé arrobada por el espectáculo.

    Entonces los impíos vieron lo que habían perdido; bajó sobre ellos fuego de Dios y los consumió. Tal fue la ejecución del juicio. Los impíos recibieron entonces lo que los santos, en unión con Jesús, les habían asignado durante los mil años. El mismo fuego proveniente de Dios que consumió a los impíos purificó toda la tierra. Las desgarradas montañas se derritieron con el ardiente calor; también la atmósfera y todo el rastrojo fueron consumidos. Entonces nuestra heredad apareció delante de nosotros, gloriosa y bella, y heredamos toda la tierra renovada. Clamamos en alta voz: “¡Gloria! ¡Aleluya!”

    El Conflicto de los Siglos, p. 731
    Los impíos reciben su recompensa en la tierra. Proverbios 11:31. “Serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos.” Malaquías 4:1. Algunos son destruidos como en un momento, mientras otros sufren muchos días. Todos son castigados “conforme a sus hechos.”

martes, 19 de abril de 2011

La Gran Prueba

2 de octubre de 2010
por Ernie Knoll
www.formypeople.org

En mi sueño, estoy de pie frente al Heraldo, quien ha colocado sus manos sobre mis hombros. Me ha estado hablando y le oigo llamarme por mi nombre celestial. Me explica que en otro sueño, él había protegido mis ojos, impidiendo que yo viese todo. Sin embargo, se le había dicho que en esta oportunidad, yo debo ver y recordar todo lo que se me muestre. Me dice que aunque éste es un sueño y mucho es simbólico, todos deben comprender el extremo hasta dónde el gran engañador llegará con sus engaños. El Heraldo dice que debemos estar conscientes de esto y permanecer firmemente afianzados en lo que el Gran Autor ha escrito por medio de la Biblia y el Espíritu de Profecía a través de Elena de White. No debemos perder tiempo con autores de otra índole.1

Entonces se me lleva a una casa donde no hay nadie en ese momento. Al caminar, el Heraldo dice, “Cada uno debe esforzarse por obtener discernimiento de lo que miran y escuchan.” Primeramente, noto una Biblia en la mesa de la sala y comprendo que se la usa para el culto familiar. De la Biblia asciende algo que parece un humo blanco, muy espeso. El área alrededor del “humo” se ilumina.2 Dice el Heraldo, “Nadie debe pensar que lo que estás viendo endosa la Nueva Era y su acto de quemar incienso. Se comprenderá más claramente cuando veamos más.” Hacia la derecha hay un librero que tiene muchos libros. Los títulos incluyen, El Conflicto de los siglos, El Deseado de todas las gentes, Primeros escritos, El Hogar cristiano, La Conducción del niño, Mensajes para los jóvenes, Los Eventos de los últimos días, y varios tomos de los Testimonios para la iglesia. Veo muchos otros libros escritos por Elena de White. De esos libros asciende el mismo “humo” blanco, y eso hace que el área alrededor del librero ilumine la oscuridad de la casa. Al ver tantos de esos libros escritos por la misma autora, me pregunto por qué alguien desearía leer tantos libros escritos por otros autores.

Al seguir caminando a través de la casa, hay otros libros que emiten un “humo” negro y espeso. Parece que lo negro absorbe cualquier luz que esté cerca, y eso torna esa área muy oscura. Esos libros fueron escritos por muchos autores distintos.3 Entonces noto otros objetos que emiten el “humo” negro. Algunos son sencillamente objetos para mirar. Uno es una estatua de un dragón; otro es una bola que parece ser de cristal que está cerca de una ventana y refleja la luz del sol. Veo carteles, cuadros y otros objetos colgados de las paredes, como imágenes de cantantes populares, individuos famosos o figuras políticas. Cada uno de ellos aparta la mente de Dios y emite un “humo” negro. Tanto los objetos grandes como los pequeños emiten el “humo” negro que desluce los libros buenos en el librero.

Entonces se me muestran individuos caminando por la casa. El Heraldo me dice que yo estoy allí como un observador, y que nadie nos ve ni nos oye. Entonces veo que alguien toma la Biblia familiar en sus manos. Esa persona está inhalando el “humo” blanco. Otros se acercan y seleccionan uno de los libros buenos del librero. Al hacerlo, cada uno de ellos comienza a respirar el “humo” blanco. Cuando otros toman libros escritos por un autor dudoso o fijan la mirada en ciertos cuadros o carteles, inhalan el “humo” negro. Otros lo inhalan de objetos pequeños, sin darse cuenta de que les perjudica. Cuando exhalan, el “humo” no sale de sus cuerpos. Bien sea negro o blanco, permanece en el cuerpo.

Antes de leer un libro, el lector debe preguntar cuáles son los antecedentes, propósito e ideas del autor. ¿A quién sirve ese individuo? El Heraldo explica que hay muchos autores que han escrito mucho, pero el verdadero autor es Satanás. Él ha utilizado palabras bien escogidas para presentar grandes verdades, pero es muy engañoso con sus palabras. Sus libros emiten un “humo” negro, que es su espíritu maligno. Muchos de esos libros aparentan tener toda la verdad, sin embargo, contienen errores. Es cosa triste que aun cristianos sinceros son engañados por esos libros, a pesar de que la plena verdad está al alcance, si ellos la buscan. La verdad aparece como un faro encendido que todos pueden ver. Muchos que leen y vuelven a leer libros dañinos no dedican tiempo a la lectura de lo que el Autor Más Grande ya ha preparado. Sólo leen una vez de su Palabra, dada tan libremente, y entonces la vuelven a colocar en el estante donde recoge polvo. Sin embargo, los que leen las palabras de Dios repetidas veces, reciben una gran bendición. Benditos son los que buscan los mensajes del trono del Padre y disfrutan de esas palabras vez tras vez. Lo único que hay que hacer es pedir la dirección del Consolador, quien el Salvador dijo que enviaría. Sin embargo, tantos quieren leer otras cosas aparte de lo que el Padre Celestial ha provisto tan amablemente.

Entonces el Heraldo me explica, “Este es el momento de comparar línea tras línea. El estudio de lo que está escrito en la Palabra de Dios preparará y protegerá a cada uno contra los planes del gran engañador. Aquéllos que no serán engañados seguirán las enseñanzas del Único que conoce el futuro. Nadie debe ser engañado. El Gran Segador viene para reclamar su cosecha premiada—aquéllos que están listos, como plantas perfectas, para ser cosechados durante el silencio de la noche. Deben conocer la voz y la mano de Aquél que sostiene la gran hoz segadora.”

Entonces el Heraldo me lleva a un lugar donde estoy mirando hacia el oriente. Me dice, “Ahora es el momento de mostrarte algo que no se te permitió ver anteriormente. Documenta todo lo que veas y permanece firme, sabiendo que esto es un sueño para preparar a los que están escuchando la voz del Espíritu Santo. Nadie debe ser engañado por lo que se te mostrará ahora.”

Al mirar hacia el oriente, veo a muchos de pie mirando con anticipación hacia el cielo azul, claro y sin nubes. Parece que ellos ya saben del evento que ocurrirá. Al mirar al cielo distante, veo algo que parece un hueco negro, redondo que se abre más y más, parecido a la forma de una trompeta. Muchos ángeles distintos, de distintos tamaños y apariencias, salen volando del medio del hueco negro, y llenan el área que se asemeja al extremo de una trompeta. Se han juntado, como para dar la bienvenida a alguien muy importante. Entonces veo que el centro de esa gran compañía de ángeles se llena de un gran fulgor. Mientras muchos ángeles tocan trompetas y muchos otros cantan, los que están en la tierra miran fijamente al evento más grande que jamás hayan visto.

Entonces veo un ser de estatura grande y noble sentado sobre un trono que se mueve como un fluido dorado, y cargado por ángeles, cada uno de los cuales tiene seis alas vivientes y doradas. Cantan de su santidad y grandeza y de sus creaciones maravillosas por todas partes del universo. Esos ángeles cantan al unísono y repiten muchas veces las palabras “Santísimo, santísimo, santísimo”. Muchos alrededor del mundo y de muchas religiones distintas comienzan a darse cuenta o se enteran de este gran evento. Aunque muchos observan la escena mientras ocurre, otros alrededor del mundo lo ven en noticieros televisivos.

Entonces, muchos ángeles forman un coro que comienza a cantar y a dirigirse hacia la tierra. Los cantos son santos y reverentes, no como la música impía e irreverente que se presenta en las iglesias de hoy. Mientras descienden los ángeles y el que está sentado en el trono, muchos en la tierra caen de rodillas y comienzan a llorar y orar. Muchos observan esa procesión que desciende como si llegase su libertador personal. Mientras sigue la procesión, miro atentamente al que está sentado sobre el trono. En sus ojos veo amor y compasión, pero no el amor del amor de los amores. No veo a mi Salvador. Anhelo ver los ojos de mi Jesús, quien mira a cada uno con ese gran amor. Le digo al Heraldo que estoy viendo la venida falsa, y que ya he visto suficiente. Me contesta que todavía hay mucho que debo ver, y me pide que siga informando fielmente lo que observo. Mientras sigo mirando, las voces del coro angelical se alzan en un crescendo musical, el cual llena a muchos de emoción.

Al pasar el tiempo, veo que se le da mucha atención al gran momento cuando el que está sentado sobre el trono pueda bajar del trono. Pareciera que cada ojo observa cuando su pie toca el suelo. Cada estación televisiva tiene una cámara fija en ese momento cuando sale y coloca su pie sobre la tierra. Con un planeamiento bien coordinado, el coro celeste presenta un interludio musical que culmina en un crescendo perfecto cuando él está por colocar su pie sobre la tierra. En el cielo por encima de él, ángeles con seis alas revolotean. Al llegar ese momento, se suspende toda la música y los cantos; todo queda en silencio. Cuando su pie queda visible, todos notan una cicatriz en la parte superior. Al tocar la tierra con su pie, se oyen un grito unido de saludo de todos los que están en pie en la tierra, un crescendo musical resonante de los que están en el aire, y la tierra se llena de una armonía musical perfectamente planeada. Todos los que la escuchan se llenan de emoción.

Ese ser noble, quien se denomina a sí mismo “el Cristo,” es tan alto que se lo puede ver con facilidad. Su rostro bien bronceado es largo, pero también ancho. Su cabello es blanco y está peinado hacia atrás. Su cuerpo tiene buenas proporciones y lleva puesto un manto largo color púrpura que casi toca el suelo. En la cintura lleva un cinto dorado amarrado con un nudo perfecto cuyas borlas caen sueltas sobre su cadera derecha. Encima de su pecho tiene algo que parece una plancha moldeada semejante a un pecho y vientre, llenos de músculos perfectos. Me pregunto si será en realidad su piel, porque se mueve libremente, como si fuera una parte de sí mismo y no algo que lleva puesto. Parece un metal vivo, fluido, casi como si despidiera calor o energía. Lleva una corona perfectamente asentada sobre su cabeza, la cual tiene otras coronas dentro de coronas. En su mano izquierda lleva un cetro. Encima del cetro hay algo que parece un cristal grande que emite una llama dorada o un calor inagotable. También parece ser hecho de un metal transparente, rojo carmesí, con movimiento fluido continuo. En el centro, por donde se lo agarra, hay hilos de plata finamente enrollados.

Entonces me doy cuenta del sitio donde la gran visitación ha decidido hacer su primer contacto —la gran plaza del Vaticano. Veo acercarse el papa con su séquito, y le ayudan a arrodillarse a los pies del Cristo falso, el cual es Satanás. Se arrodilla y besa ambos pies de este impostor. Entonces, Satanás se inclina, toma la mano izquierda del papa, y le ayuda a ponerse de pie. Entonces, toma el cetro que tiene en su mano izquierda, y lo hunde en el suelo. Al levantar ambas manos al aire, en cada palma se divisan cicatrices largas. Entonces proclama, “Soy yo, el Cristo. Tal como dije, he regresado.” Cuando habla, individuos que hablan distintos idiomas lo entienden perfectamente. Sigue diciendo, “Bienaventurados los que habéis aguardado hasta este día. Yo haré nuevas todas las cosas. Visitaré y sanaré a los enfermos. Aderezaré una mesa delante de vosotros, para que todos podáis comer sin restricciones. Habrá paz en todo el mundo. Yo os he amado, y vosotros debéis amaros los unos a los otros como yo os amo. Todas las religiones se unirán, y los que se han descarriado ahora se unirán. El musulmán reconocerá que yo soy el Cristo; ellos me reconocerán como su dios y salvador. Cuando me fui anteriormente, os di un nuevo mandamiento. Os dije que debíais amaros los unos a los otros, tal como yo os he amado. Ahora que he regresado y éste será el sitio de mi hogar por todo el universo, os daré nuevos mandamientos.”

Veo que él llama a varios ángeles, quienes sacan del lado izquierdo de su trono un cartel grande que todo el que lo lee instantáneamente entiende. Ahora Satanás declara que él ha cambiado el cuarto mandamiento para conmemorar este día especial. Cuando miro al nuevo cuarto mandamiento, leo que él ha llamado a todos a juntarse y adorar en el primer día de la semana, para buscar su nombre y recibir una bendición en ese nuevo día muy especial de su retorno. Con su mano izquierda, saca el cetro del suelo. Muchos observan mientras sus pies se alzan de la tierra. Con voz clara y sonora declara que tiene una gran obra que hacer, y que todos deben ser benditos en ese día especial. Comienza a moverse por el aire, al principio lentamente y entonces desaparece rápidamente con su séquito de ángeles.

Ahora, Satanás llega a un país cercano y comienza a sanar a los enfermos. Se acerca a un edificio donde muchos están enfermos. Al levantar su vara en su mano izquierda, con su mano derecha manda a los que están enfermos a levantarse de sus camas, a adorar y seguirle. Sin embargo, los que les faltan extremidades o tienen partes artificiales del cuerpo, permanecen en sus camas sin ser sanados. Va a un área donde hay muchos hambrientos y manda que sus ángeles preparen muchas mesas con una gran variedad de frutas, vegetales, nueces, panes y carne. Satanás llama a todos a venir al festín y dice que se les dará más.

Entonces, Satanás va a unos campos grandes y áridos. Mete su vara en la tierra y, casi instantáneamente, veo crecer varias plantas. Se me hace saber que esas plantas ya estaban ahí antes de que el gran mago y engañador hiciera lo que hace con tanta pericia—engañar. Lo veo alzarse del suelo y viajar a otro país. Mientras hace milagro tras milagro, muchos caen de rodillas y lo adoran. Muchos se maravillan cómo es que él puede estar en un país en cierto momento y entonces, en un pestañear de ojos, otros lo ven y se reporta que está en otro continente, en otra parte del mundo. Tantos en el mundo se regocijan y cantan con tanta paz. Parece que casi todos en el mundo se han dejado arrastrar por este gran engaño.

Después de un tiempo, veo lo que sé son desastres y plagas terribles en distintas partes del mundo. El agua se contamina con tanta rapidez, que es imposible corregir la situación. Las condiciones climáticas están fuera de control. Ciertos individuos quedan afligidos con distintas dolencias. Ahora, el Cristo falso es incapaz de arreglar estas cosas. Muchos quedan perplejos sin comprender por qué él no puede.4

El Heraldo, el cual ha estado parado a mi lado derecho todo este tiempo, me dice que la mayoría será engañada. Sin embargo, todos podrían evitarlo, si ahora dedicasen tiempo a la preparación para saber cómo el gran engañador obra para engañar. Muchos harán caso omiso de lo que Dios ha enviado para prepararlos para lo que está por acontecer. El Heraldo revela que muchos han hecho caso omiso del gran dón en el Espíritu de Profecía. Declara que se le hace caso omiso y se descarta como erróneo o anticuado, lo que a la profetiza de Dios, Elena de White, se le instruyó que escribiera para estos últimos días. Queda claro que aun la directiva de su iglesia para el fin del tiempo ha puesto a un lado las enseñanzas que Él ha provisto. Sus maestros ya no preparan a su pueblo para lo que Él ha mostrado que va a acontecer. Ya no enseñan con la Biblia en una mano y el Espíritu de Profecía en la otra. Ya no preparan a sus corderos para su venida. Ya no dedican tiempo a lo que Él ha escrito. Ahora dedican tiempo a honrar al hombre y no a Dios. Se dedican a la música al estilo de Satanás, en vez de a honrar a Dios con su música de Él. Se dedican al entretenimiento, no a la enseñanza y la preparación para la gran prueba.

El Heraldo coloca su mano derecha sobre mi hombro izquierdo y me dice que prepare lo que se me ha mostrado, pero que comprenda que ésta es una de las muchas maneras como el gran ilusionista engañará a los que no tienen un buen fundamento. Muchos quedan satisfechos con lo que dice el hombre, en vez de lo que Dios ha dicho. El Heraldo me dice que es muy triste que muchos serán engañados porque no escuchan ni oyen la voz suave del Gran Consolador que los llama. En ninguna de estas cosas han vigilado ni seguido las enseñanzas del Cristo verdadero.

Preparaos, porque pronto se desplegará el engaño de todos los engaños, y aun los seguidores más consagrados de Cristo podrán ser engañados con facilidad. Preparaos ahora, porque la hora de vuestra mayor prueba está encima.

1. Mensajes selectos, tomo 1, p. 238

El enemigo de las almas ha procurado introducir la suposición de que había de realizarse una gran reforma entre los adventistas del séptimo día, y que esa reforma consistiría en renunciar a las doctrinas que están en pie como las columnas de nuestra fe y que había de comenzar un proceso de reorganización. Si se efectuara esta reforma, ¿qué resultaría? Los principios de verdad que Dios en su sabiduría ha dado a la iglesia remanente serían descartados. Sería cambiada nuestra religión. Los principios fundamentales que han sostenido la obra durante los últimos cincuenta años serían considerados como error. Se establecería una nueva organización. Se escribirían libros de una nueva orientación.
2. Testimonios para la iglesia, tomo 2, p. 303
La Palabra de Dios debería ser estudiada cabalmente. Toda otra lectura es inferior a ésta. Un estudio cuidadoso de la Biblia no debería excluir toda otra lectura de naturaleza religiosa; pero si la Palabra de Dios se estudia con oración, toda lectura que tienda a apartar la mente de ella será excluida. Si estudiamos la Palabra de Dios con interés, y oramos para comprenderla, descubriremos nuevas bellezas en cada línea. Dios revelará preciosas verdades con tanta claridad, que la mente obtendrá de ella verdadero placer, y gozará de una fiesta permanente a medida que se van desarrollando sus sublimes verdades.
3. Palabras de vida del Gran Maestro, p. 79
Muchos enseñan que la sabiduría del hombre es superior a la sabiduría del divino Maestro, y se considera al libro de texto de Dios como anticuado, pasado de moda y carente de interés. Pero no lo consideran así aquellos que han sido vivificados por el Espíritu Santo. Ellos ven el inapreciable tesoro, y lo venderían todo para comprar el campo que lo contiene. En vez de los libros que contienen las 80suposiciones de los autores reputados como grandes, eligen la Palabra de Aquél que es el mayor autor y el mayor maestro que el mundo jamás haya conocido; que dio su vida por nosotros, a fin de que por su medio tuviésemos vida eterna.

Hechos 19:19-20
Muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. Así crecía y se robustecía poderosamente la palabra del Señor.
4.
2 Corintios 11:14-15
El mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que, no es mucho el que también sus ministros se disfracen como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.

1 Tesalonicenses 4:16-17
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo’ y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para salir al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

El Conflicto de los Siglos, p. 609
Las enseñanzas del falso Cristo no están de acuerdo con las Sagradas Escrituras. Su bendición va dirigida a los que adoran la bestia y su imagen, precisamente aquellos sobre quienes dice la Biblia que la ira de Dios será derramada sin mezcla.

Además, no se le permitirá a Satanás contrahacer la manera en que vendrá Jesús. El Salvador previno a su pueblo contra este engaño y predijo claramente cómo será su segundo advenimiento. “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos [...]. Así que, si os dijeren: He aquí en el desierto está; no salgáis: He aquí en las cámaras; no creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre” S. Mateo 24:24-27, 31; 25:31; Apocalipsis 1:7; 1 Tesalonicenses 4:16, 17. No se puede remedar semejante aparición. Todos la conocerán y el mundo entero la presenciará.